Cercanías miente para ocultar una presunta huelga encubierta desde el accidente de Urda

Desde el accidente de Urda y la huelga del 29 de octubre, Cercanías Madrid no explica por qué sus trenes no llegan a su hora.

Desde hace una semana, el canal de avisos de Cercanías Madrid repite una y otra vez la expresión "causas operativas". Con ella justifica trenes que no salen, demoras y supresiones, pero nunca explica qué significa. Esa fórmula apenas aparecía en sus comunicaciones antes del 28 de octubre, el día del accidente de Urda, y empezó a usarse de forma habitual tras la huelga de maquinistas del día 29.

Desde entonces, miles de viajeros sufren retrasos a diario sin que la operadora dé una explicación clara. A veces, anuncian que un tren "excepcionalmente no circula", pero son varios días con varios trenes que excepcionalmente no circulan.

La mejor prueba de que mienten directamente al usuario es que este miércoles 4 de noviembre se aseguró en el canal de avisos oficial de WhatsApp que los trenes de la línea C-4 de Cercanías Madrid habían comenzado su servicio con normalidad al inicio de la jornada, cuando por megafonía en el propio transporte, y en el mismo momento, se informaba de demoras de 20 minutos.

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No advirtieron de problemas pese a que existían, y además resultaba tremendamente extraño que el primer mensaje del día en el canal de Cercanías Madrid fuera para señalar que el servicio arrancaba con normalidad, cuando los días anteriores ni siquiera admitían que no estaba funcionando con normalidad.

Canal de avisos de Cercanías Madrid en WhatsApp
Canal de avisos de Cercanías Madrid en WhatsApp | Fuente propia

De hecho, los datos de este miércoles 4 de noviembre reflejan una red que no levanta cabeza. A las 10 de la mañana, solo la mitad de los trenes medidos en toda España circulaba en hora. Había 803 convoyes con retraso y 69 suprimidos, según los datos de Treneamos, que monitoriza en tiempo real el servicio de Renfe. En Madrid, un tren de la C-5 entre Móstoles-El Soto y Humanes llegó a acumular 74 minutos de retraso.

La C-4 es una de las líneas más castigadas. El lunes, Cercanías Madrid publicó hasta nueve avisos entre las 16:00 y las 22:00 aproximadamente donde se anunciaba (en todos ellos) que los trenes saldrían unos 45 minutos más tarde de su hora, y lo atribuía a un "reajuste del servicio". De nuevo, sin explicación. Las únicas que se dan estos días desde las redes de Cercanías apuntan a trenes detenidos por la acumulación de convoyes en Atocha.

Cuando los usuarios preguntan en redes si detrás del caos hay una huelga, la cuenta oficial no contesta. De hecho, un trabajador de Cercanías ha deslizado a este diario lo que muchos viajeros sospechan desde hace días: se estaría manteniendo una presunta huelga encubierta desde la semana pasada, y eso explicaría el mal funcionamiento continuado del servicio.

¿Huelga encubierta en Cercanías desde el accidente de Urda?

El origen de esta crisis está en la mañana del 28 de octubre. Ese día, un AVE de Renfe chocó contra un tren de Iryo en el término municipal de Urda (Toledo), en un siniestro con al menos 69 muertos y más de un centenar de heridos. El impacto se produjo hacia las 8:53 horas, en el tramo entre Los Yébenes y Urda. Es una nueva tragedia ferroviaria, apenas nueve meses después del accidente de Adamuz.

Al día siguiente, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) mantuvo la huelga de 24 horas que ya tenía convocada. El Ministerio de Transportes fijó para Cercanías unos servicios mínimos que no se cumplieron.

Eran del 75 % en las franjas punta (de 6:00 a 9:00, de 13:30 a 15:30 y de 18:30 a 20:30) y del 50 % el resto del día. En Madrid esos porcentajes se quedaron muy lejos de la realidad. Las líneas C-1, C-3, C-4 y C-8 llegaron a quedar suspendidas, y Cercanías Madrid fue uno de los núcleos más perjudicados, con un 48,29 % de supresiones y un 33,17 % de trenes que ni siquiera iniciaron su recorrido. Como ya contó este diario, incumplir los mínimos puede acarrear expedientes individuales e incluso el despido disciplinario previsto en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores.

