Reconócelo: cada año lo mismo. Llega mayo, sacas los bikinis del cajón y te das cuenta de que el del verano pasado ya no te convence, la lycra está dada de sí o, directamente, te aburre. Este verano nos hemos propuesto buscar piezas que duren, que sienten bien y que tengan una historia detrás que no te haga sentir culpable. Y las hemos encontrado.
Las firmas que están cambiando el baño (y los bikinis que te van a enamorar)
Hablamos de slow fashion de verdad. Marcas que producen en talleres locales, usan materiales reciclados o de origen certificado y, además, tienen un gusto exquisito para los estampados. Aquí van los 10 bikinis que nos han robado el corazón y que, avisamos, vuelan en cuanto se reponen tallas.
Empezamos por el bikini amarillo mantequilla de Belamer, una firma barcelonesa que trabaja con proveedores de España e Italia. El top triángulo cuesta 65 € y la braguita clásica 69 €. Es de esos conjuntos que quedan bien con todo y que, combinado con un pareo blanco, es pura elegancia playera.
Si prefieres estampado de mariposa —sí, ese print que no dejas de ver en blusas y vestidos—, Gaudir, firma madrileña, tiene un set con subtonos azulados que es una monada. La braguita slip son 39 € y el top halter 37,50 €. Precios ajustadísimos para lo que se lleva esta temporada.
Para las que no renuncian al brillo ni en la orilla, Inalbis apuesta por las lentejuelas chocolate sobre tejido reciclado (sí, de botellas de plástico). El triángulo cuesta 46 € y la braguita más escotada, 44 €. Y si eres de las que buscan un puntito rockero, Mola Concept lanza un bikini Mocha Mousse con tachuelas metálicas que es una pasada. Top por 50 € y parte de abajo por 44 €.
El truco está en los patrones: por qué sientan como un guante
Aquí no hay milagros: estas marcas cuidan los cortes y las pruebas sobre cuerpos reales. Triangl, la firma australiana que tiene tallas hasta la XXS, es un must para las chicas con poco pecho o sin curvas. Su set de rayas vibrantes cuesta 115 € y queda de escándalo.
El efecto calipo lo da el bikini Ipanema de Bahia Bohemia, rojo, amarillo y verde, que sobre la piel morena parece casi un filtro de Instagram. Son 160 €, pero la calidad premium se nota en cada costura.
El negro de Cantè, made in Portugal, con escote corazón y braguita en uve es el fondo de armario que necesitas. 109,90 € y un ajuste que favorece a todos los tipos de cuerpo. Y para las que sueñan con lunares, Fortunata, artesanal barcelonesa, combina azul cielo y rojo fuego en un set de 70 € que es un diez de diez.
El fucsia siempre es buena idea. Main Rose, la firma sueca cofundada por Zara Larsson, tiene un triángulo Y2K con detalle metálico en el pecho súper mono. El top, 46 €; la braguita de tiro bajo, 30 €. Y el amarillo saturado de Lia —hecho en Barcelona— es pura vitamina para el moreno: 49 € el triángulo y 40 € la parte de abajo.
¿Merecen la pena los precios? Te echamos las cuentas
Vamos a ser claros: un bikini de fast fashion puede costar 15 €, sí. Pero a la tercera puesta en la lavadora, la lycra cede y los colores se apagan. Estos bikinis están pensados para aguantar varias temporadas y, si los cuidas bien, se amortizan solos. Además, apoyas un modelo de producción más justo y menos contaminante. Si el verano pasado te gastaste 60 € en tres bikinis que ya no usas, este año con 70 € te llevas uno que dura y, de paso, apoyas a pequeños talleres. Te va a encantar.
🛒 Directo al grano
Precios: desde 30 € (la braguita de Main Rose) hasta 160 € (el set completo de Bahia Bohemia). Disponibilidad: en las webs oficiales de cada firma, algunas también en marketplaces de moda sostenible como Coshowroom. Consejo: no esperes a las rebajas: muchas de estas marcas producen tiradas limitadas y las tallas vuelan a principios de temporada.



