Fuego en los cuernos y millones en ayudas: la rebelión antitaurina en Alfafar enciende el debate sobre los 'bous al carrer'

- El debate en torno a los festejos taurinos tradicionales vuelve a tensionar la agenda política y social de la Comunitat Valenciana.
- La Plataforma Antitaurina de Alfafar ha convocado para este sábado 1 de agosto una concentración de protesta frente al Ayuntamiento para exigir la abolición del bou embolat, el bou en corda y la "cagada del manso".

La movilización, que citará a los medios de comunicación a las 19:15 horas (tras una formación previa a las 18:45 h para los asistentes), coincide con el significativo aumento del respaldo institucional a estos festejos: la Generalitat Valenciana ha duplicado el presupuesto destinado al sector taurino para 2026 hasta alcanzar los 1,03 millones de euros. Entre críticas por el uso de fondos públicos y la alerta de biólogos, veterinarios y psicólogos sobre el sufrimiento animal y el impacto en la infancia, el colectivo exige dejar de financiar lo que consideran una "barbarie promovida por una minoría".

Protesta en Alfafar: choque político, inseguridad y rechazo al uso de animales

La concentración del próximo sábado ante el consistorio de Alfafar pretende volver a poner el foco en la gestión del alcalde, Juan Ramón Adsuara (PP), a quien el colectivo antitaurino acusa de negarse a avanzar en materia de bienestar animal y de mantener un trato inadecuado hacia las entidades ecologistas. Diego Nevado, portavoz de la plataforma organizadora, enfatiza que "el uso de animales en festejos por capricho humano es inaceptable" y apela a la unión de todas las corrientes animalistas frente a este tipo de convocatorias.

Más allá del dilema ético, los convocantes denuncian los costes económicos de las reparaciones urbanas y los problemas de seguridad vial e integridad física que generan estos eventos en el pueblo, recordando el grave antecedente del atropello a un menor de 15 años en el municipio. A este malestar se suma la indignación por el reparto de dinero público: de la partida autonómica de 1,03 millones, unos 250.000 euros se destinarán a sufragar barreras de protección para organizadores de bous al carrer, 150.000 euros a escuelas de recortadores y 120.000 euros a tareas de divulgación taurina, un gasto que la oposición y los colectivos sociales tildan de "chiringuito" mientras se aplican recortes en prevención de incendios forestales.

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Del trauma veterinario al impacto psicológico en los menores

La protesta de Alfafar se apoya en un sólido cuerpo de informes científicos que cuestionan la inocuidad del bou embolat. La Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal (AVATMA) recuerda que los toros son animales gregarios con una visión débil ante movimientos bruscos, por lo que la inmovilización con cuerdas, el acople de herrajes y el encendido de bolas de fuego en sus astas provocan un cuadro severo de miedo, estrés, desorientación e infartos. Esta crueldad fue reconocida ya en 2009 por un dictamen del Consell Valencià de Cultura, que determinó que en el bou embolat el animal es sometido a un "dolor innecesario".

El impacto de estas prácticas trasciende lo veterinario y alcanza la esfera pedagógica. La psicóloga María Ibáñez advierte del riesgo de normalizar el maltrato entre los más jóvenes, criticando que el nuevo decreto regulador de festejos —que entrará en vigor en enero de 2027— pretenda introducir contenidos taurinos transversales en los colegios. "Debemos educar en la empatía. Exponer a los niños a situaciones donde se mofa o agrede a un animal desensibiliza a la infancia ante la violencia", sostiene la especialista. Mientras la Generalitat blinda las modalidades tradicionales, el movimiento antitaurino promete mantener la presión en las calles para exigir una reconversión cultural libre de sufrimiento animal.