En ocasiones nos nos damos cuenta, pero hay unas manías que todos tenemos. Lo que ocurre es que estamos acostumbrados a vivir con ellas. Para el que las padece es algo de lo más habitual. No le damos esa misma importancia que otra persona que las vea desde fuera.
Aunque seguro que también ella tendrá las mismas manías que todos tenemos. Sea como fuere, hacemos un gran repaso por todas esas costumbres que no nos dejan respirar. Algo que nos sale de manera innata y que como bien decimos, no siempre se puede controlar hasta que nos mentalizados. ¿Cuál de todas ellas tienes tú?.
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Masticar con la boca cerrada
Una de las costumbres más aferradas que tenemos es la de decirle a la gente que debe comer con la boca cerrada. Si bien sabemos que en boca cerrada no entran moscas, parece que en este caso hay que seguirlo al pie de la letra. Para mucha gente es toda una manía ya que no soporta los ruido a la hora de sentar sentados en la mesa.
Por lo que es algo que puede ser una mera costumbre a terminar en toda una obsesión. Así es que, por el bien de esas personas, debemos centrarnos y pensarlo dos veces antes de masticar con la boca abierta. Sería todo un gesto de educación el poder mantener oculta la comida que nos llevamos a la boca. De igual manera, tampoco los ruidos al morder o tragar serán bienvenidos.
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Corregir las faltas de ortografía
Hoy en día con el tema de las redes sociales, de los mensajes cortos y demás opciones, nos olvidamos de algo importante. Las faltas de ortografía es algo que no debemos cometer. Bien es cierto que todos somos humanos y que en ocasiones se nos puede escapar alguna. Pero como tal, se nos da muy bien el tener que corregirlas.
De ahí que haya muchas personas pendientes de lo que escribimos. Esas personas intentarán buscarle todo tipo de problemas a nuestras palabras. Pero en ocasiones, no se dan cuenta de que ellos también pueden cometer algún que otro fallo. Así que, el tema de la corrección en la escritura es sin duda otra gran manía a destacar.
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Cerrar las puertas del armario
Quizás sea una costumbre o quizás, sea algo mayor. Pero desde luego, antes de irnos a dormir sí es cierto que tenemos que hacer algo casi, de manera inconsciente. Se trata de cerrar bien las puertas del armario. No sabemos qué tipo de idea podemos tener en la cabeza, pero es algo que venimos haciendo desde hace mucho.
Seguro que en alguna parte de nuestro cerebro, se hayan miedos ocultos. Tanto, como el que nos hace mirar bajo la cama. El armario y la cama son dos de los puntos clave para que los fantasmas puedan encerrarse. Por lo menos, siempre nos lo han transmitido así y es algo que no se ha borrado de forma sencilla.
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Productos del supermercado
Cuando vamos a hacer la compra, también podemos dejar entrever ciertas manías que tenemos. Una de ellas, es el elegir siempre los productos que están menos visibles. Quizás porque pensamos que de este modo estarán menos toqueteados. En el caso de los envasados, creemos que vendrán en mejor condiciones.
Sin roturas ni nada similar, porque al estar en la parte trasera del estante, nadie los ha examinado. En ocasiones sí puede funcionar, pero no nos damos cuenta de que estos productos cuentan con una trayectoria. Un largo camino para acabar en la estantería. Por lo que ya pueden venir un poco manoseados de más.
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Terminar cada capítulo
La gente que lee cada día seguro que se sentirá identificada. En este caso, otra de las manías más frecuentes es ésta. No nos damos cuenta pero cuando estamos leyendo un libro, no solemos dejarlo hasta que no terminamos un capítulo. Si éste no está completo, entonces no podremos cerrar el libro sin más.
Aunque en ocasiones sea muertos de sueño, seguimos un poco más. La verdad es que dejar el capítulo a medias no es algo que nos apasione. Pensamos que cuando lo retomemos no será lo mismo. Se nos pueden olvidar detalles importantes y desde luego, no lo viviremos con la misma intensidad de la lectura inicial.
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Morderse las uñas
Si hay una de las grandes manías por excelencia, es ésta. El morderse las uñas es algo que no podemos controlar. Es uno de esos vicios que están con nosotros, siempre. Por lo menos, lo estará durante bastantes años. No siempre se puede decir adiós a algo que parece tan sencillo. ¡Si tú eres uno de los que te muerdes las uñas, lo sabrás!.
Desde pequeños podemos iniciarnos en este hábito. Todo un suplicio para las madres que van detrás de sus hijos. Intentan que no se lleven las manos a la boca, pero no es fácil. Además, es uno de los hábitos que puede ser perjudicial también para nuestra salud. Por ello, debemos tener mucho cuidado.
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Comprobar si llevas todo cada rato
Quizás esta manía se puede derivar en muchas otras. Por un lado, es frecuente la gente que sale de casa y antes de llegar al garaje, ha comprobado si lleva todo en numerosas ocasiones. Claro que a otras personas les da por mirar si han cerrado bien la puerta de casa o la del coche multitud de veces.
¿Quién no ha vuelto al coche para comprobar que realmente está todo cerrado?. Pues todas ellas son también manías de nuestro día a día. Esas costumbres de querer controlarlo todo tan bien, que no siempre podemos llegar a ello. A veces hay cosas que se nos pueden escapar de las manos. ¡Porque no siempre es posible tenerlo bajo control!.
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El orden
Las conductas repetitivas son algo muy frecuente, como estamos viendo. Sin duda, el orden en la amplitud de la palabra, también cuenta como otra de las manías en sí mismas. Pero claro, tampoco está de más que seamos ordenados. Todo ello con un cierto equilibrio y sin llegar a obsesionarnos con el tema.
Sí es cierto que hay personas que van organizando su armario a modo de colores. Otros, cuentan con el tamaño como principal manera de ordenar las cosas. Cuando cada uno de los detalles tiene que estar al milímetro, entonces sí comenzamos a hablar de obsesión. Pero por el momento, cuando solo es orden lo que tenemos en casa y en nuestra vida, bienvenido sea.

















































































































































