Yo que flipaba con la idea de volver a ver a un astronauta pisar la Luna… y va la NASA y da un giro de guion. La misión Artemis III, que iba a ser el alunizaje más esperado, se convierte en un ensayo orbital y, para rematarlo, la tripulación es cien por cien masculina. Vamos, que el futuro de la exploración lunar da un paso (o mejor dicho, una órbita) atrás.
Esta misma semana la agencia espacial estadounidense ha confirmado en su web oficial quiénes viajarán a bordo: Andre Douglas, Frank Rubio y Randy Bresnik, todos de la NASA, y el italiano Luca Parmitano, de la ESA. Es la primera vez que un europeo forma parte de una misión Artemis, y eso es un hito. Pero el detalle gordo es que no habrá mujeres, al contrario que en Artemis II, que contó con Christina Koch y otras tripulantes.
En lugar de un alunizaje (que era el plan original), la Artemis III —prevista para 2027— se centrará en probar las maniobras de encuentro y acoplamiento con los prototipos de módulos de aterrizaje de Blue Origin (el Blue Moon) y SpaceX (el Starship). Así que la nave Orion viajará hasta la órbita terrestre baja, se acercará a los landers de prueba, se enganchará y pasarán dos días juntos haciendo comprobaciones. Después lo mismo con el prototipo de SpaceX, otras 24 horas acoplados. Vamos, una especie de baile espacial sin el premio gordo del alunizaje.
“Hoy damos otro paso audaz en el regreso de la humanidad a la Luna”, declaró Jared Isaacman, administrador de la NASA. La misión se apoya en el éxito de Artemis II, completada en abril de este año, y servirá para pulir los sistemas que dentro de otro año —en la Artemis IV— sí llevarán astronautas al Polo Sur lunar. O sea, toca ser pacientes.
La tripulación empezará ya a entrenarse con los sistemas de Orion, y mientras tanto los ingenieros acoplan el módulo de servicio europeo a la cápsula, integran el sistema de acoplamiento nuevo y ultiman los motores del cohete SLS. El despegue, desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, está previsto cuando todo esté listo, con una misión total de unas dos semanas. La duración exacta la fijarán en tiempo real según cómo vayan los encuentros.
Una misión de prueba, sin alunizaje y sin mujeres: la NASA da un paso adelante en tecnología pero pierde en diversidad.
¿Pero esto no iba a ser en la Luna?
Sí, al principio se dijo que Artemis III alunizaría. Pero la NASA ya confirmó que no, que esta vez toca una coreografía orbital porque los módulos de aterrizaje de Blue Origin y SpaceX aún están en fase de prototipo. Así que en lugar de posarse, Orion se acoplará a ellos para probar los interfaces en el espacio, casi como un ensayo general del gran viaje.
El detalle que nadie se esperaba: ni una mujer
En un programa que presume de diversidad, esta ausencia llama la atención. Artemis II sí incluyó mujeres, y la NASA ha hecho bandera de la inclusión. Sin embargo, los cuatro elegidos son hombres. No hay una explicación oficial más allá de los perfiles técnicos, pero me da que a muchos se les ha quedado cara de… ya me entiendes.
Quizá sea una decisión operativa: Bresnik, por ejemplo, es un comandante con experiencia (veterano de la Estación Espacial), y Parmitano ha liderado paseos espaciales complejos. Aún así, queda la sensación de que se ha vuelto atrás en algo que ya parecía ganado.
Un paso necesario pero algo descafeinado
Entiendo que sin un módulo de aterrizaje fiable no se puede arriesgar un alunizaje con cuatro vidas, y que estas pruebas son imprescindibles. Pero después del subidón de Artemis II y de ver que los cohetes y la cápsula funcionan, lo de orbitar sin pisar la Luna sabe a poco. Eso sí, tecnológicamente es un reto bestial: dos prototipos de dos empresas privadas, un baile de acoplamientos y un primer mando europeo.
En total, la misión pondrá a prueba los sistemas que necesitaremos para que Artemis IV —en 2028— sí nos devuelva a la superficie. Mientras tanto, nos quedamos con esta tripulación histórica, sí, pero con la boca un poco torcida.
🧠 Para soltarlo en la cena
Artemis III hace pruebas orbitales sin alunizaje y sin mujeres.