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Mapa de Cercanías Madrid con un tren con 46 minutos de retraso
Mapa de Cercanías Madrid con un tren con 46 minutos de retraso | Fuente: Treneamos

Las cifras de ambas partes no coinciden. Renfe situó el seguimiento en el 26,6 %, mientras que el sindicato sostiene que los paros afectaron a más del 80% del servicio en Madrid. SEMAF calificó la jornada de éxito, pero negó que se hubieran incumplido los servicios mínimos. Por su parte, Renfe calificó la huelga de injustificada y alegó que las reivindicaciones del sindicato exceden su ámbito de competencias.

El contraste con otras crisis es, cuanto menos, llamativo. En febrero de 2021, la propia cuenta de Cercanías Madrid atribuyó públicamente los retrasos a una "huelga de celo" de los maquinistas, y llegó a calificar esa actitud de irresponsable. Los maquinistas negaron entonces estar en huelga de celo, aunque denunciaron falta de personal. Esta vez la operadora ha optado por no nombrar nada y refugiarse en términos genéricos.

La fórmula tampoco es exclusiva de Madrid. En Rodalies, fuentes de Renfe atribuyeron a "causas operativas" que tres trenes de la R2 no iniciaran el servicio a primera hora en los días posteriores a la huelga.

Noviembre, un mes de paros en el ferrocarril

La presunta huelga encubierta convive con un calendario de movilizaciones oficiales que complicará todavía más los desplazamientos. SEMAF ha convocado paros totales el 10 de noviembre y parciales el día 12. El sindicato exige que se cumpla el acuerdo firmado el 9 de febrero con el Ministerio de Transportes y los presidentes de Renfe y Adif, que permitió desconvocar las huelgas previstas entonces. Renfe defendió antes del 29 de octubre que había cumplido todos los compromisos de su competencia.

Una ventanilla vacía de Cercanías en San Sebastián de los Reyes
Una ventanilla vacía de Cercanías en San Sebastián de los Reyes | Fuente @8Una_enana_mas8

A esas jornadas se suma el sindicato ALFERRO. Ha anunciado huelgas de 24 horas los días 10 y 12 en las empresas del Grupo Renfe, después de que el 92% de los afiliados consultados votara a favor. Entre ambas fechas se sitúa además la huelga general del 11 de noviembre, de modo que los usuarios de Cercanías encadenarán tres días seguidos de alteraciones.

Para echar más leña al fuego, el Comité General de Empresa de Adif ha acordado por unanimidad una concentración ante el Congreso el 16 de noviembre y una jornada de huelga el día 17, y el comité de Renfe estudia sumarse. Paralelamente, CGT ha denunciado ante la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria posibles riesgos operativos en la red, y ha pedido restricciones o suspensiones temporales de circulación allí donde no haya garantías.

Cola para pedir justificantes en Cercanías Madrid durante la mañana del 4 de noviembre de 2026
Cola para pedir justificantes en Cercanías Madrid durante la mañana del 4 de noviembre de 2026 | Fuente: @nico_thespark

A los paros se sumarán además las obras, porque el 6, 7 y 8 de noviembre hay obras en la infraestructura de la C-3 entre Pinto y Aranjuez, y desde el 11 de noviembre Adif trabajará entre Villaverde Alto y Atocha, lo que afectará al ramal Atocha-Humanes de la C-5, cuyo servicio terminará en Villaverde Alto. El refuerzo de trenes entre Móstoles y Embajadores que se está estudiando todavía no lo ha confirmado Renfe Cercanías.

Hasta que el Ministerio publique los servicios mínimos de las nuevas jornadas de huelga, los viajeros no sabrán qué trenes circularán. Mientras tanto, los usuarios de la C-4, la C-5 y el resto de la red de Cercanías siguen consultando cada mañana un canal de avisos que habla de reajustes, acumulaciones y causas operativas, pero que sigue sin explicar qué está pasando.