‘Salvados’ reúne a Fernando Garrido con el exetarra que asesinó a su familia

El episodio de ‘Salvados’ centró su contenido en el encuentro entre dos personas unidas por uno de los episodios más dolorosos de la vida de Fernando Garrido. El programa permitió conocer primero las posiciones de ambos por separado y después reconstruyó el proceso que llevó a que aceptaran verse personalmente.

‘Salvados’ ha puesto frente a frente a Fernando Garrido y Josemi Latasa, el exetarra responsable del atentado en el que murieron los padres y el hermano de Garrido en 1986. El encuentro, que durante años parecía difícil de imaginar, se produjo después de que Latasa enviara una carta al familiar de las víctimas para pedirle perdón por lo ocurrido.

La entrega de ‘Salvados’ emitida este domingo, 13 de septiembre, llevó por título “El encuentro”. Gonzo habló por separado con los dos protagonistas antes de que ambos aceptaran verse personalmente. El programa reconstruyó así el camino que comenzó con aquella carta y que terminó con una conversación privada entre el antiguo miembro de ETA y uno de los familiares de las personas asesinadas.

El atentado tuvo lugar en 1986. Latasa se desplazó en una moto con una mochila cargada de explosivos y colocó la bomba sobre el coche del gobernador militar de Gipuzkoa. En el interior del vehículo se encontraba la familia de Fernando Garrido, que quedó afectada por la explosión.

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‘Salvados’ recupera la carta que cambió la relación entre Garrido y Latasa

‘Salvados’ recupera la carta que cambió la relación entre Garrido y Latasa
‘Salvados’ recupera la carta que cambió la relación entre Garrido y Latasa - LaSexta

‘Salvados’ mostró cómo la posibilidad de un encuentro comenzó mucho antes de que Gonzo se pusiera en contacto con ambos. Latasa explicó ante las cámaras que el atentado supuso un punto de inflexión para él y que, después de aquella acción, comenzó a cuestionarse su permanencia en la organización terrorista. “Me quedé destrozado. Pensé que no estaba hecho para una acción tan bestia. Fue terrible. Empecé a decidir mi salida de la organización”.

Fernando Garrido, por su parte, explicó que existen diferentes maneras de afrontar las consecuencias de un atentado. Según su visión, algunas víctimas buscan que los responsables sufran de la misma forma, mientras que otras consideran necesario que cumplan sus condenas y, después, encontrar una forma de convivencia en el País Vasco. Garrido se sitúa en este segundo grupo.

“Los que quieren machacarles y que sufran igual que hemos sufrido nosotros, y otros que quieren que cumplan su condena, pero habrá que hacer algo para que se pueda convivir en el País Vasco”. Esa posición ayuda a entender por qué Garrido decidió responder a Latasa cuando recibió su carta, hace 15 años. El familiar de las víctimas consideró que las disculpas eran sinceras y llegó a plantearle la posibilidad de conocerse personalmente.

La carta que Latasa le envió contenía una petición de perdón directa y una reflexión sobre su responsabilidad en el atentado. En ‘Salvados’, Gonzo volvió a leerla ante Latasa, que reconoció inmediatamente aquellas palabras.

“Buenos días, Fernando. En parte, me alegro de que el tiempo haga más liviano tu dolor. Por otra parte, soy consciente de que el mismo estará a tu lado durante el resto de tus días. A mí, al revés que a ti, el dolor ha pasado de ser superficial a ser consciente y latente. En un principio y, amparado en la justificación, tan solo era como un acto que deseaba olvidar. Pero cada vez y con más frecuencia, es la confirmación de la gran equivocación que fue mi vida y del daño que causé con la materialización de mis actos.

En vez de ser yo, sería otro el que lo habría realizado. El destino estaba marcado por aquellos que ordenaban las piezas de este juego tétrico que ha sido ETA. Con esto no quiero justificarme, ya que soy consciente de que yo era el conductor satánico de aquel vehículo que llevaba a la muerte a los tuyos. Es entonces cuando se me revuelven las tripas y se me encoge el corazón.

No te pido que me perdones, ya que estás en tu derecho de no hacerlo. Pero yo sí te pido perdón directamente, ya que indirectamente ya lo hice en público, no solo a ti, sino también a cada una de las víctimas de ETA. Quisiera que lo hicieras extensivo a todos aquellos que tú consideres oportuno y necesario. Sin más y, estando a tu entera disposición para aquello que desees, me despido con toda la humildad de la que soy capaz. Josemi Latasa".

