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Cómo ducharte con agua fría

El agua fría puede no ser la mejor opción para la gran mayoría y en época de invierno mucho menos. Y es que a ciertas temperaturas, el agua por más que intente parecer ‘deliciosa’ y el mecanismo perfecto para ‘activar’ el cuerpo, significa escalofríos.

Sin importar cuanto puedas leer que el agua fría es perfecta para despertarse, activarse y ‘recomponer’ el cuerpo, tomar un baño a primera hora de la mañana con agua relativamente congelada no es muy agradable.

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Siempre se corre el riesgo de tener un resfriado, fiebre y muchas veces una incesante tos , por lo que muchas personas optan por usar calentadores. Grandes aparatos que convierten el agua fría en una cálida y tibia agua con la que si es posible ducharse en pleno invierno y a cualquier hora.

Pero más allá del frío que produzca leer ‘baño’ con agua fría, se dice que esta tiene grandes beneficios para la salud del ser humano.

Agua fría, la solución a grandes males del cuerpo

Agua fría, la solución a grandes males del cuerpo

Se dice que el agua fría es la más perfecta para tomar baños, y la tibia solo hace ‘encoger’ el cuerpo. Aunque cada persona en el mundo tiene su opinión sobre tomar o no baños fríos, se dice que el agua fría puede mejorar la circulación y el sistema inmunológico.

Ducharse a primera hora puede no solo reconfortar y despertar el cuerpo para cumplir sus funciones durante el día, también es beneficioso para la piel y el cabello, que tienden a dejar de caerse.

El agua fría estimula el estado anímico, incrementa los niveles de energía y hasta te permite ahorrar. Por el tema de evitar el uso de calentadores que gastan más electricidad, puedes ahorrar unas cuantas monedas.

De acuerdo a opiniones de varios psicólogos, el agua fría permite al cerebro activarse, estar despierto desde la primera hora del día y deja de racionalizar los miedos. Es decir que si fue posible aceptar una ducha con agua fría, las situaciones que se presenten durante el día serán nimiedades.

De hecho, algunos consideran que el agua fría causa una reacción de impacto a las personas y estas pueden ser más susceptibles a superar miedos. Pueden emprender , crecer, cambiar y atreverse, pues si puedes atreverte a bañarte con agua fría ¿qué podrías hacer más adelante?

Muchos incluso concuerdan que el tema de ducharse o no con agua fría no es cuestión de decisión complicada cada día, es cuestión de crear un hábito que permita acceder al baño sin problemas.

¿Ayuda para el estrés?

¿Ayuda para el estrés?

No hay estudios que afirmen o descarten el tema beneficioso de la ducha fría, pero lo que sí está claro es que al tocar la piel, es un leve shock para el organismo. Es decir, el cuerpo reacciona y responde masivamente al estrés y esto hace que se eleve el ritmo cardíaco y aumenta la circulación.

En lo que respecta al tema del estrés y la depresión, tampoco hay estudios clínicos que afirmen o digan lo contrario. Lo que es sabido es que algunos expertos consideran que una ducha puede ‘relajar’.

Se dice que la exposición al agua congelada hace que el organismo sea más eficaz a la hora de lidiar con temas de estrés y con cambios químicos y hormonales que las personas depresivas sienten. También ayuda a que las personas puedan lidiar o tener mejor respuesta ante el estrés psicológico.

¿Cómo ducharse con agua fría de forma correcta?

¿Cómo ducharse con agua fría de forma correcta?

Aunque suene extraño, ducharse con agua congelada (fría) requiere un procedimiento ya que hay que tomar en cuenta puntos importantes como son el resfriado. Una exposición equivocada puede ocasionar enfermedades, por lo tanto es importante mantener las precauciones correspondientes.

Muchos especialistas consideran que para tener un baño de agua fría completo y placentero, se puede alternar agua congelada con agua caliente o templada.

Es decir, que a la hora de tomar la ducha de agua congelada , es aconsejable ir poco a poco. Empezar con un baño de agua caliente (progresivamente), y luego pasar al agua fría durante un periodo de tiempo. Este periodo puede ir desde los 30 segundos a los 2 minutos.

El agua congelada también puede incorporarse en breves ráfagas en la rutina diaria de ducha o empezar con unos pocos segundos al día e ir aumentando el tiempo poco a poco, hasta llegar a los 2 minutos.

Precaución

Es importante que antes de iniciar en el proceso de tomar duchas de agua congelada, conviene tomar ciertas precauciones. Los expertos advierten de que los cambios drásticos de temperatura pueden ser perjudiciales para las personas con enfermedades cardíacas.

Asimismo, pueden afectar a las personas con insuficiencia cardíaca y un sistema inmunitario débil. También deben evitarlas las personas con la tensión arterial baja o quienes sufren alteraciones en la glándula tiroides.

Es recomendable que si se padece o sospecha la presencia de alguna de estas enfermedades consulte al médico.