David Casademunt aborda los miedos humanos en ‘El páramo’

El director barcelonés David Casademunt debuta en el largometraje con ‘El páramo’, un cuento sobre los miedos humanos y el aislamiento que protagonizan Inma Cuesta, Roberto Álamo y Asier Flores ambientado en una cabaña aislada en un paraje inhóspito, que se proyecta este lunes en el Sitges – Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya.

En la película, que se estrenará en Netflix el 26 de enero de 2022, madre e hijo se quedan solos en la cabaña en una época de guerras y violencia tras la marcha del padre, pero su situación cambia cuando una misteriosa y violenta criatura acecha el lugar.

En una entrevista, la actriz Inma Cuesta ha explicado este lunes que los miedos que reflejan la película son un «lugar común» para quien ha sentido la pérdida, la soledad, el desamor o el abandono, en los que la marcha del padre abre una herida, sobre todo en el niño para el que la figura de sus padres es su raíz.

Para ella, la película está llena de metáforas y la define como una mezcla de cuento fantástico y terror psicológico en la que el niño es el alma, y ha explicado que fue la primera película que rodó tras el confinamiento por la pandemia, por lo que fue un «poco extraño» que el filme fuera otra forma de confinamiento.

El actor Roberto Álamo ha afirmado que el miedo que transita en la película es muy interesante para los intérpretes y los espectadores, al ser más «profundo y humano» y tratar aspectos como el miedo a la soledad, la locura, la violencia y la falta de afecto.

El director del filme ha explicado que la película viaja a través de los miedos del pequeño Diego, como son los de perder el mundo que le rodea y que la persona que más quieres se vaya transformando en otra, un reto que para Asier Flores consistió en afrontar el «castigo» que supone ver ese cambio.

El realizador ha dicho que quería que el espectador sintiera el miedo latente que rodea la película y que «no se sintiera cómodo en ningún momento de la historia» y tuviera el deseo de salir de ese hogar intoxicado de miedo, soledad y paranoia.

CUESTA Y ÁLAMO EN MENTE

Casademunt ha explicado que cuando empezó a concebir el guión en 2014 pensó que sería genial contar con Inma Cuesta y Roberto Álamo para dar vida a los padres, y ha celebrado que el «sueño» se hiciera realidad y ahora la estén presentando en el Festival de Sitges de la mano de Netflix.

Sobre la localización de la película, cuyos exteriores se han rodado en Teruel, ha señalado que expresó su deseo de una cabaña del estilo de la película ‘Bailando con lobos’, y que alucinó cuando le presentaron las localizaciones en Teruel.

CINE DE GÉNERO

Casademunt ha dicho que le encanta el cine de terror, por lo que le encantaría volver a ese sendero en futuras producciones pero que tiene «ganas» de probar otros registros, y se ha confesado deudor del cine de los 90, desde el universo de las películas de Disney al equilibrio de violencia, lirismo y época del cine dirigido por Mel Gibson.

También la actriz Inma Cuesta ha dicho ser seguidora del cine de terror y fantástico, pero ha explicado que a la hora de afrontar la actuación no observa diferencias respecto a otros géneros: «Trabajo desde la verdad y desde allí hago todos los géneros que vengan a mi vida», ha añadido.

Ha explicado que cuando rodaba ‘El páramo’ no pensaba que estaba haciendo una película de terror, y ha incidido que para ella no hay diferencias ya que cuando se realiza una comedia también se cuenta una historia e incluso ésta puede salir del drama.