El té es una bebida que cuenta con muchos adeptos y que es muy recomendada según las autoridades médicas. Eso sí, al consumirlo tenemos que tener en cuenta el tipo de té que ingerimos y, sobre todo, las cantidades.
Y es que, el té en grandes cantidades puede ser muy perjudicial para nuestra salud. Descubre en el siguiente artículo las razones por las que deberías de dejar de beber té.
Consumo muy extendido

En la actualidad una de las infusiones más bebidas a nivel mundial es el té. Esta bebida es muy popular en los países orientales, así como en algunos países de occidente como los que conforman el Reino Unido.
No obstante, su consumo ya está muy extendido y es muy fácil encontrar una bolsita de té en cualquier tienda de alimentación. Existen tés de diferentes tipos como, por ejemplo, el té verde, el negro, blanco, oolong o azul, o el llamado pu-erh, entre otros.
Propiedades beneficiosas

Las evidencias científicas dejan claro que beber té tiene muchos beneficios para la salud. Gracias a su contenido en antioxidantes y polifenoles, mejora el funcionamiento de los órganos, favorece la digestión, tiene propiedades antiinflamatorias o ayuda a reducir el colesterol, entre otros muchos beneficios.
Aparte de todas estas ventajas para el organismo, los resultados de diversos estudios revelan que tomar té a diario reduce el riesgo de sufrir distintas enfermedades. Entre ellas, algunos tipos de cáncer, como los de piel, próstata, pulmón y mama. Pero también previene la diabetes de tipo 2, algunas enfermedades coronarias, las caries y el insomnio.
Consumo recomendado

Pero, como sucede con cualquier otro producto, hay que consumirlo con moderación. Tomarlo en exceso puede tener estos efectos secundarios en tu organismo, así que hay que tener cuidado.
Para aprovechar los beneficios de esta bebida no es necesario consumir grandes cantidades de té, sino que hay que beberlo con moderación. Según los expertos, superar las 3 o 4 tazas diarias (de 710 a 950 ml) podría provocar algunos graves problemas para nuestra salud.
Contraindicaciones

Y es que, una gran cantidad de té diaria puede ser muy perjudicial para nuestro organismo. Es por ello que debemos de tener mucho cuidado con no pasarnos de la cantidad recomendada.
Por otra parte, según un nuevo estudio las propiedades antioxidantes del té en dosis altas, como la catequina, podrían resultar tóxicas. Esta sustancia en gran cantidad podría llegar a inhibir la función de las mitocondrias hasta llevarlas a la muerte celular. Cuestión que puede ser muy peligrosa para nuestro hígado.
Reducción de la absorción de hierro

El té en grandes cantidades puede resultar muy dañino en nuestro cuerpo. Una de las consecuencias es que podría llegar a reducir la absorción de algunas sustancias como el hierro.
El té es rico en taninos, un tipo de polifenoles que pueden unirse al hierro de algunos alimentos de origen vegetal y obstaculizar su absorción. Por lo tanto, si tienes deficiencia de hierro es importante que no sobrepasases las 3 o 4 tazas diarias de té.
Aumento de la ansiedad y el estrés

El té en una dosis adecuada puede ser útil para relajarnos y beneficiarnos a la hora de calmar nuestros nervios. Pero, como decimos, eso es en unas cantidades razonables, si nos pasamos, puede surgir el efecto contrario.
Y es que, no debemos de olvidar que esta bebida tiene cafeína, y tomar demasiado puede provocar un aumento de la ansiedad y el estrés. El té negro tiene más cafeína que el verde y el blanco, y cuanto más tiempo lo dejes reposar, mayor será el contenido de cafeína.
Problemas para dormir

De la misma forma esta bebida puede impedir nuestro desarrollo normal del sueño. Resulta que otro efecto secundario del té tiene que ver también con la cafeína.
Su ingesta excesiva puede provocar problemas para conciliar el sueño. Por ello, procura no beber cantidades muy elevadas y no tomarlo antes de irte a la cama.
Náuseas o dolor de estómago

Además, la ingesta excesiva de este líquido puede suponer dolencias estomacales o náuseas. También pueden aparecer estos síntomas si bebemos el té con el estómago vacío, por lo que debemos de procurar ingerir algo antes de disponernos a beber una taza de té.
Esto se debe a las sustancias que contiene este producto, concretamente a los taninos. Estos pueden irritar el tejido digestivo, lo que causa náuseas o dolor de estómago.
Acidez

Por otro lado, debemos de tener mucho cuidado a la hora de medir las cantidades de té que consumimos al día porque puede producirnos acidez. Esto se debe, principalmente, al nivel de cafeína que contiene esta infusión.
Tendremos que tener mucho cuidado, por lo tanto, con esta bebida. Además, también deberías de reducir el consumo del té porque puede ser la causa de tus dolores de cabeza.
Dolor de cabeza

Resulta que el consumo habitual de cantidades elevadas de cafeína puede ocasionar dolores de cabeza recurrentes. Por ello, y como venimos avisando, hay que procurar no superar el número de tazas recomendado.
Finalmente, para el mantenimiento de una buena salud es necesario tener unos hábitos alimentarios sanos y equilibrados. El té por sus propiedades saludables puede ser parte de una dieta, pero no en grandes cantidades porque sino las consecuencias podrían ser nefastas.









