Quantcast

Dudamel dirige ‘Otello’ en el Liceu de Barcelona

El Gran Teatre del Liceu de Barcelona volverá a acoger la ópera ‘Otello’ del compositor Giuseppe Verdi, en esta ocasión dirigida por Gustavo Dudamel, para quien supone «un renacimiento del arte» que producciones y obras como ésta vuelvan a figurar en las carteleras de óperas y teatros.

En rueda de prensa este lunes, Dudamel ha reivindicado que la música, el arte y el teatro «forman parte de la recuperación del espíritu de la sociedad» y que la apuesta del Liceu por hacer producciones como ‘Otello’ en tiempos de pandemia erige a la institución como un referente a nivel mundial.

«Lo que estamos viviendo aquí es un oasis. El poder hacer ópera, cuando en muchas partes del mundo no se está haciendo, es un honor y un privilegio. El mundo ve este reto como una referencia y vale la pena», ha añadido.

La ópera, «efusiva y abrumadora», parte de la obra del dramaturgo William Shakespearte ‘Otelo’, y en esta ocasión ahonda especialmente en la figura de Desdemona y condena el feminicidio y la misoginia desde una perspectiva de realismo moderno.

En ese sentido, Dudamel ha reivindicado que es «un momento de transformación y de revisión» de los clásicos, que permite respetar todas las condiciones e ideas de la sociedad y alcanzar un balance y un punto de encuentro –dice– que no ha existido hasta ahora.

Por otro lado, ha puesto en valor la dirección artística, la partitura verdiniana, la Orquestra Simfonica y el Cor del Liceu y el reparto de personajes, que le han supuesto «un antes y en después» en su trayectoria como compositor y director de orquesta.

UNA HISTORIA «DE RESPETO Y CELOS»

Un elenco vocal diverso encabeza el reparto de la obra, con los tenores Gregory Kunde y Jorge de León, que encarnan a Otello; los barítonos Carlos Álvarez y Zeljko Lucic, que interpretarán al personaje perverso de Yago; mientras que Desdemona será representada por dos sopranos de distinto registro, la ‘spinto’ Krassimira Stoyanova y la lírica dramática Eleonora Buratto.

La ópera, que estará en cartelera entre el 27 de marzo y el 31 de marzo y del 6 y el 14 de abril, está caracterizada por el triangulo de personajes formado por Otello y su carácter obsesivo y celoso, que conducirán al final trágico de Desdemona, y la estrategia perversa con la que irrumpe Jago.

Greogry Kunde, que encarna el personaje de Otello, se ha emocionado al explicar que hace 54 semanas que no sube al escenario: «Es inspirador y fantástico volver al escenario», ha dicho conmocionado.

El tenor, que ha erigido a ‘Otello’ como «una historia humana de amor incondicional, de respeto mutuo y de celos», ha destacado la química y la complicidad en el escenario que tiene con Álvarez (Yago), con quien ya suma seis producciones de la misma ópera a lo largo de sus trayectorias profesionales.

Álvarez, por su parte, ha reivindicado el valor que –dice– tiene el Liceu «para utilizar los recursos para que se pueda volver a una situación de bienestar social y mental y para hacer que el mundo de la cultura siga adelante».

Sobre al obra, ha destacado que permite, años después de su creación, «seguir haciendo crítica social e invitar a la reflexión».

DESDEMONA «FUERTE» Y SABIA

En ese sentido, la directora de escena, Amélie Niermeyer, ha asegurado que le interesaba que la obra reflejara la «empatía y la sabiduría» de Desdemona, el personaje femenino de la ópera, al que ha reivindicado como una mujer fuerte pese a ser asesinada por Otello.

Niermeyer ha buscado el equilibrio entre la belleza musical, la fuerza dramática y la profundidad de los personajes, además de trasladar al público los sentimientos de Otello, «un ‘outsider’ que se encuentra atrapado en su miedo», por lo que los cuatro actos de la ópera transcurren en el entorno cerrado y opresivo de la habitación de Desdemona.

La producción que tiene el sello de la Bayerische Staatsoper, se estrenó en Munich (Alemania) en 2018, y es la primera ópera escenificada dirigida por Dudamel en España, que recientemente ha sido galardonado con un Grammy a Mejor Interpretación Orquestral por ‘Charles Ives: Complete Symphonies’, de la Filarmónica de Los Angeles (Estados Unidos).