Dos sustos en ocho días en la Warner: 40 años de accidentes en los parques de atracciones de España

Repasamos el historial de incidentes del parque y de los principales recintos de ocio españoles para analizar si estos espacios son realmente seguros.

Dos semanas después del grave accidente que dejó a un hombre de 49 años con fracturas en ambas piernas en la montaña rusa Batman Gotham City Escape, el Parque Warner sigue sin ofrecer conclusiones claras, definitivas y públicas sobre lo ocurrido. Lo que en principio fue un suceso aislado se ha convertido en un foco de atención mediática que ha avivado una pregunta recurrente entre los millones de visitantes que cada año acuden a los grandes recintos de ocio del país: ¿son realmente seguros los parques de atracciones de España?

Recordemos que el sábado 29 de agosto, según informaron fuentes de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid, un hombre —que tenía movilidad reducida y había dejado aparcada su silla de ruedas antes de subirse a la atracción— sufrió una fractura abierta en la pierna izquierda y otra cerrada en la derecha durante el recorrido de la montaña rusa. Fue estabilizado en el propio parque y trasladado en helicóptero hasta el Hospital 12 de Octubre, donde ingresó con pronóstico potencialmente grave.

La primera hipótesis de la investigación apuntaba a que el hombre se desvaneció mientras se encontraba sentado en la montaña rusa, lo que provocó que su cuerpo se fuese golpeando contra la estructura de la atracción durante el trayecto. La Policía Judicial de la Guardia Civil descartó inicialmente fallos en el arnés o en las medidas de seguridad del parque. Pese a ello, los investigadores continuaron analizando las imágenes captadas por las cámaras de seguridad colocadas a lo largo del recorrido. Testigos que estaban presentes aseguraron en el programa Fiesta de Telecinco que el herido se encontraba en un estado deplorable, y que tras el incidente había visitantes llorando y sufriendo crisis de ansiedad.

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Una atracción en el Parque Warner de Madrid, a 3 de julio de 2025, en Madrid
Una atracción en el Parque Warner de Madrid, a 3 de julio de 2025, en Madrid | Fuente: Agencias

Parque Warner emitió un comunicado en sus redes sociales en el que indicó que la montaña rusa se había detenido de inmediato y que se habían activado los protocolos de emergencia. La atracción Batman Gotham City Escape se cerró mientras se revisa lo sucedido en coordinación con las autoridades.

Accidentes y personas colgando de las atracciones

El episodio de Batman no había terminado de digerirse cuando, apenas ocho días después, la atención saltó a otra de las montañas rusas emblemáticas del recinto. El 6 de septiembre, un visitante publicó en la red social X un vídeo grabado por uno de sus acompañantes en el que se veía el tren de Stunt Fall detenido en pleno recorrido.

Según su testimonio, los pasajeros permanecieron entre 10 y 15 minutos suspendidos boca abajo. No se reportaron heridos ni fue necesaria una evacuación de emergencia, pero el parque tampoco explicó públicamente qué provocó la interrupción ni durante cuánto tiempo exacto permanecieron inmovilizados los ocupantes, a quienes compensaron con "un par de pases rápidos para todos y unas bebidas".

Stunt Fall es una de las atracciones más veteranas y extremas de Parque Warner. Inaugurada en agosto de 2002, el mismo año de apertura del complejo, fue fabricada por la empresa neerlandesa Vekoma y pertenece al modelo Giant Inverted Boomerang. El tren circula suspendido bajo las vías, es elevado por una torre vertical y atraviesa el circuito en ambos sentidos, alcanzando los 115 kilómetros por hora y una altura de 65 metros, con seis inversiones. Ya en 2002, poco después de su inauguración, esta misma atracción dejó a unas 30 personas suspendidas boca abajo sin que se registraran heridos.

Nada de esto apunta a un problema estructural ni permite establecer una conexión técnica entre dos atracciones distintas, pero sí golpea la percepción de confianza que un parque con más de 2,2 millones de visitantes anuales necesita mantener. Y el problema se agrava cuando las imágenes virales circulan más rápido que las explicaciones oficiales.

Los casos más graves del Parque Warner

La tragedia más grave vinculada a una atracción de Parque Warner se remonta al 13 de agosto de 2005. Un joven sevillano de 23 años, Francisco Javier Infantes, falleció en el Hotel Embrujado —una Mad House ambientada en películas de terror— tras sufrir un grave traumatismo craneoencefálico. Su hermana declaró que el joven se había mareado, se levantó de su asiento y quedó agarrado a un saliente de la pared que, en realidad, era la pieza móvil de la atracción. Una parte del mecanismo le golpeó repetidamente mientras los demás ocupantes gritaban sin poder hacer nada. Fue trasladado en estado crítico al Hospital 12 de Octubre, donde finalmente perdió la vida.

El parque achacó el fallecimiento a la conducta del visitante, que según su versión había forcejeado hasta escapar de las barreras de seguridad. La familia, sin embargo, sostuvo que la barra protectora no había funcionado correctamente, lo que habría facilitado que pudiera levantarse.

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Parque Warner de Madrid
Parque Warner de Madrid

Antes incluso de que Parque Warner abriese sus puertas al público, las obras de construcción ya se habían cobrado dos vidas. En mayo de 2001, según informó El País, un soldador de 46 años de la empresa Monoplex falleció al quedar atrapado bajo una viga mientras elevaba la plataforma en la que trabajaba. Meses después, en enero de 2002, un trabajador de 21 años murió aplastado por una carretilla elevadora que volcó sobre él, como publicó Telecinco a partir de fuentes de Emergencias 112.

El historial negro de los parques de atracciones de España

En cualquier caso, este tipo de sucesos no es exclusivo de San Martín de la Vega. Los grandes parques de atracciones españoles han registrado a lo largo de las décadas incidentes que, en algunos casos, acabaron en tragedia.

En 1986, una niña de ocho años murió en la atracción del Pulpo del Parque de Atracciones de Madrid tras la rotura de una pieza de los engranajes.

En julio de 1997, un hombre de 32 años perdió la vida en la montaña rusa Stampida de PortAventura después de salir despedido del tren, un accidente que llevó al parque tarraconense a reforzar el sistema de sujeción de los vagones.

En 2010, el brazo mecánico de la atracción El Péndulo del parque del Tibidabo, en Barcelona, se partió en pleno funcionamiento y causó la muerte de una adolescente de 15 años, además de herir de gravedad a otras dos personas, un suceso que derivó en la retirada definitiva del aparato.

Parque de Atracciones de Madrid (Madrid)
Parque de Atracciones de Madrid

Ya en fechas más recientes, en julio de 2017, dos convoyes del Tren de la Mina del Parque de Atracciones de Madrid colisionaron y dejaron 33 heridos leves, incluidos seis niños menores de diez años. Y en febrero de 2024, la caída de un árbol impulsado por fuertes vientos sobre la montaña rusa infantil Tomahawk de PortAventura provocó 14 heridos, dos de ellos en estado crítico.

¿Significa todo esto que los parques de atracciones españoles son inseguros? Los datos no respaldan esa conclusión, pero tampoco permiten la complacencia. España no cuenta con un registro público unificado y actualizado de accidentes en atracciones de feria y parques temáticos que facilite un análisis estadístico riguroso.

Las inspecciones corren a cargo de organismos autonómicos y los protocolos varían entre comunidades pero, lo que sí puede afirmarse es que, proporcionalmente al volumen de visitantes —solo PortAventura supera los cinco millones anuales y Parque Warner ronda los dos millones—, los accidentes graves son extraordinariamente infrecuentes, sobre todo en comparación con las atracciones de feria habituales.