La cesta de la compra se llevó 88.659 millones de euros en los doce meses hasta agosto, un 2,7% más que en el periodo anterior, pero las cantidades compradas apenas crecieron un 1%.
Cada español gastó una media de 1.877,64 euros en alimentación, un 1,9% más, para hacerse con 575,81 kilos de producto. El volumen subió un 0,2%. Casi nada. Pagamos más por prácticamente lo mismo.
Cuánto pagas de más y en qué se te va el dinero
Según el último panel de consumo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), publicado este martes, el encarecimiento medio de la cesta es del 1,7%. Es una subida moderada si se compara con los últimos años de inflación alimentaria disparada, pero se traslada igual al presupuesto de cada semana.
El gasto crece un 2,7% y el volumen comprado solo un 1%. La brecha entre esas dos cifras es, ni más ni menos, la factura de la subida de precios. Los datos salen del panel de consumo del MAPA, la encuesta mensual con la que el ministerio mide qué entra en la despensa de los hogares.
Aquí está la letra pequeña.
Las familias no están llenando más la despensa: están pagando más por casi el mismo carro y dejando fuera lo que se ha vuelto caro.
Los huevos tiran de la factura y el aceite no remonta aunque baje
Los huevos son el producto que mejor resume el cambio: el gasto de los hogares subió un 27,2%, el precio medio se elevó un 21,7% y el volumen comprado un 4,4%. Se compran más huevos, sí, pero el desembolso crece a un ritmo muy superior a la cantidad que entra en casa.
Los platos preparados ganaron un 5,1% en volumen, el arroz un 9,8% y las legumbres un 2,9%. Son las categorías que avanzan en un mercado donde casi todo lo demás pierde terreno.

El aceite de oliva es la contradicción andante de la cesta. El conjunto de los aceites bajó un 16,9% de precio medio y un 20,1% en valor, pero el volumen de aceite de oliva comprado cayó un 4,6% y el gasto se desplomó un 23,4%. Más barato no ha significado más consumo.
Tampoco levanta cabeza el pescado: los productos pesqueros cayeron un 3,1% en volumen, el pescado fresco un 5,6%, las conservas un 3,5% y el marisco un 1,2%. Solo el congelado sube, un 2,3%.
En la carne el volumen total se mantiene plano y el valor sube un 2,4%. La fresca pierde un 1,3% y la congelada gana un 11,8%. Por tipos, el ovino y caprino se dejan un 13,2% y el vacuno un 8,1%, mientras el cerdo crece un 4%.
El cerdo aguanta. La ternera, no.
Las frutas y hortalizas frescas bajaron un 1,2%, con retrocesos en naranjas, plátanos, mandarinas, manzanas, y fresas. En bebidas, el agua envasada sube un 4,6%, la cerveza baja un 1,4%, el vino un 4,2% y los espirituosos un 8%.
Por qué abaratar el aceite no ha devuelto las compras
El precedente es conocido: el precio sube, el consumidor sustituye y, cuando el precio baja, el sustituto ya se ha quedado en la despensa. Con el aceite de oliva ha pasado justo eso. Después de años de cosechas cortas y de la botella por las nubes, muchas casas cambiaron el virgen extra por otras grasas más baratas. Ahora que el conjunto de los aceites se abarata un 16,9%, el volumen de aceite de oliva no repunta: cae un 4,6%. La confianza en un producto no se recupera con una bajada, y menos cuando la cesta en conjunto sigue un 1,7% más cara.
Algo parecido ocurre con el pescado fresco y con la carne fresca. El consumidor no ha dejado de comer proteína: la ha movido al congelado, que crece, y al huevo, que es la proteína barata por excelencia aunque se haya encarecido un 21,7%. Ahí está el dato que importa. Cuando el bolsillo aprieta, el carrito se reorganiza, no se vacía.
La pregunta que queda para las próximas semanas es si esa reorganización se consolida. El panel con datos hasta agosto deja una cesta con menos aceite, menos pescado y menos carne fresca, y con más huevo, más plato preparado y más congelado. Si los precios se moderan de verdad, parte de ese consumo puede volver. Si no, el cambio se queda, y habrá que ver si la próxima entrega del panel confirma la tendencia.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La factura alimentaria sube un 2,7% mientras el volumen comprado crece solo un 1%.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A todos los hogares: 1.877,64 euros por persona al año, un 1,9% más.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Compara el precio por kilo y tira de congelado y legumbre, que ganan terreno frente al fresco.



