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El Gobierno aprueba un Real Decreto para reducir la contaminación por nitratos

El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto dirigido a reducir la contaminación por nitratos y para reforzar la protección de las masas de agua más vulnerables para lo que contará con criterios más ambiciosos para identificar las aguas afectadas por nitratos y establece umbrales más exigentes para su designación como zonas vulnerables.

Con el nuevo Real Decreto, previsto en el Plan Normativo del Gobierno para 2022, aumentará en un 50% la superficie de las zonas protegidas, lo que supondrá programas de actuación más rigurosos e incluirá limitaciones al uso de fertilizantes.

Se actualiza así la transposición a la legislación española de la Directiva europea contra la contaminación producida por los nitratos de origen agrario, aprobada inicialmente hace más de 25 años.

El Real Decreto, propuesto por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el de Agricultura, Pesca y Alimentación es, según el Gobierno, una norma clave para reducir este tipo de contaminación en las masas de agua y para alcanzar los objetivos ambientales señalados por la legislación nacional, fijados a través de los planes de cuenca, y la Unión Europea.

En concreto, establece criterios para designar como zonas vulnerables las superficies cuyo drenaje dé lugar a la contaminación por nitratos y para poner en funcionamiento programas de actuación coordinados con las actividades agrarias.

El Gobierno señala que el alto contenido en nitratos de ríos y acuíferos es uno de los principales problemas existentes en las masas de agua de todo el país. En concreto, afecta en España a un 22% de las masas de agua superficial y al 23% de las masas de agua subterráneas.

Así, se habrá de reducir un 20% el uso de fertilizantes. Para ello, las estrategias europeas plantean el desarrollo de un plan de acción para la gestión de nutrientes, que resulta de especial relevancia en el caso de España.

La actualización del Real Decreto establece criterios «más ambiciosos» que los actuales para identificar mejor las aguas afectadas por nitratos y determina umbrales más exigentes para la declaración de aguas afectadas y, consecuentemente, para la designación de zonas vulnerables.

Por ello, también se estudiarán las presiones agropecuarias, urbanas y otras que puedan considerarse significativas, así como los impactos registrados sobre las aguas.

Con la nueva norma se incrementará hasta el 50% la superficie de zonas protegidas, que se han identificado como vulnerables a este tipo de contaminación. Sobre ellas se desarrollarán programas de actuación más exigentes, incluyendo limitaciones específicas sobre fertilización vinculadas a las que se regulen en la planificación hidrológica.

La normativa también incrementa significativamente la densidad de estaciones de control y aumenta el número y frecuencia de los muestreos en las aguas para analizar su contenido en nitrógeno y otros contaminantes asociados.

Asimismo establece medidas adicionales y acciones reforzadas para revertir la contaminación existente y asume el compromiso de publicar la información para que la puedan usar los ganaderos y agricultores con el fin de ajustar sus pautas de fertilización. De esta forma, se exige la preparación de un informe cuatrienal que analice la eficacia de las medidas que se contemplen, que se remitirá a su vez a la Comisión Europea.

Serán responsables de su cumplimiento las autoridades del agua y las autoridades agrarias, tanto del ámbito de la Administración General del Estado como del de las comunidades autónomas, siendo estas últimas quienes ostentan las competencias específicas en agricultura, ganadería y gestión en la protección del medio ambiente en el territorio.