La caída de los influencers ya tiene rostro: Roro y ElXokas se han convertido en el ejemplo de la saturación publicitaria que está frenando a las marcas.
Qué está pasando con la caída de los influencers
La etiqueta lleva semanas rodando por X y por los chats de internet. La analizó el CEO de la Agencia PHI, José Gabriel García, en 'Herrera en COPE Catalunya', y su conclusión pica: para él, las cifras de seguidores se mantienen estables. El portal que monitoriza a entre 40 y 50 influencers de primer nivel no muestra ningún desplome.
Por eso el experto aclara que 'ha habido más conversación que caída real'. La caída de los influencers, al menos en los contadores, es todavía más ruido que un derrumbe. La propia industria admite que el modelo publicitario se agota, pero los números brutos siguen ahí.
Saturación publicitaria y vidas de lujo desconectadas
La cosa cambia cuando se mira la credibilidad. García apunta a dos detonantes: la saturación de recomendaciones comerciales sin valor y la deriva hacia un postureo de lujos increíbles desconectado de la gente normal. 'Han entrado en una deriva de excesivo postureo', resume.
Ese es el punto por el que nombres como Roro y ElXokas se han convertido en el contraejemplo. Al streamer gallego, que puedes seguir en su canal de Twitch, se le relaciona con la retirada de una campaña de Burger King tras una de sus polémicas. La marca reculó y dejó la lección sobre la mesa.
La conclusión de García es rotunda: 'hay que elegir muy bien con quién trabajamos'. Cuando un perfil encadena 'de cada 5 publicaciones, 4 son polémicas', el riesgo reputacional no compensa. La métrica cuantitativa deja de ser lo primero.
La cifra de seguidores aguanta, pero la confianza se cae y manda más que cualquier contador.
De los seguidores al engagement: el futuro de los creadores
La selección de perfiles ha girado. Ya no gana el que más audiencia acumula, sino el que genera conexión real. Lo resume el responsable de PHI: 'a veces, un influencer con 100.000 seguidores puede tener mucho más engagement real que uno con 1.000.000 o más'. La métrica bruta pasa a ser secundaria.
Para medir esa influencia, el análisis va más allá de los likes: se mira si los comentarios hablan del producto o si son una batalla campal. 'Hay muchas variables que hacen que la selección requiera un trabajo minucioso y profesional', apunta García. La mayoría de los seguidores piensa que esta criba llega tarde y lo celebra en los foros con ironía.
El sector, dice García, avanza hacia una profesionalización que no mata la frescura si se hace con ética. 'Profesionalizarse no es comercializarse, es saber que tienes que promocionar productos que encajen con tus valores'. Aceptar campañas solo por dinero acaba quemando al creador y a la marca: 'tu audiencia lo va a detectar, y va a ser malo para ti y para la marca'.
El precedente está claro: en anteriores crisis de credibilidad, los grandes nombres tardaron años en recuperar la confianza de las marcas. El futuro no va de huir de la publicidad, sino de saber elegir. Si la caída de los influencers es más conversación que desplome, el termómetro real será cuántas campañas se retiran en los próximos meses, no cuántos seguidores se pierden en una semana.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 6/10. No hay un beef nuevo en directo, pero la etiqueta ha encendido X y ha puesto a perfiles como Roro y ElXokas en el centro del debate. A las marcas les ha salido cara la publicidad mal elegida (y en internet eso se comenta con palomitas).
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: Roro y ElXokas, ejemplos de la caída de credibilidad de los influencers.
- 📲 En qué red social ha pasado: X (Twitter) y Twitch, donde se originó la conversación.
- 🔥 Por qué es viral: Las marcas repliegan su inversión por la saturación publicitaria y las polémicas.



