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Películas malditas y los misterios que rodearon su producción

Muertes, asesinatos, accidentes, caídas, detenciones, algunas películas no han traído más que desgracias al equipo que participó en sus rodajes. Algunas películas en Hollywood y también aquí en España, principalmente las del género de miedo o terror, estuvieron rodeadas de un halo de “maldición“, mala suerte o simplemente un cúmulo de casualidades. Eso ya lo dejamos a la creencia de cada uno. Por ello, vamos a entrar en la conocida nave del misterio para ver películas malditas y los misterios que rodearon su producción.

En cada película participan cientos o incluso miles de personas con sus propias vidas, ya que los rodajes son procesos largos. Se dice que cuando nos metemos con el mundo de lo paranormal podemos salir escaldados, y la verdad es que muchos de los sucesos que han ocurrido durante los rodajes o a las personas que participaron en ellos son una casualidad muy grande, o algo más, ya que algunos son muy difíciles de explicar. Sucesos extraños, muertes en pleno rodaje, pistolas falsas con balas de verdad que matan a los actores o un equipo que desarrolla cáncer tras el rodaje.

Vamos a hablar de todo ello en estas películas malditas de la historia del cine:

La campana del infierno (1973)

La campana falsa de La campana del infierno, película maldita

Comenzamos en España. Esta película de culto en el cine de terror contaba la historia de un joven salido de un manicomio que buscaba vengarse de su familia. El director del film, el sevillano Claudio Guerín, tenía planeado rodar la escena final de la película en una iglesia de Noya, en Galicia. Esta iglesia estaba inacabada, ya que su constructor se cayó desde el campanario y murió. Desde entonces, se decía que sobre esa iglesia había una maldición que decía que quien intentase acabarla correría la misma suerte que su constructor.

Guerín mandó construir una torre falsa en el hueco donde debería haber estado la verdadera. Se hizo también una pasarela que uniría las dos torres. Mientras se rodaba la escena final, el director estaba situado en la pasarela que unía las dos torres. En un intento de dar un salto, el director de la película cayó de la pasarela y acabó muriendo a los 34 años. Mejor no jugar con esas cosas.