Vamos por partes. El derbi aragonés terminó como un campo de batalla y el lunes ha llegado la factura. Andrada se lleva 13 partidos por agresión con puño cerrado a un rival, en este caso Pulido, en una jugada que ya ha dado la vuelta a las redes desde el sábado por la noche.
El Comité no se ha andado con tiritas. La resolución del Comité de Disciplina de la RFEF aplica el artículo de agresión grave y deja al portero argentino fuera de combate hasta prácticamente el final de la temporada regular. Cosas que pasan cuando pierdes la cabeza en directo en Movistar.
El reparto del castigo no acaba ahí. Tasende cae dos partidos y Dani Jiménez, portero del Huesca, se lleva cuatro. Tres sanciones del mismo partido. Récord no oficial del curso.
Por qué 13 partidos y no menos
Aquí viene lo bueno. La horquilla por agresión con puño cerrado en LaLiga Hypermotion va de 4 a 12 partidos según el reglamento disciplinario. Que Competición se haya ido a 13 implica agravantes claros: jugada con el balón lejos, intencionalidad evidente y, según parece, reincidencia o conducta antideportiva añadida.
Para que te hagas una idea, la última vez que un portero de Segunda comió una sanción parecida fue hace más de cinco años. Y ahí hablábamos de un escupitajo más empujones, no de un derechazo en toda regla. La comparación no la sacó nadie en la sala de prensa, pero en los foros del fútbol español ya está hecha.
El Real Zaragoza, claro, ya ha avanzado que recurrirá la sanción ante el Comité de Apelación. Movimiento estándar: ganar tiempo y rebajar a 8 o 9 partidos para que Andrada vuelva antes de los playoff de ascenso. Apelación tampoco suele ser muy generosa con los puños cerrados, pero algo se rasca casi siempre.
Lo que esto cambia en la pelea por el ascenso
Y aquí entra la lectura grande. El Zaragoza está peleando por meterse en zona de playoff y se queda sin su portero titular en la recta decisiva del campeonato. Trece partidos en Segunda son trece partidos: hablamos de prácticamente toda la primavera. El club tiene a Cristian Álvarez como recambio natural, pero el golpe deportivo es enorme.
El precedente que más se parece a esto es el caso de Diego López en aquella roja directa de 2019 que también provocó una sanción larguísima en Segunda. Aquel equipo no llegó al playoff. Yo creo que el Zaragoza tiene plantilla para sostener el tirón, pero la portería pasa a ser tema número uno en cada rueda de prensa de aquí a junio. Y en un derbi tan caliente como este, las consecuencias se llevan masticando desde el sábado por la noche en cada bar de Aragón. El Huesca, por su parte, también sale tocado: Dani Jiménez se pierde un mes largo. Nadie gana en este pollo.
Veremos qué dice Apelación en las próximas dos semanas. Mientras tanto, en la redacción ya hemos puesto el vídeo del puñetazo tres veces. No hay tregua.


