La bola negra de los Javis incendia Cannes con su carta de amor a Lorca

La película entrelaza tres historias sobre amores disidentes en 1932, 1937 y 2017, con Penélope Cruz, Lola Dueñas y Glenn Close. La crítica internacional se rinde a la ambición y la emoción de una cinta que ya suena para la Palma de Oro.

Se la jugaron a lo grande y les ha salido bien. Los Javis acaban de estrenar 'La bola negra' en Cannes y la Croisette ya habla de Palma de Oro. La pareja de directores ha convertido su segunda película en el bombazo del certamen, y no es para menos: entre lágrimas, ovaciones y un secretismo total, han conseguido lo que pocos esperaban.

Qué hemos visto exactamente en 'La bola negra'

Ambrossi y Calvo entrelazan tres historias que recorren casi un siglo. La primera, en 1937, sigue a un joven soldado franquista que custodia a Rafael Rodríguez Rapún, pareja de Lorca. La segunda se sitúa en 1932 y es, ojo, la continuación que los Javis imaginan para el fragmento inacabado que Lorca dejó escrito con ese mismo título. La tercera, en 2017, mete al espectador en la herencia de un dramaturgo que conecta todas las piezas. Suena ambicioso, y lo es. Pero el resultado es una matrioska emocional que no te suelta.

Por qué todo el mundo ha llorado en la sala

La proyección en Cannes fue sin pase previo para la prensa española, así que el factor sorpresa jugó a favor. Penélope Cruz aparece como cupletista que arenga a las tropas y suelta una frase que se va a quedar: «El travestismo es la fantasía de la posibilidad, la guerra es todo lo contrario». Luego, Glenn Close, que habla español como si fuera de Cuenca, da vida a una suerte de Ian Gibson y protagoniza la escena más emotiva. La sala se vino abajo.

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El riesgo de continuar a Lorca (y el pedazo de reparto)

Coger las cuatro páginas originales de la obra y escribirles una segunda parte es un salto mortal. Y sin embargo, los Javis salen airosos. El tramo de 1932, con Milo Quifes y Hugo Wezel, es el más delicado y el que mejor funciona, con una secuencia de baile que para el tiempo. Además, el reparto es un no parar: desde un Guitarricadelafuente sorprendente hasta Miguel Bernardeau, Carlos González, Lola Dueñas arrolladora y la propia Yenesi como alivio cómico.

La banda sonora de Raül Refree a veces subraya en exceso, y algún bache de ritmo en la parte central despista un poco. Pero son minucias. La media hora final es un tsunami que te deja pegado a la butaca. Los directores han ido con todo, y aunque la película no es perfecta, su corazón late tan fuerte que las imperfecciones se convierten en parte del encanto.

El legado de Lorca y la ambición desmedida de los Javis

Ya lo hicieron con 'Veneno', con 'La mesías' y ahora con 'La bola negra': Calvo y Ambrossi han hecho de la diversidad su bandera y no tienen miedo a las estructuras complejas. Esta película coge el testigo de aquel Lorca que colocó a un personaje homosexual en su obra inacabada para que los que vinieran después se sintieran menos solos. Y en el fondo, de eso va todo el cine de los Javis: de hacerte sentir que el arte es un refugio.

La comparación con Almodóver es inevitable, pero aquí no hay mimetismo: hay un guiño y una forma propia de entender el exceso. Quizá lo más valiente sea convertir la memoria histórica en un melodrama queer que no pide permiso. España tiene muchas historias de amor enterradas, dice una de las frases más hermosas de la cinta, y los Javis acaban de desenterrar una a lo grande.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Javier Calvo y Javier Ambrossi, con un reparto de lujo que incluye a Penélope Cruz, Glenn Close y Lola Dueñas.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Una película en tres tiempos que homenajea a Lorca y a los amores disidentes, con una ovación cerrada en Cannes.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque la crítica internacional está rendida y la cinta ya suena para la Palma de Oro. Los Javis han dado el campanazo.