Este mes de septiembre, España ha sido testigo de un fenómeno meteorológico que ha dejado su huella en todo el territorio: una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que ha desencadenado fuertes lluvias y tormentas. En momentos como estos, la seguridad al volante se convierte en una prioridad aún mayor. Las carreteras se llenan de agua y las precauciones deben extremarse para evitar incidentes. Sin embargo, hay aspectos menos evidentes de la conducción bajo la lluvia que también requieren nuestra atención, ya que pueden resultar en multas inesperadas impuestas por la Dirección General de Tráfico (DGT).
6El riesgo de salpicar a los peatones: Sanciones significativas
No solo los conductores deben preocuparse por las multas relacionadas con el agua en la carretera; los peatones también son susceptibles a las acciones imprudentes de los automovilistas. Si se pasa sobre un charco y se salpica a los peatones que se encuentran en la acera, se arriesgan a recibir una multa de hasta 200 euros. Esta sanción se basa en el mismo principio que la anterior: el deber de los conductores de moderar la velocidad y evitar salpicar a otros usuarios de la vía.
