El mejor baloncesto del mundo es la NBA. Pero para llegar a esta distinción, han tenido que pasar décadas y muchos jugadores que de una u otra forma han cambiado este deporte. Ya las reglas de antes no son las mismas a las de ahora. Y esa es la parte bonita del deporte de las alturas, que evoluciona para mejor, y se regocija en esas estrellas que en su momento impulsaron ese factor cambio que toda disciplina necesita.
La figura de George Mikan

Una leyenda que nadie puede olvidar en la NBA es George Mikan. El pívot de 2.08 metros hizo de las suyas en el baloncesto, y prácticamente no tenía rival que le hiciera sombra. Su media en los partidos era de 28 puntos, donde no había forma de parar a una bestia en la cancha como él.
Cerca del aro realmente era implacable. Una de las maneras de pararlo fue con la regla Mikan, que salió como un honor a él. Se trataba de un ampliación en la zona donde se podía estar por tres segundos. De estar a 1.8 metros se cambió a 3.6 metros. La idea era que estuviera lejos de la canasta.
Posesión en el baloncesto

Nos quedamos con Mikan, porque por él también tenemos la regla de la posesión en la NBA que ya sabemos es de 24 segundos. Pero cuando norteamericano jugaba sencillamente llevaba el juego a su ritmo.
La realidad es que sus adversarios buscaban arrebatarle el balón por mucho tiempo. Así fue como surgió ese límite para anotar o en caso tal perder la bola, ya que lo de antes perjudicaba el score y el brillo del juego.
La revolución de Willy Chamberlain

Chamberlain es otro legendario que se formó en la NBA y dejó grandes cambios en esta disciplina. El jugador de los récords era prácticamente inmortal y le decían Superman.
Este hombre recibía todo tipo de halagos por su manera tan sobresaliente de jugar, pero también conllevó a que sus 14 temporadas en NBA permitieran ajustes en el campeonato.
Por ejemplo, se prohibió el goaltending ofensivo, que se se tocará el tablero o que se hicieran saques desde el fondo por encima del tablero. A él se lo hacían y no había forma de que quedara petrificado ante sus contrincantes.
La NBA nuevamente hizo cambios

Chamberlain tenía a todos los equipos aterrorizados porque no había una fórmula para dejarlo sin chance en los partidos que este disputada. Su ambición hacia el aro era brutalmente buena, y su precisión era tal que sumaba casi todos los puntos en su equipo.
Era un maestro en los rebotes. Y como había que bajarle un poco ese dominio, se cambió la zona de pitar los tres segundos que estaba en 3.6 a 4.8 metros. La liga quería dejarlo muy lejos del aro porque era muy hegemónico.
Nadie como Bill Russell en la NBA

Once anillos es demasiado, toda una vida en la NBA que obviamente implica dejar una huella imborrable. Russell tuvo su aporte en el baloncesto de hoy, y por eso forma parte de la gran dinastía que ha tenido el básquet en tantos años de historia.
En su caso, se ajustó la zona de los tres segundos. Asimismo, hubo cambios en las normas que refieren al goaltending ofensivo y defensivo. Con su dote de defensor, y ese juego cerca del aro, se convirtió en el ancla defensivo que intimidada a todo el que le pasara por el lado.
Existe el gancho gracias a Kareem Abdul-Jabbar

Abdul-Jabbar tiene bien ganada su distinción como uno de los mejores jugadores de todos los tiempos de la NBA. En su etapa como pívot, se encargó de dominar las canchas a su antojo. De alguna forma, los rivales no encontraban la manera de ganarle alguna bola.
Su superioridad era evidente, pero eso también produjo que en el básquet de los Estados Unidos se eliminaran los mates. Ahora bien, para dejar un buen legado, él creo el movimiento más encantador que se puede ver en un partido, y es "el gancho del cielo".
Louie Dampier y los triples

En la NBA no hubo tiro de tres hasta el año 1979. Antes de eso, se utilizaba escasamente en las ramas escolares. Se creía que este recurso era más bien un truco de suerte, y por ello no lo contemplaban en el baloncesto. Todo cambió con Louie Dampier.
Fue uno de los mejores lanzadores de esta zona, que durante su carrera por el baloncesto no dejó para nadie. Lo llamaban francotirador, porque no dejaba de encestar de tres y realmente era un experto. Por su heroísmo, el campeonato consideró que sí eran importantes las anotaciones desde esa línea.
Darryl Dawkins y los aros

Dawkins fue un verdugo en la NBA y eso nadie lo puede poner en duda. La sensación de los años 70 y 80 se convirtió en uno de los más queridos por la fanaticada. Aunque también era cuestionado por su forma de jugar, la cual conllevó a que rompiera muchos aros.
Es muy curioso, pero la presión que este le hacía al tablero era abismal y varias veces dañó el mismo. Allí fue que la organización optó por cambiar los aros y diseñarlo para que fuera más flexible, y que obviamente aguantara ante la fuerza bruta de los jugadores.
Pat Riley y su caso excepcional en la NBA

Riley fue jugador de la NBA, pero también llevó a su cargo equipos en el mejor baloncesto. Por él es que hoy en día un entrenador no puede repetir como estratega de una Conferencia dos años seguido para un All Star Game.
Se sabe que los que dirigen son los que mejores resultados tienen, pero él era un crack y se ganó ocho veces el derecho de ser la cabeza de su zona. Tenía que haber variedad en los entrenadores, y así se cambió la regla para que le dieran el puesto a los demás.
Los contactos artificiales de James Harden

James Harden sigue activo en la NBA, pero igualmente ha aportado a que este deporte mejore en muchos sentidos. Como es sabido, este jugador es sobresaliente. Sin embargo, también posee su juego sucio, por así decirlo. Este siempre trataba de buscar un contacto con los defensores, pero de forma antinatural.
A veces sacaba personales o tiros libres producto de esa habilidad, a tal punto que conseguía paradas artificiales que le favorecían para ganar puntos. Ahora no se castigan esas jugadas que pasan demasiado y son más que todo fingidas.





























































































































