Ronquidos: señales que te dicen que roncar puede ser peligroso para tu salud

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Hay que ser precavidos, porque como vamos a ver hoy, hay señales que nos dicen que roncar puede llegar a ser peligroso para nuestra salud. Los ronquidos probablemente no sean desconocidos para nadie, de hecho es algo bastante común, mucha gente ronca. A veces es normal y no tiene mucha importancia, pero cuando los ronquidos se generan por algún tipo de problema de salud pueden llegar a ser bastante peligrosos y provocar daños mayores. Este problema puede estar motivado por muchas cosas, desde el aumento de peso hasta el tabaquismo pasando por el síndrome de la apnea del sueño. En el artículo de hoy vamos a ver los principales motivos por los que roncamos por la noche y los problemas que esto puede llegar a causar.

Veamos por qué los ronquidos pueden llegar a ser peligrosos para la salud:

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Las principales causas de los ronquidos

Se suele decir que los ronquidos se deben principalmente a la mala respiración, pero no es así del todo. Realmente, los ronquidos tienen lugar cuando existe algo que impide que el aire fluya sin problema entre la boca y la nariz. Las causas son muchas, unas son muy básicas y tienen fácil solución, y otras son más complicadas. Algunos casos incluso pueden necesitar que el paciente pase por quirófano o deba dormir conectado a un respirador. Algunas de las causas más comunes que nos hacen roncar son las siguiente:

  • La sinusitis crónica: mucha gente puede incluso desconocer que tiene problemas en la nariz o en los sinos nasales, ya que estos pueden estar obstruidos ya sea por sequedad o alergias y causar los ronquidos. En este caso, los ronquidos pueden ser una señal de que debemos arreglar este problema, que por supuesto tiene solución.
  • El tabaco y el alcohol: el tabaquismo puede provocar inflamaciones tanto en la tráquea como en la nariz complicando la respiración y provocando males que pueden acabar haciendo roncar a esa persona. De hecho, la mayoría de los fumadores habituales ronca y podrían solucionarlo de forma fácil, dejando de fumar. Por otro lado, el alcohol provoca la obstrucción de la cavidad nasal, lo que se traduce en ronquidos.
  • El estrés: este mal se transmite a decenas de cosas que nos terminan afectando por muchos frentes. Uno de ellos es el sueño, ya que puede incluso llevarnos a roncar.
  • Obesidad: la grasa que se acumula en la zona abdominal, cuando dormimos obstruye tanto la faringe como la laringe y provoca el ronquido.
  • La apnea del sueño: en las personas que sufren esta obstrucción momentánea de las vías respiratorias se producen con frecuencia ronquidos que actúan como predecesores de la interrupción de la respiración. 

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