Kevin Hart se defiende del chiste sobre George Floyd y la lía todavía más en redes

El cómico intenta quitarse de encima la polémica del chiste sobre George Floyd en su roast de Netflix, pero su entrevista en The Breakfast Club solo ha conseguido enfadar aún más a las redes. Mientras repite que 'él no lo dijo', los comentarios más duros le acusan de cobrar y mir

Kevin Hart la ha liado gorda. Justo cuando pensábamos que la polémica por el chiste sobre George Floyd en su roast de Netflix se iba apagando, el cómico ha dado una entrevista que ha avivado el fuego hasta niveles insoportables. Y su 'defensa' es peor que el chiste original: está a medio camino entre el 'yo no he sido' y el 'es lo que hay'. Las redes no perdonan.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 9/10. Un chiste de mal gusto sobre una figura emblemática como George Floyd, una entrevista en la que Kevin Hart rebota la culpa y una reacción en redes que lo está poniendo a caldo. Esto va a dar que hablar toda la semana.

Qué ha pasado exactamente: el roast, el chiste y la rajada posterior

Hace un par de semanas, el roast de Kevin Hart en Netflix ya dio que hablar. Pero uno de los momentos más tensos fue cuando Tony Hinchcliffe, el cómico conocido por no tener filtro, se sacó de la manga un chiste sobre George Floyd. Fue un golpe bajo que muchos espectadores consideraron racista y completamente fuera de lugar. El propio Hart, ahora, reconoce que no fue un chiste de buen gusto para el público afroamericano, pero insiste en que 'es lo que pasa en un roast'.

Publicidad

En The Breakfast Club, el presentador Charlamagne tha God le preguntó directamente si Hinchcliffe se había pasado. La respuesta de Hart fue un encogimiento de hombros verbal: 'Es Tony Hinchcliffe. No espero menos ni más'. Y cuando le insistieron en que 'pasarse es el objetivo', él asintió: 'Sí, por eso estás ahí. Y odio decirlo, pero seré honesto: la gente habla de ese chiste. El set de Tony fue, probablemente, el mejor o uno de los mejores'.

Kevin Hart repite una y otra vez que él no contó la broma y que no es responsable de lo que otros digan, aunque la producción fuera suya y él estuviera presente. 'No entiendo por qué nos encasillamos en una colina y se convierte en algo tan grande', soltó. Literalmente dijo: 'O eres fan de este nivel de contenido o no lo eres. Y si no lo eres, no lo veas'. Vamos, un 'si no te gusta, apaga la tele' que ha caído como un jarro de agua fría.

El problema no es solo el chiste. Es que Hart se escuda en la libertad creativa mientras la comunidad negra se siente traicionada por una cara conocida que, encima, produjo el evento.

La reacción en redes: 'Mejor que no hubiera dado esta entrevista'

A los pocos minutos de publicarse el clip, Twitter, TikTok e Instagram ardían. Los comentarios más duros han sido en X, Instagram y en TikTok. Hay quien dice que vio la entrevista sin sonido y 'el lenguaje corporal ya me dice que le da igual'. Otros le recuerdan el momento en el que sí saltó para frenar un chiste sobre su mujer en otro evento, y ahora que la víctima es George Floyd, se encoge de hombros.

Pero lo más demoledor es la sensación de que Hart habló con Stephen Jackson, ex NBA y amigo de Floyd, solo para lavar su imagen. Él lo cuenta como un gesto 'detrás de cámaras', pero cuando Charlamagne le dice que debería haberlo mencionado al principio, Hart suelta: 'No necesito demostrarle a la gente que me importa una mierda'.

Resumiendo: Kevin Hart cobró por el roast, vio cómo se reían de una víctima de violencia policial que ya es un símbolo mundial, y ahora se lava las manos diciendo que la culpa es del que hizo el chiste, no de quien dio el micrófono. Las redes no están comprando ese pack de 'yo soy solo el presentador'.

Por qué Kevin Hart lo ha liado más y qué podemos esperar

No es la primera vez que un roast se mete en un jardín racial. El de Tom Brady también tuvo sus momentos subidos de tono, y el género siempre ha basculado entre la ofensa y la carcajada. Pero cuando el chiste toca a una persona asesinada de forma brutal y cuyo caso desató un movimiento global, la cosa cambia. Hart debería saberlo, y no solo como productor, sino como uno de los referentes afroamericanos más visibles en la comedia actual.

Su entrevista en The Breakfast Club ha sido un manual de cómo no gestionar una polémica. En lugar de mostrar empatía, ha ido a la defensiva, ha justificado lo injustificable y ha culpado a la audiencia por no entender el 'arte' del roast. La comunidad no espera que controle a cada cómico, pero sí que entienda el dolor que un chiste así puede reabrir. Y no, no es comparable a una broma sobre su madre o su padre, porque el contexto histórico y social es completamente distinto.

Publicidad

El caso sigue abierto. Las redes van a seguir quemando, y aunque Hart probablemente pase página y saque otro especial en unos meses, esta mancha le va a perseguir. Ojalá sirva para que los roasts dejen de esconderse tras la excusa de 'es humor' cuando tocan heridas tan profundas.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Kevin Hart, Tony Hinchcliffe y la figura simbólica de George Floyd.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Un chiste racista en un roast de Netflix y la defensa nefasta de Hart, que culpa al formato y a los cómicos.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque Hart se ha mostrado insensible y ha usado el 'no he sido yo' mientras las redes no perdonan la falta de empatía.