Los mejillones son unos moluscos que se pueden hacer de mil maneras. La más habitual es a la vinagreta, pero Arguiñano nos va a enseñar una receta para realizarlos con un toque picante que les sienta muy bien. Además, va a servirte como plato único, ya que junta las proteínas que aportan con hidratos de carbono.
De esta manera, tendrás la comida hecha sin necesidad de darle mil vueltas con qué vas a poner de segundo. A continuación, te mostramos la receta de Arguiñano para hacer mejillones con un toque picante.
LOS INGREDIENTES DE LOS MEJILLONES PICANTITOS

Para realizar esta receta, necesitarás un kilo de mejillones en su jugo. También vamos a emplear un puerro, un pimiento verde, una cebolla, dos dientes de ajo, 250 mililitros de salsa de tomate, una hoja de laurel, aceite, sal y pimienta. El toque picante se lo va a aportar una guindilla o cayena. Mientras que el acompañamiento de este plato van a ser 400 gramos de garbanzos. Comenzamos con su elaboración...
CUECE LOS GARBANZOS

Puedes comprar los garbanzos ya cocidos para aligerar los tiempos, pero Arguiñano recomienda que los cuezas en casa. Para ello, tienes que ponerlos en remojo el día anterior y dejarlos durante toda la noche. Escúrrelos y ponlos en la olla exprés junto a una hoja de laurel. Corta el puerro y el pimiento verde en tres trozos y mételos en el saquito para cocerlos junto a los garbanzos.
LA COCCIÓN DE LOS GARBANZOS

Tras meter el saquito con las verduras, echa una pizca de sal en el guiso. Después, ponle la tapa a la olla exprés. En cuanto empieza a salir vapor, empieza a contar el tiempo de cocción. Los garbanzos tardan en torno a los 15 minutos, por lo que tienes que controlarlo. Mientras tanto, vamos a comenzar a preparlas los mejillones, que también puedes comprarlos ya cocidos para ahorrar tiempo.
LA BASE DE LOS MEJILLONES PICANTES

En lo que se cuecen los garbanzos, coloca una cazuela en el fuego y añádele tres cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra. Mientras se va calentando, pica dos dientes de ajo y échalos. Esta va a ser la base de los mejillones picantitos. En el tiempo que se van dorando, pela una cebolla y córtala en trozos para echarla junto al ajo. Deja que se doren durante unos minutos. Ahora llega el momento de echarle el toque picante...
EL TOQUE PICANTE DE ARGUIÑANO

Arguiñano le añade una cayena entera a la cebolla y al ajo. El cocinero recomienda quitarla antes de servir el plato para que no le toque a nadie. Mientras tanto, saca el puerro y el pimiento verde del saquito para ponerlos en el vaso de la batidora. Tritura las verduras para aprovechar su sabor. El cocinero recomienda quitar la guindilla antes de echarle más ingredientes para que no le toque a nadie.
AÑADE LA SALSA DE TOMATE AL SOFRITO

Una vez que hayas sacado la guindilla, vierte el preparado de pimiento verde y puerro. Seguidamente, incorpora la salsa de tomate. Remuévelo todo para que se vayan integrando los diferentes ingredientes. Tiene que cocinarse a fuego medio para que no se quemen. Ahora llega el momento de añadirle el jugo de los mejillones. El guiso tiene que hervir durante unos minutos...
SACA LA CARNE DE LOS MEJILLONES

El siguiente paso de la receta es separar la carne de los mejillones de su concha. De esta manera, vas a evitar que las cáscaras entren en contacto con el guiso. Arguiñano recomienda dejar algunos intactos para ponerlos en la presentación del plato. Reserva los moluscos hasta los minutos finales de cocción, ya que ya vienen cocinados. Los mejillones picantitos ya están casi listos...
INCORPORA LOS GARBANZOS AL GUISO

Cuando compruebes que la salsa ya ha cogido consistencia, añádele los garbanzos cocidos. La legumbre tiene que cocerse durante cinco minutos en el guiso. Así, seguirá reduciéndose y se evaporará parte del líquido. También se van a mezclar todos los sabores. Arguiñano aprovecha para echarle un poco de perejil, su seña de identidad en todos los platos.
PONLE LOS MEJILLONES EN EL ÚLTIMO MOMENTO

Una vez que hayan transcurrido los cinco minutos de cocción, échale los mejillones. Mézclalo todo bien para que se repartan por todo el guiso. Si le añades las cáscaras, se pueden partir y esos trozos sueltos podrían llegar a atragantar a algún comensal. Por lo que es mejor que los pongas sin su concha. Apaga el fuego y deja que reposen con el calor residual. Ya solo queda servirlos...
EL RESULTADO FINAL DEL PLATO

Puedes llevar la cazuela a la mesa y servir en los platos directamente. Arguiñano recomienda poner dos mejillones con su cáscara en cada ración. En poco más de media hora, tendrás listo este magnífico plato que mezcla las legumbres con los moluscos. Por lo que te va aportar los nutrientes necesarios para que sea plato único. ¡No dejes que se enfríe!












