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El Govern no encuentra ningún banco que avale el fondo para el TC

El conseller catalán de Economía, Jaume Giró, ha explicado este martes que no han encontrado de momento ninguna entidad financiera, ya sea un banco o una cooperativa de crédito, que haya aceptado avalar el fondo impulsado por la Generalitat para cubrir las fianzas impuestas por el Tribunal de Cuentas a 34 exaltos cargos por la acción exterior desempeñada entre 2011 y 2017, y ha anunciado que finalmente no recurrirá a que lo haga el Instituto Catalán de Finanzas (ICF), tal y como estaba previsto.

«Persistiremos en las diferentes vías abiertas», ha subrayado en rueda de prensa posterior al Consell Executiu, después de que el Tribunal de Cuentas rechazara ampliar el plazo fijado para este miércoles para abonar dichas fianzas, que alcanzan los 5,4 millones de euros.

A principios de julio, la Generalitat aprobó la creación de un Fondo Complementario de Riesgos gestionado por el Instituto Catalán de Finanzas (ICF), dotado con 10 millones de euros, que debía dar garantías a las entidades financieras para cubrir dichas fianzas y, en caso de que éstas se negaran a avalar, planteó hacerlo directamente a través del ICF; algo que ahora ha descartado para no poner «en peligro» a ningún trabajador público.

Con el fondo, la intención del Govern era que la Administración catalana actuara como contraaval del aval que presentara una entidad financiera para cubrir las reclamaciones judiciales o administrativas a cargos de la Administración catalana, como es el caso de la caución que reclama el Tribunal de Cuentas.

Sin desvelar las entidades financieras con las que han contactado, Giró ha asegurado que seguirán trabajando para encontrar una solución que proteja «a los servidores públicos y la presunción de inocencia», tras insistir en que el fondo impulsado es una operación técnica que, a su juicio, no tiene ningún riesgo financiero, jurídico ni comercial.

NUEVOS CONTACTOS

Tras apuntar también que desconoce si el Banco de España ha intervenido en las negociaciones para que las entidades rechacen avalar, ha confiado en que los nuevos contactos que mantienen permitan incorporar una entidad en dicha operación.

Todo ello a la espera de que el Parlament pueda convalidar el decreto ley de creación de este fondo una vez el Consejo de Garantías Estatutarias (CGE) emita, antes del 29 de junio, un informe sobre su contenido.

«Legítimamente algunos partidos han pedido un informe al CGE. Tienen todo el derecho. Confío en el criterio técnico de los juristas del CGE. Dirán lo que crean conveniente. Confío en que digan que se ajusta al Estatut y a la Constitución», ha afirmado Giró, que cree que un dictamen positivo podría ayudar a que las entidades financieras cambiaran de posición.

También ha puntualizado que, tras el dictamen del CGE, el decreto ley de creación del fondo se podría aprobar en agosto con la celebración de un pleno extraordinario o una diputación permanente.

ICF

Pese a recordar que el decreto permita al ICF intervenir para materializar el aval con carácter provisional hasta que no haya un banco que lo haga, el conseller ha anunciado su decisión de no someter a ninguno de sus profesionales «a dar curso a una operación que, teniendo en cuenta los precedentes vividos en el país, provocaría angustia, inquietud y miedo» personal y de las familias.

«Era correr un riesgo innecesario», ha reconocido Giró, que tiene conocimiento de que las entidades soberanistas, los partidos y la Caixa de Solidaritat están trabajando para cubrir la urgencia de las fianzas a corto plazo.

También ha asegurado que no ha recibido ninguna sugerencia por parte del ICF de que tomara una decisión en este sentido, y ha explicado que, tras las «amenazas» que ha habido contra este organismo, no ha querido que sus trabajadoras corran ningún riesgo.

«MUCHO RUIDO Y POCO TIEMPO»

Al preguntársele a qué atribuye que no hayan encontrado ninguna entidad financiera dispuesta a avalar el fondo, lo ha resumido con un «mucho ruido y poco tiempo» tras las críticas que, según Giró, dedicaron partidos de derecha y de extremaderecha –en palabras literales– contra este mecanismo.

Sobre si cree que los bancos han tenido miedo, el conseller ha señalado que lo desconoce pero ha pedido no infravalorarlo: «El miedo está entre nosotros, y estamos en una situación en que hay mucho ruido en un parte, y nada en la otra. Y el miedo es libre y nace en el corazón de mucha gente».

¿UN FRACASO?

Tras lo ocurrido, Giró no cree que haya sido un fracaso porque, en su opinión, un fracaso sería no haber actuado ante una «injusticia» dentro del marco de la ley y del ordenamiento jurídico.

«Es difícil tirar adelante acciones legislativas cuando estamos ante un organismo tan politizado como el TC. La negativa a prorrogar el plazo para depositar las fianzas es una muestra más de la situación que vivimos, de una justicia que se transforma en venganza», ha zanjado.