Si tienes hijos en un colegio público de Madrid o trabajas en las aulas, el próximo curso puede empezar con las mochilas guardadas en casa. Trece organizaciones —desde sindicatos de clase hasta asociaciones de estudiantes y AMPAS— están ultimando una huelga educativa indefinida en Madrid que podría paralizar la enseñanza en septiembre, octubre o enero. La decisión que tomen en los próximos días afectará a miles de familias y docentes.
La próxima cita es el jueves 11 de junio. Ese día, los representantes de CCOO, UGT, CGT, CNT, ANPE, CSIF, CSIT, STEM, la confederación de AMPAS Confapa, el colectivo Menos Lectivas, la Marea Verde y los sindicatos de estudiantes volverán a verse las caras para definir posturas oficiales y empezar a dar pasos concretos hacia la convocatoria de paros. Según elDiario.es, el ambiente en la primera reunión fue optimista: “Es más lo que nos une que lo que nos separa”, declaró Chema Pinto, de UGT.
Las reivindicaciones comunes no son un misterio: subidas salariales, menos horas lectivas para los docentes, más especialistas de atención a la diversidad, plazas suficientes en la Formación Profesional pública y medidas urgentes contra el calor en los centros. Más de un aula madrileña supera los 30 grados en mayo y junio, y eso no es debate político, es una cuestión de salud.
Sin embargo, no todos los sindicatos van de la mano. ANPE y CSIF, los dos grandes sindicatos profesionales conservadores, aún no han dado un sí definitivo. ANPE prefiere negociar antes que convocar huelga; CSIF duda porque los descuentos en nómina pueden ser “muy abultados” y dar un “balón de oxígeno” a la Consejería de Educación. Pero CSIF no descarta sumarse: lo decidirán en breve.
Otro punto caliente: la fecha. CCOO y UGT quieren que el curso ni arranque, con la huelga ya en septiembre. CGT y Menos Lectivas apuestan por enero, con alguna movilización previa en octubre. Ambos bandos se dicen flexibles, aunque hay quien teme que septiembre sea demasiado precipitado y que enero, con la paga extra de Navidad recién ingresada, dé más tiempo para organizar la caja de resistencia.
En la Comunidad Valenciana la huelga indefinida funcionó porque los sindicatos aparcaron sus diferencias. En Madrid, el reto es repetir esa unidad, y las 13 organizaciones lo saben.
Quién negociará con la Consejería si la huelga estalla. Hay consenso en crear un comité mixto que represente a todas las organizaciones, no solo a los cuatro sindicatos de la mesa sectorial (CCOO, UGT, CSIF y ANPE). Así se evitaría la paradoja de que quien no apoya el paro hable en nombre de los que sí.
El 24 de junio se celebrará una asamblea unitaria de profesores para votar fechas y reivindicaciones. La gran duda es si esa asamblea será solo consultiva o tendrá carácter vinculante. CGT quiere que sus decisiones sean respetadas por todos los sindicatos; otras organizaciones prefieren que cada sigla ratifique luego los acuerdos.
Calor, sueldos y ratios que revientan las aulas
Las aulas madrileñas llevan años acumulando descontento. Los docentes denuncian que sus salarios no han dejado de perder poder adquisitivo mientras las ratios suben. Las temperaturas en mayo y junio son insoportables, denuncian, y las medidas de la Comunidad brillan por su ausencia. Faltan profesores de apoyo para alumnos con necesidades especiales y las horas lectivas no bajan.
La falta de plazas en la FP pública es otro de los focos de tensión. Miles de jóvenes se quedan sin opción cada año, un embudo que pone en jaque la igualdad de oportunidades. Los recortes de la última década aún no se han revertido del todo.
El 11 de junio, clave: fechas, votos y quién negocia
El jueves 11, las 13 organizaciones deben decidir si la huelga arranca en septiembre, octubre o enero. CCOO y UGT empujan para que el curso ni empiece, mientras CGT y Menos Lectivas prefieren esperar a enero y aprovechar la paga extra de Navidad. Todas aseguran que son flexibles, pero la decisión marcará el ritmo de la protesta.
Ese día también se hablará de quién negociará con la Consejería. La propuesta es crear un comité mixto de huelga, no solo los sindicatos de la mesa sectorial. Así se garantiza que todas las voces cuenten.
La lección valenciana: cuando la huelga educativa sí funcionó
La huelga docente en la Comunitat Valenciana demostró que la unidad de acción puede forzar a un gobierno a sentarse a negociar. Durante semanas, los paros mantuvieron las aulas vacías y la presión obligó a la Generalitat a aceptar mejoras salariales, refuerzos de plantilla y pasos hacia la reducción de horas lectivas. Aquella experiencia, que muchos en Madrid miran como espejo, tuvo un ingrediente clave: todos los sindicatos aparcaron sus diferencias y compartieron el mismo objetivo.
En Madrid la receta no es fácil de copiar. Con 13 organizaciones de culturas muy distintas, la flexibilidad que predican ahora tendrá que traducirse en hechos. Si la unidad se rompe, quien pierde son los profesores, los estudiantes y las familias que llevan años esperando una escuela pública digna. La asamblea del 24 de junio será la primera gran prueba.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Trece organizaciones sindicales, de familias y estudiantes están negociando una huelga indefinida en la educación madrileña a partir del próximo curso.
- Por qué te importa: Si estudias, trabajas o tienes hijos en la escuela pública o concertada de Madrid, la huelga puede alterar el calendario escolar y agravar carencias que ya sufres a diario.
- A quién afecta: Al profesorado, al alumnado y a las familias de la región. También a la administración educativa, que vería colapsada la actividad en cientos de centros.
- Hacia dónde vamos: La reunión del 11 de junio fijará posturas oficiales. El 24 de junio, una asamblea unitaria de docentes votará fechas y reivindicaciones concretas.




