Bolaños recurre ante el CGPJ el archivo de sus quejas contra el juez Peinado y denuncia corporativismo

El ministro de Justicia agota la vía administrativa y anuncia que, si no prospera, llevará el caso a la Sala Tercera del Tribunal Supremo. Critica la 'hostilidad' del juez Peinado durante el interrogatorio en la Moncloa.

El choque entre el Gobierno y el juez Peinado sube otro escalón. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, presenta un recurso de alzada contra el archivo de sus quejas y acusa al Consejo General del Poder Judicial de corporativismo.

Qué denuncia Bolaños en su recurso de alzada

A ver qué significa. El recurso de alzada es la vía administrativa para pedir a la institución que revise una decisión anterior; en este caso, el archivo de las diligencias abiertas tras las denuncias que el propio Bolaños presentó contra el juez Juan Carlos Peinado, instructor de la causa contra Begoña Gómez. El ministro sostiene que el órgano de gobierno de los jueces no actuó con la agilidad ni el rigor exigibles.

El recurso recoge la denuncia del ministro sobre la 'hostilidad' y la 'actitud intimidatoria' del interrogatorio que el juez le hizo en la Moncloa como testigo en el caso contra la esposa del presidente. Según el texto, Peinado pidió una tarima para situarse por encima del ministro, le acusó de contestar con 'evasivas' y le reprochó que sonriera durante la declaración.

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Frente a eso, el archivo del Promotor de la Acción Disciplinaria calificó lo ocurrido como una 'situación puntual de cierta tirantez dialéctica'. Bolaños no lo acepta: en su recurso habla de una actitud 'objetivamente intimidatoria e injustificadamente hostil' y critica que el CGPJ, 'bien por conservadurismo, bien por corporativismo', no haya corregido lo que él considera irregularidades. La resolución, a su juicio, carece de motivación y no analiza de forma individualizada cada actuación denunciada.

427 días de espera y una decisión que difícilmente se revocará

Aquí hay otro dato que duele: pasaron 427 días entre la primera denuncia, presentada en junio de 2025, y la notificación del archivo el 5 de agosto de este año. El ministro subraya que las pesquisas eran 'actuaciones muy concretas, perfectamente identificadas y de muy sencilla comprobación', y que durante ese tiempo se hicieron 'un número muy reducido de diligencias'.

Pasaron 427 días entre la primera denuncia y el archivo, y ahora la misma Comisión Permanente que decidió cerrar el caso debe revisar su propio criterio.

Y ahí está el nudo político: la misma Comisión Permanente que votó el archivo en julio es la competente para resolver este recurso. Entonces, cuatro vocales conservadores y Carlos Hugo Preciado, vocal elegido a iniciativa de Sumar, respaldaron la propuesta del Promotor de archivar. El propio Bolaños admite que no confía en que ese órgano revoque su decisión.

Su plan es agotar la vía administrativa para acudir después a la Sala Tercera del Tribunal Supremo. En el escrito llega a afirmar que está seguro de que esa sala 'hará el trabajo que correspondía al CGPJ: defender y proteger el buen nombre de la judicatura'. Es una frase pensada para marcar el desgaste entre el Ejecutivo y la cúpula judicial.

El fondo del choque: sancionar a un juez por dirigir un interrogatorio

¿Puede el CGPJ sancionar la forma en que un juez dirige un interrogatorio? Esa es la cuestión de fondo. Quienes defienden el archivo argumentan que la actuación de Peinado queda dentro del núcleo irreductible de la potestad jurisdiccional, es decir, la capacidad del juez para dirigir la vista sin que se convierta en un expediente disciplinario. Si se admitiera la queja, el órgano de gobierno de los jueces entraría de lleno en el modo en que un magistrado ejerce su función.

El contexto amplifica todo. Las hostilidades entre vocales progresistas y conservadores amenazan con llevar al Poder Judicial a una parálisis en el reparto de nombramientos. Este recurso, más que una simple queja disciplinaria, se ha convertido en otro capítulo de una tensión que ya cruza la legislatura: el Gobierno reprocha al CGPJ falta de control y sectores de la judicatura leen cada denuncia como una deslegitimación.

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Ahora la pelota está en la Comisión Permanente. Si rechaza el recurso, el ministro llevará el caso al Tribunal Supremo, con la intención expresa de que sea allí donde se marque doctrina. El debate queda abierto: no solo se discute si el juez Peinado se excedió en las formas, sino hasta dónde llega el control disciplinario sobre la función jurisdiccional.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El ministro Félix Bolaños ha presentado un recurso de alzada contra el archivo de sus quejas disciplinarias por el interrogatorio del juez Peinado.
  • Por qué te importa: El choque entre el Ejecutivo y el CGPJ define los límites del control disciplinario sobre los jueces y tensa la relación entre poderes.
  • A quién afecta: Al propio ministro, al juez Juan Carlos Peinado, al CGPJ y, en el fondo, a la independencia judicial.
  • Hacia dónde vamos: Si la Comisión Permanente mantiene el archivo, Bolaños llevará el asunto a la Sala Tercera del Tribunal Supremo.