En el FC Barcelona no todo es risa y felicidad. Aunque el equipo está teniendo un cierre de temporada magistral, eso no quiere decir que las aguas en este combinado estén tranquilas. Porque si bien los resultados están siendo favorables, hay algunos movimientos de la junta directiva que están ocasionando malas caras en los vestuarios. Lógicamente, el ambiente que se ha venido gestando en el club no es el más agradable que digamos, por estas razones que te enumeramos a continuación.
La otra cara de la verdad

Desde el Barcelona han entendido que nunca hay que bajar la cabeza. Y pese a las dificultades, hay que guerrear hasta el último minuto.
El ímpetu que había perdido este combinando ya lo estamos viendo nuevamente en el campo. Y es un claro indicio de que el efecto Xavi Hernández está siendo favorecedor para esta oncena.
Pero aún cuando el equipo está logrando ubicarse en una buena posición en LaLiga, y todavía pelea en Europa, hay problemas en el club que están levantando ampollas.
El tema de los fichajes está causando malestar en el Barcelona

Ya estamos a las puertas del mercado de traspaso. Esto está poniendo los ánimos muy caldeados en el Barcelona.
Sobre todo, a nivel de los jugadores, que pese a que están teniendo un ritmo increíble, y van engranado muy bien sus piezas, igualmente poseen discrepancias con los jefes, que generan malas caras en muchos de los futbolistas.
Todo viene por la ventana de transferencias y las tácticas que está sacando a flote la directiva, en virtud de darle bienvenida a los nuevos rostros del equipo.
Las manzanas de la discordia

No es un secreto para nadie que la apuesta de Joan Laporta para esta temporada es conseguir el fichaje de Franck Kessié y Andreas Christensen. A partir de allí, el conjunto azulgrana moverá sus piezas, con la finalidad de salir victorioso con este par de estrellas que necesitan en su plantilla.
Sin embargo, siendo traspasos prácticamente concretados que llegarán al Camp Nou, no están recibiendo el respaldo de los jugadores catalanes por las mismas condiciones en que estos arribarán.
Jugadores a coste cero que Laporta no pretende soltar

La intención de Laporta es jugar sus cartas tomando en cuenta la realidad económica de su club, que no es precisamente la más favorecedora. Aun así, su acecho hacia estos dos jugadores es tal. Porque los mismos llegarán del Milán y Chelsea respectivamente a coste cero.
Hasta allí todo bien, porque sería una operación inteligente. Pero desde el punto de vista de los futbolistas, este par está trayendo rencillas.
El salario que está causando muchas molestias en el Barcelona

La fase previa al inicio del mercado veraniego tiene molesto a varios jugadores del Barcelona. Nadie se esperaba esta reacción; pero lo cierto es que algunos de los que militan en las filas de los culés rechazan el salario que en tal caso va a recibir Andreas y Franck, cuando estén instalados en la entidad.
Se tiene previsto que se oficialice su fichaje el 1 de julio. Aunque tendrán que aguantar el reproche de unos que otros pupilos de Xavi. Los mismos ven desde su puesto cómo le dan prioridad a los foráneos, y reniegan de los que actualmente dan la cara por el equipo.
Esto es lo que le pagarán a los jugadores

Kessié y Christensen serán parte de la plantilla blaugrana la próxima temporada. Se habla de que van a tener un sueldo de aproximadamente 6 millones de euros netos por temporada.
Ahora bien, la indignación de los jugadores del Barcelona, es que la directiva presidida por Laporta está apostando mucho más por los fichajes, que por los que cuenta en su once. E incluso, siendo fichas claves en el repunte que ha tenido el equipo.
Pareciera que los catalanes se están olvidando de Gavi o Ronald Araújo, por ejemplo, a los que no le dan lo que les corresponde.
El mal precepto del Barcelona

Erróneamente, el Barcelona está dejando por fuera a sus pupilos para así conseguir fichajes que no desean escapar bajo ningún concepto. Así es como se produce una de las jugadas más nefastas del club. De alguna forma, no le dan ese empujón económico que busca Araújo y Gavi, pero sí se lo están dando a los que van a aterrizar en el club.
Es importante señalar que, a falta de propuestas razonables, -y que estos ya tienen ganada por su rendimiento en el equipo-, es posible que los azulgranas se queden sin estos dos futbolistas. Ellos sólo piden renovación, pero con una mejora que tampoco está fuera de alcance para el conjunto culé.
Gerard Piqué se sacrifica por su club

Consiente de cómo sufre el equipo del Barcelona en los asuntos financieros, Gerard Piqué ha dado la cara por el club y se ha rebajado el sueldo. Esto es algo que no le pesa, porque sabe en qué circunstancias están. Además, siendo socio, más allá de lo deportivo conoce cómo es la movida interna.
Sin embargo, cuesta creer que pasan los días y los blaugranas no se sinceran con sus pupilos. La idea es que puedan estar tranquilos de que tendrán una retribución, producto del esfuerzo que le están poniendo en el campo.
Sergio Busquets y Jordi Alba también empatizan con el club

Es evidente que en esta coyuntura los experimentados son los que más suelen ponerse al frente para tratar de mitigar un poco el impacto que genera su sueldo, en un Barcelona ahogado desde hace ya varias temporadas.
Pero a pesar de ello, tampoco es que ven con buenos ojos que haya incomodidad en los que están jugando, si realmente tienen merecido lo que exigen.
Por eso es que, el mismo Busquets y Alba también entraron en la lista de los que se rebajan el sueldo. Aunque esa cantidad de dinero se la están destinando a los fichajes, y las renovaciones andan literalmente en el olvido.
La gran verdad que justifica el enfado de los jugadores

Por supuesto que el Barcelona requiere de nuevas incorporaciones. Pero eso no quiere decir que ya tengan todo garantizado de que dichas piezas serán tal. Hay muchos ejemplos de jugadores que cambian de aires, se les invierte pasta, y luego no ofrecen ese nivel que se tenía previsto. Los futbolistas del Barça rechazan que se le ofrezca un gran sueldo a un futbolista nuevo, cuando en realidad no tienen certeza de que dará la talla.
Además, muchos esperan que el equipo les renueve con una mejora salarial acorde a lo que se ha visto en los partidos, pero sigue siendo una deuda. Es una jugada muy peligrosa. Porque este descontento puede propiciar una crisis que los devuelva a esa mala racha que nadie quiere ver nuevamente en Ciudad Condal.


































































































