Doce años. Un montón de horas. Un montón de guardianes. Y ahora, la noticia que todos sabíamos que llegaría pero que aún así duele un pelín: Bungie confirma el final de Destiny 2 con la última actualización grande, Monument of Triumph, prevista para el 9 de junio de 2026.
Monument of Triumph: el último baile de los guardianes
La desarrolladora ha desvelado los detalles en su comunicado oficial: vuelve el Director clásico, habrá un nuevo Pantheon permanente, mejoras masivas en incursiones y mazmorras, un lavado de cara al Crisol y Gambito, nuevas habilidades y reworks de exóticos, la SRL (Sparrow Racing League) regresa, y vienen cambios en Eververse. También ofrecerán un paquete recopilatorio con todos los DLCs llamado 'Destiny 2: The Collection'. El término "mantenimiento" se queda corto: es más bien una jubilación con honores.
Destiny 2 seguirá siendo jugable, sí. Pero sin nuevo contenido después de ese parche final. La comunidad se queda on life support, con el legado pero sin futuro. La sensación es agridulce: por un lado, un cierre digno; por otro, se acaba una era.
Sony, 720 millones y un Marathon que no carbura
Y aquí viene el golpe de realidad. La compra de Bungie por parte de PlayStation se está traduciendo en números rojos: las últimas cifras hablan de 720 millones de euros en pérdidas solo en el estudio. La sinergia que prometía traer hordas de jugadores con expertos en FPS se ha diluido entre esperanzas y reality checks.
Marathon, el intento de salvavidas, debutó con un pico de 88.000 jugadores en Steam, pero ahora apenas rasca los 10.000. Para un título online y competitivo, eso es prácticamente un cadáver. Ni siquiera el tirón del universo Destiny ha servido de impulso. Bungie sigue siendo un nombre de prestigio, pero los números no mienten: la adquisición no está cumpliendo lo que esperaba la matriz.
¿Cierre estratégico o recorte de pérdidas?
Aquí la gran pregunta. Bungie dice que quiere centrar recursos en nuevos proyectos. Pero con Marathon renqueante y sin Destiny 2 como motor, el panorama es de incertidumbre total. Recordemos precedentes como Anthem o incluso la propia deriva de Halo tras la salida de Bungie: a veces el final es solo el principio del drama financiero. Da la sensación de que cerrar el grifo de Destiny 2 es una forma de esconder la herida, no de curarla.
Lo que está claro es que la magia de aquellos primeros compases con el Viajero se ha ido apagando. Quizá sea el momento de guardar el casco en la vitrina y recordar los buenos tiempos. Ojalá Bungie encuentre otro pilar que no se tambalee. Pero a día de hoy, la cosa pinta más a funeral que a resurrección.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 6/10. Hay nostalgia y cariño por un RPG multijugador que ha marcado una década, pero la sombra de los 720 millones y la caída de Marathon dejan un regusto amargo. Despide al Viajero con la cabeza alta, pero no esperes milagros empresariales.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Bungie anuncia Monument of Triumph, la última gran actualización de Destiny 2, el 9 de junio de 2026.
- 🔥 ¿Por qué importa? Se acaba una era y la compra por PlayStation acumula pérdidas millonarias, con Marathon en caída libre.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si eres guardián de pro, te jode; si miras la cartera de Sony, es un meme bastante caro.




