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lunes, 18 enero 2021 12:00

De ‘tapado’ a estrella: la exitosa etapa de Carlos Sainz en McLaren

Carlos Sainz puede estar contento. Incluso, más de lo que los números reflejan. Porque la de Abu Dhabi será la última carrera del piloto madrileño a los mandos de un McLaren. Dos años, 2019 y 2020, que parecen haber muchos más por todo lo bueno sucedido por ambas partes. Carlos lo hará marchándose en el mejor momento. Tanto suyo como del propio equipo de Woking en lo que tiene que ver con los últimos años.

Y es que Carlos Sainz, cuando probó a finales de 2018 el coche naranja que había dejado Fernando Alonso, no esperaba que el salto iba a ser tan grande en tan poco tiempo. Se despide del segundo equipo más exitoso -e histórico- de la Fórmula 1 para recalar en el primero, Ferrari, y del que todo apunta que tendrá en sus manos la difícil tarea de levantar una escudería que, hasta el momento, está en sus horas más bajas. Ya lo experimentó una vez con McLaren, y ahora tocará una nueva proeza. Repasamos el camino del #55 con McLaren.

El buen y cálido ambiente en McLaren desde los tests de 2018, algo a recordar por Carlos Sainz

Caros Sainz Abu Dhabi 2018 McLaren

La de Abu Dhabi será, por tanto, una cita muy especial tanto para McLaren como el propio Carlos Sainz. Ha aprendido a llevar el timón, a ser el líder y a regocijarse con los mejores. Una ‘era McLaren’ en la que arrancó precisamente sobre estas fechas, en los tests que la Fórmula 1 celebra cada fin de temporada.

Aquellas jornadas fueron realmente sorprendentes para ambos lados. Tanto para el madrileño, que se marchaba de una Renault donde pudo plantar algunas caras a Nico Hulkenberg, como a los propios jefes del equipo de Woking. Había terminado un año realmente complejo para ellos después de que, pese al gran inico de temporada con Alonso a los mandos, terminarán el curso peleando con Williams por no ser el peor equipo de la parrilla.

Sin embargo, lo cierto es que desde aquel día el piloto español se ganó con creces ser una parte fundamental del quee iba a ser el crecimiento de una McLaren que, unido al trabajo incansable del asturiano que se marchaba -momentáneamente-, Carlos demostró a partir del primer minuto que no era un piloto más en la categoría.

Dio un total de 150 giros, pero lo más importante, en aquel momento, era otra cosa: ya se había ganado a los miembros más importantes de su coche. Una atmósfera especial que le siguió durante su travesía los dos años siguientes. Fue eso lo que hizo valerse de verdad en un equipo de Fórmula 1: el buen ambiente y el sentirse arropado. Y hoy se nota. Aunque en Ferrari será más difícil…

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