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El 89% de la población se pondrá la dosis de refuerzo si la recomiendan las autoridades sanitaria

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En el caso de que las autoridades sanitarias recomendaran una dosis adicional de la vacuna contra la COVID-19, el 89% de la población indican que se la pondrían, según la octava ronda de resultados del estudio COSMO-Spain, impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y elaborado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

El trabajo, que lleva desde mayo de 2020 evaluando, cada dos meses, los conocimientos y la percepción el riesgo de la población ante la pandemia de COVID-19, tiene como objetivo principal aportar información relevante y actualizada que ayude a hacer frente a la epidemia.

Entre los resultados de esta octava ronda destaca un nuevo máximo en la confianza en las vacunas, una disminución de la preocupación por el SARS-CoV-2 que consolida una tendencia ya observada en rondas previas, y un creciente optimismo en torno al manejo y evolución de la pandemia. Se sigue reduciendo la búsqueda de información y la comunidad científica sigue siendo el colectivo que más confianza genera.

La percepción del riesgo disminuye tanto en lo referente a la probabilidad de contagio como en la gravedad de la enfermedad. El porcentaje de la población que piensa que la enfermedad sería grave o muy grave en caso de contagio desciende de un 27% a un 24% respecto a la encuesta anterior, y solo un 17% piensa que tiene muchas probabilidades de contagiarse, frente al 18% de la ronda anterior.

La encuesta refleja también el descenso en la percepción de riesgo de contagio en escenarios concretos. Las situaciones en las que se percibe mayores probabilidades de contagio siguen siendo acudir a sitios concurridos en espacios cerrados, el transporte público y las reuniones con amigos/familiares.

La autoeficacia, entendida como la capacidad percibida de evitar el contagio, ha mejorado y en esta ronda un 32% de los encuestados refiere que les resulta fácil evitar el contagio (frente al 27% de la ronda anterior).

La adherencia a las medidas preventivas sigue siendo muy alta, pero se aprecia un ligero descenso en el comportamiento preventivo, que resulta más acusado en la utilización correcta de la mascarilla. Las medidas que la población encuestada refiere practicar con más frecuencia siguen siendo usar mascarilla, la higiene de manos y la ventilación (con medias superiores a 4 en una escala del 1 al 5). La adherencia es más baja para las medidas «evitar reuniones sociales/familiares» y «desinfectar superficies».

La frecuencia de búsqueda de información ha disminuido con respecto a la ronda anterior, ya que solo el 19% de la población indica que consulta la información sobre coronavirus varias veces al día y el 40% nunca o casi nunca. Y, en general, se observa un aumento en el nivel de acuerdo medio con todas las medidas propuestas, particularmente el acuerdo con que los vacunados con pauta completa puedan moverse sin restricciones dentro de España (media de 3,6 sobre 5) y en la Unión Europea (3,3 sobre 5).

Un 93% de las personas que han contestado a la encuesta dicen haber recibido alguna dosis de la vacuna. El 85% de ellos indican que se les ha informado sobre el tipo de vacuna administrada. La satisfacción es adecuada para todos los aspectos relevantes relacionados con la vacunación evaluados, aumentando en todos ellos con respecto a la ronda anterior. Sin embargo, baja el nivel de acuerdo con que los vacunados con pauta completa deban seguir cumpliendo todas las restricciones, aunque sigue siendo la medida que más acuerdo genera (4,1 sobre 5).

Entre los motivos más citados para vacunarse, están proteger la propia salud y la de los demás, aunque en ambos casos se observa una disminución en el porcentaje de encuestados que lo indican con respecto a las rondas anteriores. Por el contrario, aumenta el número de encuestados para los que el poder reunirse con familiares y amigos es un motivo de vacunación (del 43% en la ronda 7 al 49% en esta ronda).

Entre los encuestados hay un 5% que dice no querer vacunarse, al igual que en la ronda anterior. Entre los motivos de no vacunación, ha descendido el porcentaje de personas que indican que les falta información para decidir (31% en la ronda 8 frente al 40% en la ronda anterior) y el de encuestados que indica que esperaría un tiempo (33% en esta ronda frente al 37% en la ronda anterior).

Mientras que ha aumentado el porcentaje de los que creen que la vacuna puede tener riesgos para su salud (51% en esta ronda frente al 45%), de los que creen que la vacuna no será eficaz (36% en esta ronda frente al 27%), aquellos que no creen en las vacunas (21% actual respecto al 13%) y los que creen que tienen pocas probabilidades de contagiarse (19% frente al 15% en la ronda anterior).

En esta ronda han participado 1042 personas residentes en España, mayores de 18 años, con una distribución similar por sexo. El 34% de los participantes tenía entre 45 y 60 años. El 32% tenía estudios universitarios y la mayor parte de los participantes (54%) refirió estar trabajando, de los cuales el 47% indicó que trabaja presencialmente en entornos con riesgo moderado de contagio. El 22% de los encuestados indicó que su situación económica había empeorado en los últimos 3 meses.

PREOCUPACIÓN Y SITUACIÓN DE LA PANDEMIA

En esta ronda del estudio la preocupación general respecto al coronavirus baja notablemente y por primera vez desde el inicio de la pandemia menos del 39% de la población refiere niveles altos de preocupación (frente un 49% de la ronda anterior). La sensación de que el virus se propaga rápido también ha descendido en esta ronda a los niveles más bajos desde que se iniciaron las encuestas y solo un 28% de la población refiere sentir que se propaga muy rápido.

Los sentimientos de miedo y depresión también alcanzan las frecuencias más bajas en esta ronda, con un 34% y un 31% de ciudadanos que manifiestan sensaciones altas de miedo y depresión, respectivamente. Las preocupaciones de la población bajan para todas las situaciones planteadas en la encuesta con la excepción de la preocupación por «perder a un ser querido» y «no poder pagarlas las facturas», que se mantienen.

Las situaciones que más preocupan a la población siguen siendo perder a un ser querido, infectar a la familia y la saturación de los servicios sanitarios (con una media superior a 4, en una escala del 1 al 5). Las peleas familiares por el cumplimiento de las normas y salir a la calle son las situaciones que menos preocupan a los encuestados (todas con una media igual o menor a 3). En esta ronda ha aumentado notablemente el optimismo respecto a la situación de la pandemia, y un 80% de los encuestados perciben que lo peor ya ha pasado (frente a un 54% de la ronda anterior).

Es de destacar el porcentaje de la población que incorrectamente piensa que «Si el resultado de un test es negativo, puedo reunirme con amigos y familiares sin medidas de seguridad», que aumenta de un 7,2% en la ronda anterior a un 12,3% en la actual. También se incrementa notablemente el porcentaje de los que erróneamente creen que los síntomas aparecen en cuanto te contagias (del 9,1% al 9,5%) y que la mascarilla se debe quitar para toser o estornudar (del 4,9% al 6,1%).

Finalmente, respecto a la medidas para controlar un rebrote con las que más de acuerdo está la población serían disolver botellones y multar a los participantes (media de 4,3 sobre 5), unificar la normativa a nivel nacional (3,7), confinar las zonas más afectadas (3,5), controlar el aforo de playas y parques (3,5), limitar reuniones con no convivientes (3,4), volver a cerrar el ocio nocturno (3,3) y pedir certificado COVID para entrar en lugares de ocio (3,3).