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Todos vamos a tener cataratas: ¿siempre deben tratarse y cómo?

La catarata es la opacificación del cristalino, una lente natural que tenemos dentro del ojo para enfocar las imágenes. Según aclara la Academia Americana de Oftalmología, la misión del cristalino, que debe ser transparente, es la de doblar o refractar los rayos de luz que ingresan en el ojo para ayudarnos a ver.

“Con la edad aparece una opacificación del cristalino y es lo que denominamos ‘catarata’. Pero no solo puede aparecer con la edad sino con otras causas como la toma de ciertos medicamentos, con algunas enfermedades que las producen, o incluso con patologías congénitas, de forma que pueden aparecer desde el nacimiento o en la infancia”, afirma por su parte el doctor Luis Pablo Júlvez, especialista en Oftalmología y uno de los responsables del Instituto Oftalmológico Quirónsalud Zaragoza-Biotech visión, si bien destaca que “lo más normal” es que aparezcan a partir de los 60-65 años.

¿Cómo saber entonces que tenemos una catarata? El doctor señala que el síntoma principal de la aparición de cataratas es la pérdida visual, lentamente progresiva. Además, apunta que otros síntomas menos comunes son la miopización, es decir, que una persona que no era previamente miope, o incluso era hipermétrope, empiece a aumentar de dioptrías de miopía. “Esto se traduce en que mejora su visión cercana y empeora su visión lejana, y también en la aparición de brillos o de distorsiones con luces brillantes”, apostilla el oftalmólogo.

Desde la Academia Americana de Oftalmología añaden que, si se tienen cataratas, el cristalino se nubla: “Es similar a mirar a través de un parabrisas empañado o empolvado. Con catarata, las cosas pueden lucir borrosas, nubladas o menos coloridas”.

SÍNTOMAS DE QUE SE PADECEN CATARATAS

Según establece la Sociedad Española de Miopía, poco a poco, a medida que las cataratas progresan, se puede tener síntomas tales como:

  • Visión borrosa o nublada, indolora.
  • Mayor dificultad para ver de noche o con poca luz.
  • Sensibilidad a la luz y al resplandor.
  • Presencia de halos alrededor de las luces.
  • Colores desvanecidos o amarillentos.
  • La necesidad de usar una luz más clara para la lectura y otras actividades.
  • Cambios frecuentes en la prescripción de anteojos o lentes de contacto.
  • Doble visión en un ojo.

“La única manera de saber con seguridad si usted tiene cataratas es por medio de un examen oftalmológico. Su oftalmólogo puede detectar signos tempranos de desarrollo de cataratas”, advierte la entidad científica.

A su juicio, es por ello conveniente hacerse una revisión anual especialmente a partir de los 40 años, momento en el que los primeros signos de la enfermedad y los cambios de visión pueden comenzar a surgir. “Las cataratas se deben a cambios normales en el ojo que se producen después de los 40 años aproximadamente. A partir de esa edad, las proteínas normales del cristalino comienzan a desintegrarse. Esto hace que el cristalino se vuelva nublado. Las personas de más de 60 años suelen tener sus cristalinos algo nublados. Sin embargo, puede que no tenga problemas de visión hasta años después”, aclara en este sentido la Academia Americana de Oftalmología.

Aquí el especialista de Quirónsalud Zaragoza anima a todos los pacientes a acudir a las consultas a pesar de la pandemia, puesto que según resalta, los centros sanitarios son hoy instalaciones seguras frente al contagio de COVID-19 al haber diseñado circuitos y espacios de atención libres del virus.

LAS VENTAJAS DE LAS LENTES INTRAOCULARES

En la actualidad, la Academia Americana de Oftalmología subraya que la única manera de eliminar una catarata es por medio de la cirugía: “Su oftalmólogo le recomendará extraer una catarata cuando ésta le impide hacer cosas que quiere o necesita hacer”.

Así, el doctor Pablo explica que para la extirpación se emplea habitualmente una técnica denominada ‘facoemulsificación’ por la que, mediante ultrasonidos, se extrae el contenido opacificado del cristalino. “Se hace introduciendo un instrumento muy fino por una incisión de 2-3 mm, con anestesia atópica. Ya no se requiere el pinchazo alrededor del ojo que se realizaba antes”, asegura el oftalmólogo de Quirónsalud Zaragoza.

Después, y una vez extraído el contenido del cristalino opacificado, este se sustituye por una lente intraocular artificial que sustituye al contenido que tenía previamente al cristalino.

Actualmente se dispone de varias opciones en cuanto a lentes intraoculares se refiere. En primer lugar dice que se encontrarían las lentes monofocales, “que nos darán una buena visión lejana pero necesitaremos gafas para visión cercana e intermedia”, aclara el experto.

Por otro lado, indica que se puede introducir una lente multifocal. “Estas permiten una buena visión, tanto en visión cercana, como intermedia y lejana, y es la técnica que se emplea habitualmente”, según subraya el doctor Pablo Júlvez.

Otra de las ventajas de las lentes intraoculares multifocales es que permiten corregir defectos previos de la visión como la miopía, entre otras. “Mediante la medición de esa lente intraocular podemos compensar defectos como la miopía o la hipermetropía que existían previamente a la existencia de las cataratas”, apunta en este sentido el responsable del Instituto Oftalmológico Quirónsalud Zaragoza-Biotech visión.