La neo-taberna de Retiro (Madrid) con Solete Repsol: cocina castiza y precios ajustados

El local de apenas 83 metros cuadrados ha conquistado al barrio con raciones entre 5 y 28 euros y un ambiente familiar. Su propietaria, Roxana, es vecina del barrio y el alma del proyecto.

En el barrio de Retiro, uno de los rincones con más sabor de Madrid, acaba de aparecer un sitio que te recomiendo sin dudar. Se llama Taberna La Rox y, en apenas un año, ha pasado de ser la nueva del barrio a convertirse en un imprescindible para comer bien, bonito y barato. Su secreto: cocina castiza de toda la vida con precios que no asustan y un ambiente tan familiar que dan ganas de mudarse a la esquina de al lado.

La Rox abrió en septiembre de 2024 y ya luce un flamante Solete de la Guía Repsol, ese reconocimiento que premia a los sitios con encanto, honestidad en el plato y un servicio que te hace sentir en casa. Y créeme: se lo ha ganado a pulso. El barrio ya la ha adoptado como su segunda casa, y con razón.

Una neo-taberna con sabor de toda la vida

El local es pequeñito: 83 metros cuadrados que dan para una barra, contrabarra, una mesa central y una salita con cinco mesas. Aforo total, unas 40 personas; justo lo necesario para que el trato sea directo y no te sientas un número. La decoración no tiene artificios, es taberna de las de siempre pero con un punto actual que la hace cómoda y luminosa.

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Lo que llena la barra, claro, es lo que sale de la cocina. Roxana, impulsora del proyecto y vecina del Retiro desde hace más de una década, ha montado una carta de raciones pensadas para compartir, sin complicarse, basada en producto cuidado y recetas de las que reconoces a la primera. Nada de espumas ni flores: torreznos, callos, croquetas, gambitas al ajillo… en fin, lo que nos gusta a todos.

Porque La Rox no quiere ser un restaurante de campanillas, quiere ser el sitio al que vuelves cada semana. Y lo está consiguiendo.

Lo que tienes que pedir (y a qué precio)

Aquí viene la parte que más me interesa que te lleves: la horquilla de precios. Las medias raciones se mueven entre 5 y 12 euros, y las raciones completas, entre 9 y 28 euros. No está nada mal para el centro de Madrid, sobre todo teniendo en cuenta que el género es de calidad y las elaboraciones son generosas. Los precios, como siempre, pueden bailar un poco, pero esta es la banda habitual que maneja el local.

Solete Repsol

Yo me pedí varios platos para hacer una foto fija de la carta y salí encantado. Los torreznos con patata revolcona son un vicio: crujientes por fuera, tiernos por dentro y la patata con su punto justo de pimentón. La ensaladilla rusa con aceite de piparra es una versión refrescante que convence hasta a los puristas. Los callos a la madrileña son pura mantequilla, de esos que untas pan hasta dejar el plato limpio. Y las croquetas de pollo rustido… cremosas como mandan los cánones.

De la charcutería no te pierdas el jamón ibérico D.O. Extremadura ni el chorizo Joselito, y si te va el mar, los boquerones en vinagre y los berberechos son de los que se piden sin mirar la cuenta. Para rematar, un solomillo ibérico al whisky o unas chuletitas de lechal a la plancha que huelen a gloria. Todo con ese punto de cocina directa, sin trampa ni cartón.

La carta líquida no se queda atrás: vinos por copas a precios ajustados y vermut de grifo que es puro barrio. Esa combinación de calidad y precio es, sin duda, lo que ha disparado el boca a boca.

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El factor Roxana: el alma que marca la diferencia

Pero si hay algo que separa a La Rox de otras aperturas de moda es la figura de Roxana. Ella no es una inversora que ha montado un local bonito y se ha ido a casa. Roxana está todos los días en la barra, gestiona, saluda y, sobre todo, conoce al vecindario porque lleva viviendo aquí más de diez años. Eso se nota en cómo te recibe, en cómo te recomienda y en el ritmo tranquilo pero eficaz del servicio.

La Rox es la prueba de que se puede comer bien, bonito y barato sin artificios: solo hace falta un proyecto con alma y una cocinera que pise la barra cada día.

El ambiente es una mezcla perfecta: entre semana, el sitio es punto de encuentro para el que vive al lado, y los fines de semana se llena de gente que llega atraída por las recomendaciones y el Solete. Jamás pierde esa sensación de taberna de toda la vida, pero con un puntito canalla que lo hace actual.

El reconocimiento del Solete Repsol no ha hecho más que confirmar lo que ya sabía el barrio: que con buena cocina, precios sin sustos y un proyecto con personalidad, se puede triunfar. Y La Rox es el ejemplo perfecto de que, en Madrid, las neo-tabernas no son una moda pasajera: son una evolución natural de aquel bar de barrio de siempre, solo que con más mimo en el producto y menos humo. Si aún no has ido, apunta: Retiro, taberna La Rox, a cualquier hora. No hará falta reserva… de momento.

🍽️ La ficha foodie

  • 🏠 Local / Establecimiento: Taberna La Rox
  • 📍 Ubicación: Barrio de Retiro, Madrid
  • 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Cocina castiza con raciones y charcutería
  • 💰 Precio medio: Medias raciones 5-12€, raciones completas 9-28€