Netflix cae un 42% en Bolsa en un año y detecta algo peor: sus abonados entran menos y ven menos contenido.
Los números que han encendido todas las alarmas
Los datos no admiten discusión. El 27 de octubre de 2025 las acciones de la compañía cerraban a 109,46 dólares; el 26 de octubre de 2026 lo hacían a 63,90. Hablamos de un desplome del 41,6% en doce meses y de más de 201.000 millones de dólares de valor bursátil esfumados, con la capitalización pasando de 463.800 millones a cerca de 262.400.
Y no es solo el parqué. El 14 de octubre la compañía anunció el despido de cerca de 1.000 empleados, un 6% de su plantilla, su mayor ajuste de personal desde 2022. A eso se suma el cambio de los responsables de su estrategia de contenidos, otro movimiento que deja claro que en Los Gatos nadie da nada por sentado.
El dato interno que asusta más que la Bolsa
El 25 de octubre, Bloomberg publicó un informe interno que pone el foco justo donde más duele: el tiempo real que los suscriptores pasan en la plataforma. El indicador que maneja la compañía, los qualified play days (días de reproducción cualificados), revela que los usuarios abren la app menos días al mes que hace un par de años y que cada sesión dura menos.
Lo llamativo es que ese descenso arrancó justo después de las restricciones al uso compartido de cuentas que llegaron a partir de 2022. La dirección lo consideró un bache temporal. Cuatro años después, la tendencia sigue cuesta abajo. Ojo al dato.
Netflix sigue ganando dinero, sí, pero ha cambiado crecer por exprimir al abonado, y ese camino tiene un límite que ya se está viendo en los números.
En España, el Plan Premium cuesta 21,99 euros al mes después de la enésima subida, la que se aplicó en abril. La foto es incómoda: Netflix gana dinero mientras sus abonados se cansan, son menos fieles y utilizan el servicio con menos frecuencia que antes. Se puede ver la ficha del servicio en la web oficial de Netflix.
Por qué este batacazo se veía venir (y qué pasa con el catálogo)
El precedente lo tiene la propia plataforma delante de las narices. Cada subida de precios ha venido acompañada de una oleada de quejas y de usuarios que se dan de baja, y aun así la compañía ha repetido la jugada año tras año porque le salía a cuenta. La diferencia es que ahora el desgaste ya no se mide en enfados: se mide en días de uso. Y ese termómetro no engaña.
Hay más frentes abiertos. Los motivos se acumulan: la competencia, el desgaste del catálogo, y unas subidas de precio que ya nadie celebra. Mi lectura es que Netflix compite ahora con más plataformas y menos bombazos. No es que falten títulos, es que cuesta encontrar ese estreno que hace que media oficina hable de lo mismo el lunes por la mañana, y eso antes pasaba casi cada mes.
El próximo hito no es un estreno, es la siguiente presentación de resultados: ahí se verá si los precios y el modelo con publicidad sostienen el negocio o si la sangría de usuarios se come el margen. Puedes repasar la trayectoria de la compañía en su entrada de Wikipedia. De momento, la plataforma que inventó el maratón tiene un problema nuevo: que ya nadie tiene prisa por abrirla.
Medidor de hype
Nivel de hype: 6,5/10. Sin tráiler ni estreno, pero con un 42% de caída en Bolsa y 1.000 despidos sobre la mesa, la conversación está servida para rato. Si eres abonado con Plan Premium, el entusiasmo baja bastante —la cuota no perdona—.
🍿 El maratón en corto
- 🎬 Lo importante: Netflix pierde un 42% de su valor en Bolsa en un año y sus abonados entran menos días al mes.
- 📺 A qué suscriptores le interesa: A los usuarios de Netflix en España con Plan Premium, pendientes de si la cuota compensa.
- 📅 Cuándo tendremos más novedades: A la espera de la próxima presentación de resultados de la compañía.



