Marcelo Tinelli se ha sentado en Infobae y ha soltado una frase que, de puro simple, es dinamita. «La mayor falencia que tenemos los argentinos es no escucharnos». Y acto seguido, ha anunciado que vuelve al periodismo deportivo para cubrir el Mundial 2026 desde Estados Unidos. Agárrate porque el que fuera el rey del entretenimiento televisivo se viene con todo.
La crítica que resume todo
En una charla con Luciana Rubinska, Tinelli no se ha andado con rodeos. Ese «no escucharnos» no es un eslogan vacío, es una radiografía de un país que a menudo se enreda en el griterío. Y él, que ha pasado de correr por el barro de un partido de ascenso a amasar audiencias millonarias, sabe bien de lo que habla.
«No estamos acostumbrados al que piensa diferente. ¿Por qué tenemos que pensar todos iguales?», reflexionó. Una pregunta incómoda que él ya se aplica con sus propios hijos y en su manera de entender el fútbol. Vamos, que el Tinelli de ahora viene con espíritu conciliador pero sin callarse nada.
De correr siete cuadras por un teléfono a un estudio en Miami
Pero lo más brutal de la entrevista no es solo la autocrítica, es la anécdota de aquel Central Córdoba-Berazategui que terminó 7 a 2. Tinelli, con 17 años, cubriendo su primer partido en una cancha de ascenso donde no había teléfono. Cada gol lo obligaba a salir pitando media legua hasta una fábrica de gaseosas para avisar a la redacción. «Lo único que deseaba era que no hubiera muchos goles», confesó. Fue el peor partido de su vida: corrió tanto que apenas vio el encuentro.
Ese pibe que vendía helados, que cruzaba el Riachuelo en bote para entrenar en San Telmo, y que se pasaba los fines de semana sentado en el estudio de Radio Rivadavia mirando a los grandes relatores, es el mismo que ahora transmitirá para Infobae desde Miami y seguirá a la albiceleste por Kansas y Dallas. El círculo se cierra con una pinta de película, pero sin un ápice de postureo. Porque Tinelli llora cuando recuerda a su padre.
Una historia familiar que te parte el alma
Aquí viene el momento de la entrevista en que la voz se quiebra. Su padre murió de cirrosis cuando él era un chaval de Bolívar recién llegado a Buenos Aires; su madre cayó en una depresión que derivó en esquizofrenia. «Mirá si hubiéramos tenido este hospital en su momento, por ahí a mi viejo lo hubiéramos atendido acá», dijo emocionado, tirando de la maratón solidaria por su ciudad natal.
«Yo a mi papá lo quise como era», afirma, y se pregunta si sus hijos sienten lo mismo hacia él. Hay unos cuantos kilómetros de madurez en esa pregunta. Tinelli admite que fue un padre distinto con cada camada, del más estricto al que deja a Lolo salir antes del cole para ver PSG-Bayern. «Nadie es perfecto», sentencia. Y te lo crees.
El regreso de un tipo que nunca se fue
El Mundial 2026 será la excusa para volver a las raíces. Infobae ha montado un estudio en Miami, y un equipo de periodistas y exfutbolistas (se anunciará el 19 de mayo) le acompañará en un programa de lunes, miércoles, viernes y domingos. «Qué lindo volver a sentir esto», soltó un Tinelli con los ojos encendidos, pura pasión de productor.
Eso sí, lo de teñirse el pelo de rosa se acabó. «No voy a hacer boludeces», avisa. Las cábalas ahora son más de manual: confiar en Messi, rezar para que a la selección le toque jugar en Miami y evitar «que nos agarren los tiburones de la otra costa» —la frase, con su sempiterno humor.
E-E-A-T: Tinelli es marca país en Argentina. Ya intentó cubrir el Mundial de Catar como hincha, y esta vez vuelve con estructura y un amigo poderoso, Daniel Hadad. El acierto de este movimiento está en que conecta dos amores populares, fútbol y entretenimiento, justo cuando la selección llega como campeona vigente. Si en la televisión puede hacer magia con un clip de cámara oculta, cabe esperar que en la radio digital de Infobae sepa cómo retener al oyente en la era del TikTok. El riesgo, que el exceso de ternura por cubrir la Argentina de Messi nuble el ojo crítico, pero viendo el arranque de la entrevista, no parece probable.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Marcelo Tinelli, conductor y productor icono de la TV argentina, y su reencuentro con el periodismo deportivo.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Una autocrítica nacional: «no escucharnos», y una historia de superación personal que va del hambre y el barro al Mundial.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque Tinelli se abre en canal con una honestidad desarmante y mezcla su pasado más crudo con la ilusión de levantar otra Copa en Miami.


