El peligro de las redes Wi-Fi: Cómo proteger tus datos personales al navegar desde el móvil

En la actualidad, es casi automático conectarse a una red Wi-Fi, esto pasa en la cafetería, en el aeropuerto, en la biblioteca, la universidad o el transporte público, lo cual resulta bastante cómodo y, en muchos casos, es incluso gratuito, sin embargo, esta misma facilidad trae consigo algunos riesgos que no podemos pasar por alto, ya que podríamos estar abriendo una puerta a quienes están a la cacería de información personal.

En la mayoría de los casos no somos conscientes de que cada vez que navegamos desde móvil, conectados desde estas redes abiertas, nuestros datos personales, bancarios, correos electrónicos o contraseñas se encuentran expertos. Hay quienes con poca formación tecnológica y solo algunas herramientas pueden tener toda esta información de forma rápida.

Sin embargo, lo mejor es que nosotros tampoco necesitamos ser especialistas para proteger nuestros equipos, en especial el móvil que tanto usamos, sino que con hábitos sencillos y prestando atención a ciertos detalles podemos disminuir el riesgo. A continuación, exploraremos más sobre esto.

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Los riesgos del Wi-Fi público

Aunque parezca inofensivo, conectarse desde una red pública puede ser peligroso para nuestros datos si no contamos con la debida protección. Estas redes públicas, por lo general, no tienen un nivel fuerte de seguridad, por lo que cualquier podría interceptar la información que los usuarios manejan.

Tanto en hoteles como en plazas y centros comerciales, cada día muchas personas se conectan a una misma red y a medida que más usuarios estén conectados, más oportunidades hay para los cibercriminales. De acuerdo con el equipo técnico de https://cybernews.com/es/ algunos de los riesgos más comunes son los siguientes:

Intercepción de los datos.

Robo de contraseñas que están guardadas en los equipos que usamos y desde los que nos conectamos.

Accesos no autorizados a cuantas personales.

Redirección a páginas fraudulentas o falsas.

Exposición de información sensible.

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Todo esto puede pasar sin que nos demos cuenta. Podemos estar navegando tranquilamente o revisando las redes sociales y alguien podría estar obteniendo toda esta información o entrando a nuestra cuenta bancaria sin que lo notemos.

Señales de que una red Wi-Fi no es segura

Algunas redes pueden ser manipuladas con facilidad para engañar a los usuarios. Por ello, es importante aprender a identificar cuándo una red no es segura. Los informáticos de Cybernews alertan que debemos prestar atención a estas señales:

No tiene contraseña: si es fácil conectarse, sin necesidad de clave, es porque es abierta y esto la hace muy vulnerable.

Nombres genéricos o sospechosos: como “WiFi gratis” o “Free WiFi” son muy usados para engañar, además de variaciones del nombre del sitio en el que está el usuario.

Varias redes con nombres parecidos: como “Café_123”, “Café123”, “Cafe123free”, pueden ser redes que han sido clonadas y buscan confundir al usuario.

La red solicita datos personales: esto es una señal fuerte para desconfiar.

Aparecen advertencias de seguridad: sobre páginas no seguras o certificados no válidos.

Conexión lenta sin motivos: puede ser que algo no está funcionando como debería.

A veces pasamos por alto estas señales porque solemos conectarnos sin pensar, rápido, para hacer lo que necesitamos o revisar cualquier cosa, pero unos solos segundos entrando al banco o visitando las redes sociales pueden ser suficientes para un ciberdelincuente.

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Cómo proteger tus datos cuando usas el móvil fuera de casa

Proteger nuestros datos debe ser nuestra máxima y no se trata siquiera de dejar de usar redes de W-iFi si no estamos en casa, sino hacerlo con conciencia y siguiendo hábitos sencillos para una navegación segura. Por ejemplo, el equipo de Cybernews recomienda lo siguiente:

No accedas a información privada desde redes públicas: evitar ingresar contraseñas, hacer compras o entrar al banco para evitar que alguien pueda estar observando tus datos.

Activa la verificación en dos pasos (2FA): aun si alguien consiguiese la contraseña, necesitaría otro código para poder acceder a las cuentas, así que esta es una buena forma de conseguir protección adicional.

Usa una red privada virtual (VPN): esta herramienta es poderosa porque puede cifrar toda la conexión, por lo que nadie podría ver lo que haces mientras estás en línea, además, es fácil de usar y no se requieren conocimientos informáticos, pues basta con activarla.

Mantener el móvil actualizado: ya que las nuevas versiones van corrigiendo fallos de seguridad. Los ciberdelincuentes suelen aprovecharse de las debilidades de los sistemas que no han sido actualizados.

Desactivar la conexión automática a las redes Wi-Fi: así evitarás que el móvil se conecte a cualquier red que aparezca disponible sin que te des cuenta y que pueda ser insegura.

Usar contraseñas diferentes para cada cuenta: y seguras. Aunque parezca obvio o básico, sigue siendo una de las debilidades en muchos usuarios, la repetición de contraseñas.

Cerrar la sesión en las páginas importantes o en las aplicaciones: sobre todo si te has conectado desde una red compartida.

Seguir estos hábitos no requiere de esfuerzos grandes ni de conocimientos técnicos y pueden ayudar a mantener tu información segura. Además, antes de navegar recuerda activar siempre la VPN, ya que esta herramienta es un escudo esencial para proteger la información sensible.

Configuraciones básicas que deberías activar en tu teléfono

Finalmente, los expertos de Cybernews sugieren activar algunas opciones que ya vienen incluidas en los móviles y que pueden ayudar, tal como:

Desactivar la conexión automática a redes.

Activar el bloqueo de pantalla, con patrón, pin, reconocimiento facial o huella. Es importante en caso de perder el móvil.

Actualizar el sistema operativo.

Revisar los permisos de las aplicaciones, y no dar permisos excesivos a datos que no son necesarios.

No guardara contraseñas en el navegador si no se tiene protección.

Activar la opción de “encontrar mi dispositivo”, en caso de robo o pérdida, para bloquearlo y borrar todo el contenido incluso a distancia.

Estos parecen pequeños detalles, pero muchas personas lo pasan por alto. Además, se debe tener en cuenta que a medida que la tecnología avanza, las estrategias para engañar son diseñadas con más sutilidad, por lo que cada día es más difícil reconocer las estafas o intentos de fraude, pero el primer paso comienza por un hábito simple: no conectarse a redes abiertas de Wi-Fi y si es estrictamente necesario, entonces activar la red privada virtual.