En un dramático episodio que ha sacudido el panorama político español, la reaparición pública del expresidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, seguida por su repentina desaparición, ha desatado una tormenta de críticas y exigencias de dimisión contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Líderes del Partido Popular (PP), como el propio presidente de la formación, Alberto Núñez Feijóo, y destacados miembros de su cúpula, han responsabilizado directamente a Sánchez de este nuevo incidente que consideran una "humillación insoportable" para el Estado.
Desde las filas del PP se ha señalado a Sánchez como el "máximo responsable" de la situación, acusándolo de ser cómplice de la "burla al Estado" y la "vulneración de la democracia" que supone la reaparición de Puigdemont en Barcelona. Algunos dirigentes, como el presidente murciano, Fernando López Miras, e incluso diputados como Cayetana Álvarez de Toledo, han llegado a exigir la dimisión del jefe del Ejecutivo, considerando que su responsabilidad, "por acción u omisión", es imprescindible para restablecer la "dignidad nacional".
La Humillación del Estado y la Responsabilidad de Sánchez
Los portavoces del PP en el Congreso, como Miguel Tellado y Rafael Hernando, han calificado lo sucedido como un "ridículo histórico" y una "parodia nacional", denunciando que Puigdemont haya "toreado" al Gobierno con su "paseo y fuga por Barcelona" sin ser detenido. Incluso se ha llegado a advertir sobre un "grave delito" si las autoridades hubieran dado instrucciones para no detener al expresidente catalán, considerado prófugo de la justicia.
Desde la cúpula del partido, el vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local, Elías Bendondo, ha señalado que Sánchez "depende" de Puigdemont, quien no hace más que "tomarle el pelo" al Gobierno, ya sea mediante "chantaje o fuga". Otros dirigentes, como la portavoz en el Senado, Alicia García, han expresado "vergüenza, sonrojo e indignación" ante lo que consideran una "vulneración de la democracia" y un "manoseo del Estado de Derecho".
El Impacto Internacional y las Exigencias de Dimisión
Más allá de las críticas internas, el eurodiputado Adrián Vázquez ha puesto el foco en la "lamentable imagen internacional" que este episodio ha proyectado sobre España, atribuyéndolo a "la permisividad de un gobierno que no gobierna, de un Presidente ausente que sólo vela por sus intereses y los de su familia. Otros mandatarios autonómicos, como el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y la presidenta de Baleares, Marga Prohens, han calificado la situación de "absolutamente indignante" y "evitable", exigiendo que "se cumpla el Estado de Derecho".
En definitiva, la reaparición y posterior desaparición de Puigdemont ha desatado una crisis política de enormes proporciones, con una lluvia de críticas y exigencias de dimisión dirigidas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien se responsabiliza directamente por lo que se considera una humillación sin precedentes para el Estado y la dignidad nacional.




