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Fundación Madrina propone realojar en pueblos a las familias de la Cañada Real

La Fundación Madrina ha alertado de la «situación extrema» que viven los vecinos de la Cañada Real Galiana que siguen sin luz y ahora también sin agua, y ha propuesto al Comisionado de la Cañada Real realojar a las familias con hijos en zonas rurales, dentro de su proyecto ‘Pueblos Madrina’.

Según advierten desde la Fundación, las condiciones en las que viven en la Cañada Real son «pésimas», con una «deplorable situación higiénica sanitaria, donde actualmente hay niños y adultos mordidos por ratas debido a la plaga de roedores que salieron a la superficie por el movimiento de tierras en la zona sin asfaltar».

La situación «empeora aún más en verano», según avisan, ya que «desde mayo o junio se les corta el agua corriente que reciben a través de las cañerías», de modo que las familias tienen que comprar agua potable, adicional a la que les sirve el ayuntamiento con camiones cisterna en tanques de agua.

Además, desde la Fundación señalan que, en la actualidad, el ayuntamiento está en pleno proceso de movimiento de tierras, que generará la creación de uno de los parques regionales más grandes de Madrid, el ‘Parque Regional del Sur’, con miles de cigüeñas permanentes, que actualmente se alimentan de los vertederos. Este proyecto, según indican, desplazará a muchas familias que no tienen otro lugar al que ir.

En este sentido, la Fundación Madrina ha tenido ya varias entrevistas de trabajo con el Comisionado de la Cañada Real, con el objetivo de «unir fuerzas y ofrecer a las familias afectadas por esta situación, el recurso de Pueblos Madrina». «Esto podría acelerar el realojo de las mismas en el entorno rural, especialmente las que no cumplen todos los requisitos», señala la organización.

Igualmente, la Fundación Madrina ofrece crear viveros con empleo para las familias de la Cañada, donde ahora empieza a desarrollarse el Parque Regional.

Por otro lado, recuerda que los vecinos de la Cañada Real llevan más de ocho meses sin luz, tras la sobretensión que produjeron las numerosas plantaciones de marihuana que hay en varias zonas del sector VI de la Cañada.

A esto se suma ahora el calor «insoportable» de las elevadas temperaturas del verano que aumenta con los tejados de uralita de las casas prefabricadas, «sin poder usar ventiladores y ahora sin agua». «Y todo por culpa del ‘delito’ de unas pocas familias que plantan y venden droga en la zona de la ‘mezquita'», lamenta la Fundación.

Para intentar paliar este problema, la Fundación Madrina llegó a un acuerdo con ‘Ligt Humanity’ para ayudar a las familias que atiende en la zona más vulnerable de la Cañada Real. El objetivo es que sus casas puedan tener energía solar hasta su realojo definitivo.