Hasta hace unos meses, el gel hidroalcohólico era poco menos que un producto exótico. En tiempo récord nos hemos acostumbrado a embadurnarnos las manos con ese liquidillo de tan peculiar textura y olor. También nos hemos familiarizado con las manos resecas y los pellejos en los dedos. Junto con la mascarilla, el bote de gel hidroalcohólico se ha convertido en un arma eficaz y accesible para combatir el virus.
El gel hidroalcohólico nos ayuda a mantener las manos limpias y desinfectarlas en caso de que hayamos tocado alguna superficie que tenga virus. Aunque su uso no tiene mayor secreto, los expertos dan una serie de consejos acerca de cuándo y cómo recurrir a él.
5¿Dónde guardar el gel?
Sanidad ha recomendado mantener “los geles y soluciones hidroalcohólicas siempre alejadas de focos de calor como pueden ser superficies calientes, exposición solar directa, llamas abiertas, chispas o cualquier fuente de ignición”.
El lugar idóneo para conservarlo es “un lugar bien ventilado y fresco, evitando espacios donde se produzcan cambios de temperatura importantes".
