Los bloqueos de LaLiga contra direcciones IP de Cloudflare siguen activos pese al fin de la competición de Primera División y, ahora, con el Mundial en marcha. El organismo que preside Javier Tebas mantiene su estrategia antipiratería gracias al playoff de ascenso de LaLiga Hypermotion, cuya primer partido de la final entre Almería y Málaga se disputó este domingo 14 de junio.
Esta situación continúa proporcionando a LaLiga y Tebas cobertura legal suficiente para mantener encendida una maquinaria que, para multitud de usuarios, se ha convertido en un problema cotidiano mucho mayor que la piratería que supuestamente combate.
Más de un año de bloqueos de internet de LaLiga
LaLiga lleva desde febrero de 2025 bloqueando, desde las redes de acceso de las operadoras, las direcciones IP que considera que son usadas para difundir su señal sin permiso. Al hacerlo, también bloquea cualquier otro servicio legítimo que esté compartiendo los mismos nodos de salida. Lo que empezó como una ofensiva antipiratería se ha convertido en un bloqueo indiscriminado que arrastra consigo webs de colegios, tiendas online, ONGs, portales gubernamentales y medios de comunicación.
Cuando LaLiga detecta que una web pirata usa una IP de Cloudflare y ordena su bloqueo, las operadoras cortan el acceso a esa IP, con lo que todas las webs legítimas que compartían esa misma dirección dejan de funcionar para los usuarios en España.

El fundamento legal de todo esto es una resolución del Juzgado de lo Mercantil número 6 de Barcelona, firmada en diciembre de 2024. El 26 de marzo de 2025, ese mismo tribunal rechazó las impugnaciones presentadas contra la orden y la dejó en vigor, lo que permite que los operadores de acceso ejecuten los bloqueos durante los partidos.
Las condiciones para aplicarlos son, en teoría, dos: que las IPs bloqueadas sean "sustitutas o sucesoras" de un listado inicial de 123 direcciones, y que los bloqueos se ejecuten únicamente en días de partido. La interpretación de qué es una IP sucesora de las originales la hace LaLiga bajo su propio criterio, sin que este proceso esté supervisado por un organismo independiente de forma continua.
A Tebas le da igual que estemos ya con el Mundial
Con el fútbol de Primera División ya concluido y el Mundial de fútbol en pleno apogeo, muchos esperaban que LaLiga diera un respiro a los internautas españoles. No ha ocurrido así. Como decimos, LaLiga está aprovechando que la Liga de Segunda División sigue en marcha para tener cobertura legal para seguir bloqueando.
De hecho, si echamos un ojo a la información que recaba la iniciativa Hay Ahora Fútbol, los bloqueos producidos durante los partidos de ida de las semifinales se centraron exclusivamente sobre direcciones de Cloudflare, con hasta 54 IPs de la red CDN bloqueadas en el pico producido el sábado en torno a las once de la noche.
El calendario de LaLiga prolonga la competición hasta el día 20 de junio, cuando se producirá la vuelta de la final. Tras ese encuentro, los bloqueos deberían desaparecer por completo, pero será solo por un par de meses. La fecha provisional para el inicio de la nueva temporada de LaLiga es el viernes 14 de agosto, momento en el que todo volvería a empezar.
LaLiga seguirá bloqueando hasta el 20 de junio y volverá hacerlo cuando empiece de nuevo la competición, fechada para el 14 de agosto
Lo cierto es que el impacto real de los bloqueos ha trascendido con creces el fútbol pirata. Las repetidas interrupciones han llevado a muchos usuarios de Internet en España a recurrir a VPN para acceder a servicios legítimos y, según Proton VPN, la demanda de sus servicios creció hasta un 200% en un mes, ya que los usuarios españoles no podían acceder a servicios a través de proveedores como Movistar, Orange y Vodafone durante los apagones de los días de partido.

Y es que, cuando LaLiga detecta que una dirección IP aloja contenido no autorizado durante los partidos, no solo solicita el bloqueo de esa IP, sino que arrastra a todos los servicios que comparten esa misma dirección. Dicho de otra forma: Tebas mata moscas a cañonazos. Y encima no matas las moscas, porque la piratería sigue muy presente en torno a las retransmisiones de fútbol en España.
LaLiga, por su parte, ha defendido en todo momento que sus medidas son proporcionadas y dinámicas. El organismo sostiene que tiene "absoluta certeza y prueba acreditativa" de que las IPs bloqueadas se emplean para distribuir contenidos ilegales, y atribuye a Cloudflare la responsabilidad de haber protegido a "organizaciones criminales de forma consciente y con el fin de lucrarse". Cloudflare y otros afectados han rebatido reiteradamente esta visión, con el CTO de la plataforma rival Vercel llegando a afirmar que lo que comenzó como una medida antipiratería se ha convertido en una forma de censura de Internet sin rendición de cuentas.
El Congreso reacciona, pero los bloqueos siguen
La presión acumulada durante más de un año terminó por llegar al Parlamento. La Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital aprobó el 29 de abril de 2026 una Proposición no de Ley impulsada por ERC y pactada con el PSOE para pedir más proporcionalidad frente a los bloqueos de IP ordenados judicialmente. La iniciativa recibió el respaldo de Sumar, Bildu, PNV y Compromís, aunque fue rechazada por PP y Vox.
La reforma se enmarca en la Ley de Servicios Digitales en tramitación y tiene como objetivo evitar las afectaciones indebidas a servicios legítimos y reforzar el derecho a la libertad de expresión, la información y la innovación social digital como derechos protegidos frente a medidas tecnológicas que puedan afectar a terceros.

Pero entre el primer paso parlamentario y la reforma efectiva hay un largo trecho, y la autorización judicial que ampara a LaLiga sigue vigente. La autorización permite que LaLiga continúe bloqueando hasta el final del acuerdo vigente de adjudicación de derechos con Telefónica, que cubre hasta el final de la temporada 2026-27.
Con toda seguridad, los bloqueos acompañarán a los españoles durante al menos un año más. A partir de entonces, LaLiga y Telefónica buscarán una nueva autorización judicial que les permita prolongar los bloqueos en el tiempo, aunque tras dos años de evidencias sobre los daños que producen, el escenario político y judicial puede ser muy distinto.
Mientras, la eliminatoria entre Málaga y Almería —un duelo andaluz por el último billete a Primera División— es la excusa perfecta para que la maquinaria siga girando. La coartada para seguir afectando a miles de sitios web legítimos, al fin y al cabo.



