Canción de autor del siglo XXI: Zahara en las Noches del Botánico

¿Alguien sabe si Charli XCX y Zahara han tenido oportunidad de hablar? Es una pregunta que, en principio, puede no parecer demasiado importante, pero lo cierto es que el 'Brat' de la británica y 'Lento Ternura' de la nacida de Úbeda tienen en común su acercamiento a la canción de autor. Ambos son discos profundamente personales, pero que en lugar de construir las canciones con base en una guitarra o un piano lo hacen a través de sintetizadores, baterías sintéticas y laptops. 

Sin embargo, Zahara, parece estar mucho más interesada en generar un incendio. Se evidencia al ver la puesta en escena de su nuevo disco en las 'Noches del Botánico'. A partes iguales, rave, muestra de poesía y sesión de terapia, la puesta en escena de esta gira permite a la artista lucir cada parte de su mundo creativo, y lo hace con la fuerza de una bola de demolición, sin la preocupación de la devastación musical que deja tras ella en el pop español.

Lo cierto es que la intensidad de la puesta en escena se hace evidente desde el inicio del concierto. Al igual que en el nuevo disco 'Formentera' y 'Yo solo quería escribir una canción de amor' tienen la labor de presentar a la artista y a su banda, tres miembros que juega con guitarras, bajos, baterías orgánicas y sintéticas y una guitarra y un bajo filtrados por tal cantidad de distorsión que suenan a instrumentos de otra galaxia. 

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Un segundo después suena 'Merichane', una canción que desde el lanzamiento de 'Puta' en 2021 se ha convertido en una especie de declaración de intenciones de la artista. Desde allí la artista se suelta por varias canciones sobre la ola de sintetizadores discotequeros con los que repasa trauma, política y sexo, sin demasiada dificultad. Canciones como 'Taylor', 'Nuestro Amor' y 'Caída Libre' funcionan perfecto, y ella misma se va sintiendo más cómoda. En el camino, señala que en el Botánico, donde tiene su propia noche sin compartir fecha y público, se siente más cómoda que en la gran cantidad de festivales donde se presenta sin otra mujer en el cartel. Deja así claro otro de los puntos centrales de sus últimos trabajos: el espacio de la mujer en la música actual. 

UN PROTEGIDO EN TARIMA

A mitad del show la artista cambia el guión, y el setlist, con su Policlean particular, la artista interpreta primero, ahora solo acompañada de su guitarra eléctrica, 'Zahara', el tema original de Judeline que lleva su nombre, y después invita a acompañarla a Pablo, conocido artísticamente como 'Caracazador', uno de los artistas de la discográfica de la cantautora, Gozz, quien ya había sido encargado de ser el telonero de la noche con un set que lo presenta como una de las voces clave de está versión en clave electrónica de la canción de autor en España. 

Con él interpreta a dueto 'El Lugar Donde Viene a Morir el Amor', uno de los temas más desgarradores del disco. Al terminar volvería a subir con su banda para interpretar 'La Violencia'. Este pequeño momento divide el concierto en dos, y tras terminar se nos permite ver otra cara más de la autora. 

EL RAVE DESATADO DE ZAHARA

A mitad de la gira de 'Puta' la propia Zahara anunció que, al menos en festivales, su presentación en vivo se transformaría de todo en un rave. Es una decisión que evidentemente ha marcado la composición de su nuevo disco, y que define sobre todo la segunda mitad de los conciertos de esta gira, al menos de momento. 

Quitándose el vestido rosa con el que apareció en el escenario, y permitiéndose un atuendo al estilo de las divas del pop, la artista transformó el espacio en una fiesta electrónica en toda regla. Canciones como 'Tus Michis' y, sobre todo, la ya clásica 'Hoy la fiesta en esa casa', crecen muchísimo en esta versión. Es un cierre explosivo, que la mantiene como una de las figuras clave del pop moderno, y que recuerdan que se trata de una artista esencial de la España moderna. Denuncia, baile, sensualidad y algo de rabia, todo cabe en el mundo de Zahara, aunque según ella la ternura es lo que dura a largo plazo.