Cuando se quiere dar una textura crujiente a un empanado lo tradicional es usar harina y pan rallado; también el panko o la maicena suelen ser los protagonistas de las recetas que requieren de pasar por estos procesos para posteriormente freírse y disfrutarse. Seguramente en algún momento te ha pasado que te queda un trozo de pan y no sabes como aprovecharlo; y luego al preparar unas croquetas sales a la tienda a comprar pan rallado para rebozarlas.
Esto nos sucede a todos alguna vez y con más frecuencia de la que creemos. Lo cierto es que puedes aprovechar al máximo esos trozos de pan que te han sobrado y hacer en casa pan rallado para usarlo cuando quieras. Quédate y entérate de cómo puedes hacerlo sin complicaciones.
Hacer pan rallado en casa: algo que puedes hacer rápidamente y de forma sencilla
Cuando vas de compras normalmente llevas pan a casa y cuando te queda un poco simplemente lo desechas o terminas dando a las palomas.
Hacer en casa un pan rallado perfecto para tus rebozados es una tarea sumamente sencilla que no te quita más de 5 minutos y cuyo resultado te va a sorprender, ya que podrás usarlos cómo quieras y te permite salir airoso de un apuro. No te pierdas estos sencillos pasos y sal adelante con cualquier receta y rebozado cuando quieras.

Estos son los ingredientes que necesitas para hacer pan rallado en casa

Tal como supones, en realidad no se trata de ingredientes en plural, sino de un ingrediente que es tan versátil que puedes usar para hacer ricos gazpachos y salmorejos y también para lograr texturas crujientes al freír.
El único ingrediente que precisas es el pan y por supuesto, también requieres de algunos utensilios que harán más fácil el trabajo. Necesitas en resumen: pan fresco o duro, procesadora con cuchilla picadora, rallador de mano y una bandeja para horno.
Cuál es el mejor pan que puedes usar

Para hacer el pan rallado en casa necesitas contar con un trozo de pan que preferiblemente tenga algunos días. Es decir, aquel trozo que te sobró y ya comenzó a ponerse seco y duro. Esta es la mejor manera de aprovecharlo.
Con relación al tipo de pan, básicamente te servirá cualquiera; eso sí, en caso de que se trate de un pan tipo integral debes saber que si tiene semillas es posible que el resultado varíe un poco. Así que si se trata de un trozo de pan blanco será mucho mejor.
Comienza por rallar el pan duro

Lo primero que debes hacer es rallar el pan para tenerlo perfectamente raspado. Esto será sencillo si se trata de un trozo de pan duro o viejo que ya está lo suficientemente seco como para deshacerse mientras lo pasas por el rallador de mano.
Si tienes una bandeja amplia realiza este paso allí, de forma tal que las pequeñas migas que se desprenden al rallar caigan dentro de la bandeja y no terminen desparramadas en la encimera o la mesa.
Qué hacer si tienes solo pan fresco

En caso de tener pan fresco, puedes meter este unos minutos en el horno para que se seque rápidamente, permitiéndote así rallarlo sin problema.
Lo recomendable es hornearlo por unos 25 minutos, de esta forma tendrá la textura ideal. Al sacarlo del horno espera que se enfríe por completo antes de intentar rallarlo, así evitarás quemaduras en tus manos.
¿Es necesario hornear el pan una vez rallado?

Una vez que está rallado puedes comenzar a usarlo; no obstante, cuando lo horneas, el horno extrae la humedad de las migas y estas quedarán más crujientes cuando las uses.
En todo caso, una vez que se encuentre rallado, el proceso de horneado no va a durar mucho tiempo y en tan solo un par de minutos lo tendrás bien seco y listo para usar.
Cómo debes hornearlo una vez que esté rallado

Una vez que lo tengas perfectamente rallado disponlo sobre una bandeja para horno y llévalo a hornear a unos 180° C.
La forma en que debes distribuirlo en la bandeja es bien extendido, de esta forma se tostará de manera pareja y quedará completamente perfecto. Cuando pasen un par de minutos revisa si está completamente seco y retíralo. Déjalo enfriar y estará listo para usar.
¿Tienes un robot de cocina? Ahorra tiempo y tenlo listo rápidamente

Si bien, rallar el pan puede resultar algo lento, puedes apurar este paso si te ayudas con un robot de cocina o procesador de alimentos.
Usar este tipo de artefacto tiene sus ventajas. Para empezar te va a permitir disminuir los tiempos y además podrás dejar las migas del tamaño que prefieras. Puedes ajustar y dejar un pan más fino o con algunos tropezones que le den un toque único.
Prepáralo en microondas

Si cuentas con un microondas puedes aprovecharlo para reducir los tiempos y tener un resultado realmente espectacular.
Comienza por cortar el pan en rebanadas de medio centímetro de espesor y sobre un trozo de papel encerado que pondrás dentro del artefacto coloca las rebanadas. Prográmalo a 800W de potencia y por un minuto dando un total de tres cocciones con descansos de 10 segundos entre cada una de ellas. Cuando estén bien secas simplemente espera que se enfríen y procede a rallarlas o procesarlas.
Cómo conservar el pan rallado

Lo mejor de hacer el pan rallado en casa es que este te va a durar en buen estado por semanas. Solo debes guardarlo en una bolsa con cierre hermético y meterlo en la alacena.
Si haces mucha cantidad no hay problema alguno, incluso, mucho mejor. Guárdalo en una bolsa bien cerrada y llévalo al congelador. Podrás usarlo cuando quieras y lo mejor de todo es que no se va a congelar, estará como el primer día cuando lo vayas a usar.





