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Al escuchar de nuevo la carta, Latasa se emocionó. “Sí me acuerdo, sí”, respondió. Después, el programa recuperó también la contestación que Garrido había enviado en aquel momento. “Buenos días José Miguel, gracias por tu carta y por tu valentía. La veo sincera. Poco puedo decir, solo que es bueno rectificar, aunque sea tarde. Ojalá tus actos sirvan de ejemplo para que otros reflexionen y piensen. Si algún día quieres que nos conozcamos personalmente estoy abierto".

‘Salvados’ consigue reunir a los dos protagonistas

Quince años después de aquella correspondencia, ‘Salvados’ decidió dar el paso para hacer posible la conversación que ambos habían planteado en su momento. El programa contó con un mediador que habló previamente con Garrido y Latasa por separado. El objetivo era establecer unas condiciones que facilitaran la comunicación durante la reunión.

Los dos protagonistas pidieron que las cámaras no registraran la conversación. Latasa explicó que se trataba de “algo muy personal” y Garrido coincidió con esa decisión. Para él, la situación requería especial cuidado porque no se trataba únicamente de su experiencia personal.

“Yo puedo hacer esto porque creo que es bueno, se entienda o no, se comparta o no, pero no quiero hacer daño, porque no soy yo solo, también están mis hermanos, otras víctimas. Puede herir más a los que no opinan así”. Por esa razón, ‘Salvados’ decidió mantener la intimidad del momento. La reunión tuvo lugar en un refugio de montaña. Latasa fue el primero en entrar y esperó sentado en una mesa. Después llegó Garrido. La única imagen que pudo verse de ese momento fue a través de una ventana, cuando Garrido le dio la mano a Latasa antes de sentarse frente a él.

La conversación duró alrededor de una hora y media. Una vez terminada, Latasa fue el primero en abandonar el refugio y se encontró con Gonzo. Su reacción fue inmediata y estuvo marcada por la emoción. “Ha sido entrañable”, afirmó en sus primeras palabras tras abandonar el encuentro. El antiguo miembro de ETA reconoció que había acudido con dudas sobre cómo sería recibido por Garrido.

“Tenía mis miedos porque no sabía de qué manera me iba a recibir, pero es una persona admirable”. Latasa explicó también qué había supuesto para él poder hablar directamente con una de las personas afectadas por sus actos. “He salido muy emocionado y tranquilo. La emoción me va a durar este día y más. El recordarle lo que pasó y pedirle perdón, hacerlo mirando a los ojos ha sido fuerte. Y al final me ha dado el abrazo. Tenía esa necesidad. Me ha llenado”, repitió hasta que la emoción le impidió continuar hablando.

Fernando Garrido explica por qué decidió aceptar el encuentro

Fernando Garrido explica por qué decidió aceptar el encuentro
Fernando Garrido explica por qué decidió aceptar el encuentro - LaSexta

Fernando Garrido fue el siguiente en salir del refugio y también habló con Gonzo sobre lo sucedido durante la conversación. Para él, el encuentro sirvió para confirmar la sinceridad que había percibido años atrás cuando recibió la carta de Latasa.

“Hoy lo he requeteconfirmado la sinceridad de esta persona tan atormentada por lo que hizo. Sabe y se da cuenta de lo que hizo. Más sincero que eso no sé lo que hay. Para él lo importante era pedir perdón. Lo que le liberaba. Yo no he dicho 'yo te perdono', porque además ¿quién son yo?. Tampoco era necesario, pero si me preguntas, pues claro que le perdono”, aseguró al presentador.

Garrido también explicó que durante la conversación hubo un momento especialmente complicado cuando Latasa recordó a las personas que murieron en el atentado. El encuentro no estuvo grabado por petición expresa de ambos, pero las declaraciones posteriores permitieron conocer cómo vivieron ese momento.

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Preguntado por lo que más le había impactado, Garrido señaló la emoción de Latasa y el recuerdo de su familia. “Ha llorado bastante, yo me he contenido las lágrimas. Ha sido emocionante cuando se acordaba de mi familia, de lo que le hizo y después hasta nos hemos abrazado”.

La conversación terminó teniendo para Garrido un significado que fue más allá de la propia reunión. Después de años desde aquella carta, pudo hablar personalmente con el responsable del asesinato de sus padres y su hermano y escuchar de nuevo su petición de perdón. “Ha merecido mucho la pena. Esta noche estaré hecho polvo, pero...”, concluyó Garrido ante Gonzo.