El Real Madrid, evidentemente, no ha sido ajeno a todas las dificultades que ha supuesto este año 2020 que está a punto de acabarse. Sin embargo, y dentro de todos los obstáculos, el conjunto blanco puede decir que lo abrió de muy buena forma ganando la Supercopa de España y pretende ahora cerrarlo también con una victoria en la que, después de mucho tiempo, disponga en el césped de su once de gala.
Lo hizo con un duelo frente al Elche en la noche del pasado miércoles día 30, un encuentro de Liga que se planteaba como el momento ideal para sucumbir directamente al que ha sido un año, cuanto menos, tumultuoso con disparidad de momentos. Ahora, y en plenas negociaciones por el futuro de jugadores como Sergio Ramos, observamos que este 2020 no ha sido del todo caótico como se apuntaba... pero que probablemente pudo haber sido mucho mejor.
El 2020 del Real Madrid tuvo más alegrías

El 2020 se acaba. Y con él muchos momentos que ha sido mejor olvidarlos por completo. En el deporte también. Parones obligatorios de liga, controles covid, jugadores comprometidos, equipos afectados de lleno, estadios sin público... y ahora lo hace de la mejor forma posible: con fútbol y un último encuentro de liga, entre ellos, el del Real Madrid.
Un Real Madrid que ha vivido este año un curso complejo y lleno de dudas hasta el último mes, pero también con sabores muy dulces. Planificaciones, nuevos rumbos, cesiones, verano sin compras, derrota en Champions... y, sobre todo, un juego que ha pasado por varios momentos de desnivel. Sobre todo en lo que tiene que ver con la campaña del 2020-2021, hoy en juego. Pero lo cierto es que también han habido momentos de gran ilusión y expectación, como la victoria en Arabia frente al Atlético de Madrid con la Supercopa de España, o la consecución del título liguero en agosto.
La Supercopa de España ante el Atlético: la primera gran luz del Real Madrid este 2020

El primero de ellos se centra en exclusiva con el encuentro de la Supercopa de España, donde el Real Madrid, después de su único partido eliminatorio, llegó a la final para enfrentarse a un Atlético de Madrid al que pudo ganar en una agotadora final.
La característica de este partido que encumbró el año 2020 del Real Madrid, ya desde enero, fue que se celebró en Arabia Saudí después de un acuerdo de la RFEF. Allí, el Real Madrid, uno de los equipos agraciados por el nuevo formato, salió victorioso del derbi madrileño de la final supercopera.
Un partido donde los blancos llegaron con intermitencia y siempre con los atacantes en posición forzada. Una noche que tuvo emoción y juego a partes iguales. Los de Zidane se encontraron con un cerrojo que duró más allá de los 90 minutos. Valverde fue el gran destacado.
La consecución del 34º título liguero: el Real Madrid acabó el campeonato como equipo menos goleado y con mejor racha de puntos

Posteriormente, y con un final de temporada que se prolongó hasta agosto por el parón obligado por la situación de la pandemia, la Liga la ganó el Real Madrid de forma matemática el 16 de julio, al firmar ante el Villarreal en el Alfredo Di Stéfano su décima victoria consecutiva tras el confinamiento.
Una racha espectacular que, con el empate en la última jornada, llevó al equipo a sumar 31 de los 33 puntos posibles. Los de Zidane acabaron el campeonato como el equipo menos goleado (25), logrando el mejor dato de la historia del club en una edición de 38 jornadas, y Courtois ganó el Trofeo Zamora.
Además, no encajaron goles en la mitad de los partidos de Liga (19), igualando su mejor marca de las temporadas 1986/87 y 1987/88. El Madrid también fue el equipo con más victorias (26), el mejor visitante y el único invicto en casa (13 partidos en el Santiago Bernabéu y 6 en el Alfredo Di Stéfano).
Zidane, de récord en récord con el Real Madrid

