El estreno de Mortal Kombat II ha partido al mundo en dos: los críticos profesionales la machacan con dureza mientras los fans salen del cine con una sonrisa de oreja a oreja. Todd Garner, productor de la cinta, está que trina. Y el griterío en redes, para variar, es oro puro.
La guerra de los números: un 6,8 que esconde dos universos
La película aterrizó ayer en salas y ya tenemos tabla de puntuaciones que parece sacada de dos realities distintos. En Rotten Tomatoes, los críticos le cuelan un 6,8 tras más de cien reseñas; en Metacritic, la media baja a un cruel 4,8 con solo 29 opiniones. Pero cuando saltas a la nota de la audiencia, el panorama cambia radicalmente: un 9 en Rotten y un 7,9 en Metacritic. El contraste es tan violento como un fatality de Scorpion.
The Guardian habla de coreografías mal ejecutadas y disfraces de Halloween, IndieWire la tacha de esfuerzo forzado e insoportable, y el New York Post la despacha como un bodrio cinematográfico. Mientras tanto, en los cines la mayoría de los espectadores asegura haber encontrado exactamente lo que fue a buscar: peleas sangrientas, guiños constantes al lore y cero pretensiones de Óscar.
El productor pierde los papeles (y la razón, según los críticos)
Todd Garner no se ha mordido la lengua. En una serie de tuits tan incendiarios como un lanzallamas, arremetió contra los críticos con frases como “Es desconcertante que sigamos permitiendo que gente que no tiene ni idea del juego opine de estas películas”. Le ha llovido críticas aún más duras, pero él contraataca reposteando mensajes de fans encantados que le dan su bendición. La estrategia es clara: si los entendidos no te quieren, arrímate a los tuyos.
El productor sacó a relucir un ejemplo tan absurdo como revelador: un crítico se quejaba por escrito de que un personaje tuviera un ojo láser. “¿En serio? ¿Eso te escandaliza en una saga donde la gente se arranca la columna vertebral?”, vino a decir. La lógica de la pelea callejera no admite sutilezas de Cahiers du Cinéma.
¿De verdad hay que entender un videojuego para criticar su película?
El debate es viejo, pero cada adaptación lo reaviva. Ya pasó hace semanas con Super Mario Galaxy, donde las críticas profesionales tampoco conectaron con los seguidores de la franquicia. Aquí el choque es aún más frontal porque Mortal Kombat nunca aspiró a ser cine de autor: es un festival de fatalities y competición descarnada, y la película de Simon McQuoid lo entiende perfectamente.
Es lícito preguntarse si un crítico debe conocer el material original para valorar una adaptación. La respuesta no es blanco o negro. Lo que sí parece claro es que el público de este tipo de cine va a ver otra cosa y, cuando se lo dan, responde con un entusiasmo que las notas numéricas no siempre recogen. Al final, el dato más sincero quizá sea ese 9 del público que, si no se desploma en las próximas semanas, convertirá a Mortal Kombat II en otro éxito de taquilla a prueba de críticos.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? La película Mortal Kombat II divide brutalmente a críticos y fans.
- 🔥 ¿Por qué importa? El productor ha cargado públicamente contra los expertos acusándoles de no entender el juego.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si eres fan, ve a verla; si no, el berrinche de Garner te dará un rato de gloria en Twitter.




