Cada día tenemos que lidiar con nuevos intentos de engaño perpetrados por parte de delincuentes que tienen el objetivo de hacerse con los datos personales y bancarios de los usuarios. Para conseguirlo, cada vez recurren a métodos más sofisticados, entre ellos el uso de las tecnologías NFC y RFID.
Ahora, los expertos en ciberseguridad alertan del peligro de estas tecnologías, a través de las cuales los criminales tienen la posibilidad de robar tu dinero sin contacto. Ante el gran peligro que supone, es imprescindible saber cómo funciona y la forma en la que se puede prevenir el robo.
EL AVANCE DE LAS TECNOLOGÍAS NFC Y RFID

El avance de las tecnologías NFC y RFID tiene la gran ventaja de que nos permite realizar pagos de una forma mucho más cómoda, pues es suficiente con acercar el dispositivo móvil para hacer un pago por proximidad. Sin embargo, al mismo tiempo supone un gran peligro, ya que están siendo aprovechadas por los delincuentes.
Los criminales recurren a nuevos métodos para capturar la información de las tarjetas RFID y realizan transacciones sin autorización, y aunque puede parecer que es algo complicado que suceda, realmente no lo es tanto. Y es que los delincuentes aprovechan grandes eventos como conciertos, carnavales o el transporte público para robar el dinero de sus víctimas, tal y como destaca WeLiveSecurity by Eset.
DIFERENCIA ENTRE CONTACLESS Y PAGOS NFC

Es importante saber cuáles son los peligros del contactless, además de conocer cuál es la diferencia entre estas y los pagos NFC. Las tarjetas contactless son tarjetas físicas con un chip RFID o NFC integrado que permite hacer pagos al acercarlas a un lector, sin contacto físico y sin necesidad de PIN para pagos pequeños.
Por su parte, los pagos NFC mediante dispositivos como smartphones o relojes, permiten que se puedan hacer pagos sin contacto y, en lugar de usar una tarjeta física, es el propio dispositivo el que actúa como intermediario. Para ello, usan billeteras digitales como Apple Pay, Samsung Pay o Google Play.
QUÉ ES NFC Y RFID

Tanto el RFID como el NFC, que es incluso usado en las tarjetas de visita, usan la misma tecnología, pero la principal diferencia entre ambos se encuentra en el medio y las capas adicionales de seguridad, siendo estas últimas mayores en los dispositivos móviles, una ventaja con respecto a las tarjetas físicas.
Ambas tecnologías se han convertido en cada vez más habituales en nuestra vida diaria, puesto que son tecnologías que permiten la comunicación inalámbrica entre dispositivos. Esto facilita los pagos, pero también el control de accesos o el seguimiento de productos, entre otros.
CÓMO FUNCIONA RFID, BASE DEL NFC

La tecnología RFID hace uso de ondas de radio para la transferencia de datos entre un dispositivo lector y una tarjeta o similar equipada con un chip RFID, en un procedimiento que se realiza sin necesidad de contacto físico, pero sí con cercanía.
Existen dos tipos principales de RFID. Una es el pasivo, que no tiene batería propia y se activa tan solo por la energía de radio que emite el lector, que es lo que sucede con las tarjetas de transporte o documentos de identificación. El otro es el RFID activo, que dispone de batería interna y permite transmitir señales a más distancia, frecuentemente usado para seguir mercancías o en dispositivos de seguridad.
NFC, UNA VERSIÓN MÁS AVANZADA

El NFC es una versión más avanzada de RFID, que permite la comunicación bidireccional entre dispositivos. Mientras que este último se limita a la comunicación unidireccional, con el lector de la etiqueta, el NFC posibilita que haya intercambio entre dos dispositivos, ya sean smartphones, tarjetas de crédito…
Esto hace que sea una tecnología muy usada en los pagos contactless y las transferencias de datos, siendo la practicidad su principal ventaja, puesto que permite pagos rápidos sin que sea necesario introducir contraseñas, lo que resulta más cómodo para empresas y consumidores.
EXPERTOS EN CIBERSEGURIDAD ALERTAN DE LAS ESTAFAS NFC

Los expertos en ciberseguridad han alertado de las estafas a través de NFC y RFID, dado que los delincuentes tratan de aprovecharse de estas tecnologías para robar dinero sin contacto. Para ello utilizan dispositivos portátiles de lectura RFID/NFC con los que capturan información de tarjetas o documentos sin que la víctima se dé cuenta.
De esta manera, pueden leer datos rápidamente y sin contacto, unos dispositivos que se pueden usar para llevar a cabo el skimming, un tipo de fraude en el que los delincuentes copian los datos de la tarjeta de crédito o débito de la víctima. Luego clonan tarjetas o usan los datos para otros fraudes.
CÓMO PROTEGERSE DE LAS ESTAFAS NFC Y RFID

Para protegerse de las estafas que puedan darse a través de NFC y RFID existen una serie de recomendaciones básicas que todo el mundo debería adoptar, siendo la primera de ellas la de establecer límites de pago bajos. De esta forma se minimiza el daño que los delincuentes puedan ocasionar.
De igual modo, se aconseja establecer autenticación biométrica o PIN para proteger los pagos contactless, además de asegurar los dispositivos. Para ello, se deben usar contraseñas seguras, patrones de desbloqueo y cuántas más capas de seguridad posibles para evitar los robos.
OTRAS FORMAS DE PROTEGERSE DE LOS ROBOS NFC Y RFID

Más allá de las recomendaciones mencionadas, para protegerse de los robos NFC y RFID también es recomendable desactivar la función de pago sin contacto, si es posible, y el NFC en el dispositivo de forma temporal. De esta manera, estarás más protegido, sobre todo si es un sistema que no sueles usar.
Por otro lado, sería conveniente monitorear tus transacciones para detectar cualquier posible fraude y mantener siempre tus dispositivos actualizados. Asimismo, se pueden usar los denominados bloqueadores de RFID, un tipo de funda que puede reducir el riesgo de ser víctima de este tipo de robo.























