Por otra parte, con Zidane llegan los puntos positivos... pero también negativos de este Real Madrid del año 2020. Doce meses donde el técnico francés se ganó de nuevo entrar en la historia del club, pero del que, poco tiempo después, encaró un momento de plena crisis.
En primer lugar, y como muestra de los grandes números que el galo otorgó desde que ocupa un lugar en los banquillos del equipo merengue, el entrenador siguió de récord en récord, como demuestran sus 11 títulos al frente del equipo: 3 Champions, 2 Mundiales de Clubes, 2 Supercopas de Europa, 2 Ligas y 2 Supercopas de España. Con al liga y la supercopa de España, Zidane se convirtió en el segundo entrenador madridista con más trofeos, solo por detrás de Miguel Muñoz (14), al tiempo que sigue invicto en las finales.
El Real Madrid le cogió la medida al FC Barcelona este 2020: pleno de victorias

Entre tanto, lo que también se observó de este Real Madrid es que, con clara diferencia a partir de los últimos años, es que se postuló como claro dominador de los Clásicos frente al FC Barcelona. De hecho, en este 2020 los blancos no se dejaron ni un solo puntos en sus dos partidos.
Dos encuentros entre el Real Madrid y los culés que se saldaron con un pleno de victorias de la capital madrileña. Incluso, puede decir que lo hizo hasta con cierta comodidad. En marzo venció por 2-0 en el Santiago Bernabéu y este curso se llevó el primer Clásico por 1-3 en el Camp Nou. Zidane tiene tomada la medida a los blaugranas y ya ni Messi, que se mostró más fuera que dentro en ambos partidos, no es suficiente para doblegar a los merengues.
Benzema, insustituible este 2020

Sin duda, se puede decir que el 2020 en el Real Madrid el protagonista fue Benzema. El delantero sacó su lado más goleados, certero y eficaz de cara a la portería. D e hecho, realizó un año de lo más completo en los que de principio a fin salvó y colaboró en las dudas y en los días más felices los blancos.
Y claro, se colocó al '9' como insustituible. Ha dejado perlas este año, donde se fue al parón con un golazo de escándalo a gran pase de... Rodrygo. otro que se salió este curso. Fue un 2020 lleno de alegrías para El Gato blanco, donde en más en una ocasión figuró como el delantero de moda en la liga española y en parte de Europa.
La dura derrota y eliminación en Champions ante el Manchester City de Guardiola

En el lado de las sombras, claramente, debemos colocar la derrota en Champions ante el Manchester City de Guardiola. Allí, y en encuentro posterior al parón obligado por confinamiento, los de la Premier se hicieron con la clasificación eliminando de la Champions al campeón español, que nunca tuvo opciones reales de remontar el global tras el 1-2 de la ida.
Allí, dos errores de Varane condenaron a los de Zidane, que perdía su primera eliminatoria de la Liga de Campeones como entrenador del conjunto blanco. El Madrid lo intentó siempre en un partido que se jugó mucho tiempo con un 1-1 en el marcador tras el empate de Zidane Benzema al tanto de Sterling. Gabriel Jesús hizo el segundo tanto y ya todo fue muy complicado para el campeón de la Liga.
El principio de temporada oscuro y la grave crisis deportiva

Uno de los episodios más oscuros tiene que ver con la reciente crisis que, pese a que supieron remontar el vuelo, a día de hoy no se puede decir que esté subsanada, ni mucho menos. Hablamos del grave revés que vino desde el comienzo de esta nueva temporada, la del 2020/2021.
La misma arrancó con problemas bastante graves de juego, pero nada que pudiera ser altamente peligroso dado que estábamos a inicios de temporada. Pero el mal juego, el bajo nivel de varios jugadores, la pasividad de otros, y el nulo planteamiento deportivo, con Zidane a la cabeza, marcó un antes y un después en el vestruario del Real Madrid.
Sobre todo, ésta estalló después de la dura derrota en la fase de grupos en Champions, en el penúltimo encuentro de la liguilla, donde la victoria del Shaktar ponía en peligro su continuidad en la Champions, con más opciones de jugar la Europa League que la primera competición.
Como si fuera poco, los de Zinedine Zidane ya venían tocados al perder contra un rival de menor peso como el Alavés por 2-1 en la liga. El 2-0 que encajó el Shakthar Donetsk por la quinta fecha de la competencia más importante de Europa a nivel clubes fue un duro golpe para el conjunto blanco que hizo mostrar la cara más compleja de un equipo que no estaba acostumbrado a las crisis de esta envergadura.