Escribir de un disco como el debut de los Ramones tiene su deje de ironía. No hay forma de que tarde menos tiempo escribiendo este texto de lo que dura el disco; el lanzamiento homónimo de la banda estadounidense que acabó definiendo la estética, el sonido y la actitud del punk dura apenas unos 29 minutos, ni siquiera media hora, y en el camino deja la lista de instrucciones que definiría los debuts de The Clash y los Sex Pistols, y que todavía marca el estilo y el sonido del "indie" y el rock alternativo moderno.
Pero también es cierto que, incluso sin toda la influencia posterior que ha tenido el grupo, es un disco innegable. Si los Ramones fueron la cara del punk estadounidense en sus primeros años, no fue solo porque sus canciones eran simples, sino que siguen siendo profundamente accesibles. Allí están los dos acordes y el inescapable coro de 'Blitzkrieg Bop', que además de abrir el disco puede ser el mejor sencillo debut de la historia del rock, o la velocidad indiscriminada de 'Chainsaw'.
Pero también es cierto que los Ramones tenían la capacidad de crear melodías y coros "pop" indiscutibles. El grupo quería apartar el sonido del rock de la grandilocuencia de los grupos de rock progresivo y de estadios como Yes, Rush o Queen, por lo que sus influencias clave estaban en los inicios del género, en artistas como Buddy Holly, los primeros trabajos de los Beach Boys o los Beatles, los Rolling Stones y Creedence Clearwater Revival. Son grupos con guitarras veloces, sí, pero también con ganchos en sus canciones, con coros accesibles y con sonidos bailables.
De todo el disco, el caso más evidente de estas influencias es la icónica 'I Wanna Be Your Boyfriend', donde el grupo baja la velocidad y se permite enamorarse. Pero esta construcción de canciones con guitarras de punk pero estructura "pop" también marca otros espacios como 'Listen to My Heart', 'Havana Affair' o su versión de 'Let's Dance' de Chris Montez.
LA ESTÉTICA REBELDE DEL PUNK
Pero los Ramones no solo definieron el sonido del género que estaba naciendo. La banda también marcó, desde la portada del disco, la estética visual de este sonido, que todavía se mantiene entre los artistas del rock alternativo, como las chupas de cuero de The Strokes o de Arde Bogotá, por barrer para casa, los tonos de androginia, que pueden parecer marca de la casa para Karen O de los Yeah Yeah Yeahs, y las gafas de sol incluso en el sótano más oscuro. Lo sepan o no, acabaron siendo el centro de toda la estética de los "hipsters".

Si bien para muchos el "look" de los Sex Pistols fue diseñado realmente por Malcolm McLaren y Vivienne Westwood, la simpleza de los Ramones ha sido tanto o más influyente en el tiempo. De alguna forma, sigue siendo la imagen de la estrella de rock moderna; la silueta con el abrigo de cuero y la Les Paul de Johnny Ramone todavía puede ser la idea clásica de un ídolo del género rebelde.
Es una de las portadas más icónicas del rock. De hecho, si un problema tienen los diseños de carátulas de la banda posteriores a este disco, con lanzamientos como 'Halfway to Sanity' y, sobre todo, 'Rocket to Russia', es que juegan con imágenes similares, intentando que los posibles compradores reconocieran un debut que se hizo icónico desde el día uno.
EL NUEVO PUNK SUENA MÁS A LOS RAMONES QUE A THE CLASH
El otro punto clave es que, aunque los británicos como los Sex Pistols y The Clash fueron los artistas que le dieron al punk su dimensión política, los artistas que han seguido en el género beben mucho más del sonido de los Ramones. Ya sea Green Day, Bad Religion, Blink-182 o incluso Olivia Rodrigo, son los artistas que han heredado el sonido, tanto en la radio como en el imaginario colectivo.
Y es que, sin duda, el cuarteto de Nueva York ha marcado la identidad sonora de la música alternativa más que casi cualquier otro grupo de la historia. El esfuerzo de reducir el rock a lo más básico de su sonido ha sido suficiente para cambiar toda la dirección del género, que, para bien o para mal, suena más a los Ramones que a Queen, Yes o cualquiera de los grupos contra los que se rebelaron.




