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El juez cita a otro testigo de las presuntas torturas del Frente Polisario

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha citado para el próximo 27 de julio a Ahmed Tarouzi como testigo de las presuntas torturas del Frente Polisario, tal y como había solicitado la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEHD).

En una providencia del 13 de julio, el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 5 de la Audiencia Nacional ha concedido parte de la petición de la asociación, que consideraba clave la declaración de los tres hombres «secuestrados» durante años por el Frente Polisario y que habrían sido testigos del «exterminio» denunciado en la querella presentada contra varios miembros de la organización, incluido su líder, Brahim Ghali.

Así, el juez ha acordado tomar declaración a Tarouzi el 27 de julio a las 10.45 horas porque aparece citado en la querella inicial implicando a Ghali en los hechos denunciados, pero ha denegado la de los otros dos testigos propuestos por ASADEHD, siguiendo de esta forma el criterio del Ministerio Fiscal.

El magistrado, que el pasado 29 de junio dio traslado de la petición de ASADEDH al Ministerio Fiscal para que informase sobre la pertinencia o no de dichas testificales, no ha aceptado la declaración de Rigasse Nabat y de Marel Hammadi Chaza, tal y como había expuesto el fiscal en el citado informe.

En el mismo, el fiscal señala que el escrito presentado por ASADEDH en el que se pide la diligencia no se expone la relación de estos dos testigos con los hechos contenidos en las querellas y ampliaciones de querella presentadas. De igual forma, en los citados documentos no aparecerían relacionados los testigos como víctimas de torturas cometidas por alguno de los querellados.

«Tampoco en el escrito de proposición de prueba se exponen los hechos de los que fue víctima Rigasse Nabat ni por supuesto quien los causó. Solamente se señala que fue ‘acusado de pertenecer a la supuesta Red de los Tekna’.», explica el fiscal en el informe.

RECHAZA MÁS DECLARACIONES PORQUE «NO APORTARÍAN» NUEVOS ELEMENTOS

En cuanto al segundo testigo propuesto, el fiscal apunta que el escrito de la asociación indica que «fue secuestrado en los campamentos de Tindouf desde el 27 de diciembre de 1997 a mediados del año 1985.» En este caso, tampoco se identificaría al autor de la detención ilegal sufrida y si se trata de alguno de los querellados. «Por tanto, las diligencias de prueba se consideran son inútiles para la instrucción de la causa, en cuanto que de acordar su práctica no aportarían nuevos elementos probatorios», justifica en el informe.

ASADEHD propuso al instructor que interrogase a estos tres hombres, que habrían estado detenidos por el Frente Polisario varios años en un periodo temporal que va desde finales de los 70 a principios de los 90 porque «se trata de testigos presenciales de los hechos relatados en la querella», de modo que considera «obligada» esta diligencia.

ASADEHD PEDÍA CITAR A TRES «TESTIGOS DEL GENOCIDIO»

Según la asociación saharaui, «todos fueron testigos del genocidio, la aniquilación o exterminio sistemático y deliberado por motivos raciales, políticos y religiosos, pudiendo identificar y señalar a los torturadores mencionados en la presente querella».

ASADEHD señalaba que, si se entiende «por genocidio la aniquilación o exterminio sistemático y deliberado de un grupo social por motivos raciales, políticos o religiosos, es evidente que lo que se ha ido produciendo en el Frente Polisario, y desde sus comienzos, cabe perfectamente en esta descripción».

Así, en su escrito la asociación se adentraba en un relato sobre la vida del Polisario y sus presuntos abusos en cada etapa. Hacia mediados de los 70, le culpa de lanzar una campaña de «limpieza étnica» contra una de las minorías más numerosas del pueblo saharaui, los tekna. Muy pocos jóvenes de estas tribus se salvaron de las desapariciones forzosas y muchos siguen desaparecidos, afirmaba ASADEHD.

En esa época, denunciaba que el Polisario también persiguió a los pobladores del ex Sáhara español y, poco después, encarando el final de la década, los abusos se habrían dirigido contra los aitusa y los yegutt. «Muchos de los que terminaron salvando sus vidas relatan ahora los horrores que vivieron y cómo se les dejó claro durante las sesiones de tortura que solo se les acusaba de ‘ser quienes eran y de pertenecer a los ámbitos tribales a los que pertenecían'», añadían.

OTRO TESTIGO PENDIENTE

Al margen de la declaración de Tarouzi, Pedraz tiene pendiente tomar declaración el próximo 27 de julio a un testigo requerido por el activista saharaui de nacionalidad española Fadel Breica, que también se ha querellado contra Ghali.

Se trata de un hombre que habría estado detenido en la misma cárcel que Breica y que habría presenciado las torturas que el activista saharaui habría sufrido a manos del Frente Polisaro. Estaba previsto que compareciera el pasado 29 de junio, pero no pudo ser debido a problemas con la obtención del visado para entrar en España.

Ese día sí comparecieron el propio Breica, que ratificó su relato sobre lo que le habría ocurrido en 2019 en los campamentos de Tinduf (Argelia), así como su mujer y otro hombre con el que compartió prisión. Según la querella, al llegar allí agentes del Polisario lo amenazaron para que se fuera pero, lejos de hacerlo, organizó protestas, siendo arrestado y trasladado a centros de detención clandestinos donde habría sufrido golpes y descargas eléctricas, entre otras prácticas.

La querella formulada por Breica, que inicialmente fue archivada por el juez José de la Mata –ahora en Eurojust–, fue reactivada por Pedraz el pasado mes de enero, aunque acotando que lo hechos denunciados no encajarían en el delito de lesa humanidad al no haber indicios de un ataque generalizado a la población civil.

Poco después, el juez admitió una segunda querella, firmada por ASADEDH contra Ghali y otras 27 personas por el maltrato al que habrían sometido a prisioneros de guerra y a los propios ciudadanos saharauis, «especialmente» a los de origen español.