¡Maldición!, es lo que dices constantemente cuando ves tu figura y te das cuentas que sigue estando redonda y que tu dieta no ha dado resultados. Esa palabra se vuelve a repetir cuando a través de las redes sociales te percatas que, cada vez más, hombres y mujeres se suman a un régimen alimenticio que les deja el cuerpo perfecto: chocolates que no son precisamente los que se comen, bíceps, tríceps bien trabajados. Ves en las mujeres un abdomen con oblicuos semi-marcados que las hacen destacar como una Barbie, ¿por qué a mí?, es lo que exclamas.
Tratas de huir cuando te invitan a la playa e intentas esa dieta de la vecina que tanto le funcionó y para ti los resultados no fueron los mismos. Te arrinconas en una esquinita de tu casa con una bolsa de galletas en la mano despechada por no poder lucir el bikini de tus sueños.
Como una forma de contribuir a que te desinhibas y salgas a la calle como Dios te trajo al mundo, se han recopilado comidas suculentas menores a las 200 calorías para que tus cenas sean ligeras pero que generen saciedad en tu cuerpo. Deberías tener en cuenta en no sustituir una comida sustanciosa en la mañana por el café con leche. Se está hablando de la comida más importante y que te aportará la energía que necesitas para afrontar el día.
Brócoli con vinagreta de tomates secos (183 kcal)
El brócoli es uno de los alimentos alabados por los italianos gracias a su riqueza nutritiva. Una ración de 200 gramos de brócoli en tu dieta aporta a tu organismo buenas cantidades de vitamina C. Contiene también ácido fólico y vitamina A. Por ser un vegetal, muchos individuos, por desconocimiento manifiestan que no tiene buen sabor. Una aseveración completamente falsa. Si sabes prepararlo, chuparás tus dedos.
Para elaborar el plato que ves en la foto necesitarás 500g de brócoli, ocho tomates secos, un diente de ajo, unas semillas de sésamo, unas hojas de perejil, aceite de oliva, vinagre y sal, ¿cómo lo vas a hacer?
En un período de dos horas deja los tomates a remojar en agua templada. Posteriormente, el brócoli debes llevarlo al vapor por 10 minutos. Saltea el ajo y el tomate en un sartén con una cucharada de aceite.
Es el momento de hacer la vinagreta. Es importante mezclar una cucharada de aceite junto con una de vinagre y un toque de sal. Paso siguiente, incorpora el ajo y tomate a la emulsión realizada con antelación.
Para finalizar, pones el brócoli en un plato y con la vinagreta se adereza. Pasamos al siguiente.
Una dieta increíble con crema de calabazas al curry sin grasas (90 kcal),
La Organización Mundial de la Salud recomienda el consumo de la calabaza debido a su aporte en minerales y vitaminas al cuerpo sin aportar grandes cantidades de calorías. Incorporar este pariente botánico del melón a la dieta es, de manera incuestionable, un acierto. Solo importa no usarlas de recipiente de dulces queriendo recordar Halloween, ¡dulce o truco!
Ingredientes: cuatro huevos medianos, un pimiento rojo, un pimiento verde, un pimiento amarillo, dos dientes de ajo, 50 mililítros de nata líquida, una ramita de perejil, aceite de oliva, pimienta y sal.
Para hacer la magia, pela la calabaza y córtala en forma de dados. Métela en el horno junto con las cebolletas o como también se conoce cebollas que ya han sido cortadas y lavadas. Añade aceite de oliva y ásalas en el horno a una temperatura de 200 grados. Se recomienda sacarlas y dejarlas templar.
Acto seguido, hay que triturar las hortalizas con las calabazas hasta obtener la consistencia de un puré. Añade el caldo caliente y una cucharada de curry y cuece 10 minutos más. En una sartén antiadherente hay que tostar las almendras sin aceite.
El paso a seguir es servir y comer. No olvides incorporar aros de cebolletas, las almendras y el sésamo al finalizar el trabajo, ¡menos de 200 calorías en tu plato!, no lo llames dieta, llámalo comer bien.
Huevos revueltos con pimiento (175 kcal)
Existen comentarios de si el huevo es beneficioso o no para la salud del individuo. Lo que no se puede negar es que es rico en proteína, así que va aportarte energía y, en cantidades específicas, te dará llenura. Sus desventajas, generalmente, están ligadas a su consumo en exceso. Si sufres de colesterol alto, visita a un doctor para que te oriente si debes o no incorporarlo en tu dieta diaria.
Para preparar lo que ves en la instantánea solo debes tener los siguientes ingredientes:
- 4 huevos medianos.
- 1 pimiento rojo.
- 1 pimiento verde.
- 1 pimiento amarillo.
- 2 dientes de ajo.
- 50 ml de nata líquida.
- 1 ramita de perejil.
- Aceite de oliva.
- Pimienta.
- Sal
Generalmente se pueden encontrar en la nevera. Se usan a diario. Corta los pimientos en julianas, el ajo en tiras y pica el perejil. En la hornilla pon una sartén con aceite y cuando esté bien caliente añade los ajos y el pimiento. En este momento, se jugará a ser chef y vas a sofreírlos en un lapso entre 10 a 15 minutos moviéndolos para que no se quemen. Al finalizar escúrrelos y salpimienta.
Por otra parte, los huevos los vas a batir junto con la nata. Si es de tu agrado añade sal y pimienta. Cuájalos en una sartén antiadherente de aceite a fuego lento y no dejes de mover. Como broche de oro mezcla el líquido en donde pusiste los huevos con el pimiento y toques finales de perejil.
Huevo poché con judías verdes (156 kcal), ideal para tu dieta
Este plato con huevos muestra que con un alimento, se pueden hacer varias comidas. En esta oportunidad hay muchos ingredientes a los que acudir. Es importante mostrarlos en forma de lista para que no falten algunos al momento de elaborar el platillo, ideal para tu dieta.
Ingredientes:
- 4 huevos.
- 50 g de judías verdes.
- 2 zanahorias.
- 1 berenjena.
- 1 calabacín.
- 1 cebolla morada.
- ½ pimiento rojo.
- 4 espárragos.
- 1 guindilla.
- 1 lima.
- 5 cucharadas de salsa de soja.
- 2 cucharadas de vinagre.
- Aceite de oliva.
Lo primero a hacer es cortar todos los vegetales en julianas. Si te crees un chef, es un éxito seguro, ponte su gorro y delantal. El siguiente paso es incorporar los vegetales en una sartén honda que tuvo que haber sido puesto al fuego con tres cucharadas de aceite de oliva.
Agarra la lima, extrae su piel y resérvala. La fruta córtala por la mitad, saca el jugo, mézclalo con la salsa de soja e incorpóralo a las verduras ¡La boca se hace agua!
En un cazo lleva a ebullición agua y vinagre. Casca un huevo de la forma más magistral que puedas e incorpóralo al recipiente. Déjalo durante tres minutos. Retira con una espumadera y reserva. Este procedimiento lo vas a repetir con los tres huevos restantes.
Pon las verduras y los huevos en cada plato. Pica la guindilla y mézclala con el aceite y la ralladura de lima, estos serán los toques finales de este platillo y, ¡a comer!