Mucho hemos escuchado que la presencia de probióticos es beneficiosa para la salud de las personas, que la presencia de estas bacterias buenas ayuda a controlar muchos síntomas y dolencias que se presenten en nuestro organismo, muy relacionados con la flora intestinal así como del tracto digestivo. Además, los hospitales Clínico e Isabel Zendal inician un ensayo clínico con probióticos en Covid-19.
Los probióticos son microorganismo que están presentes en algunos alimentos ayudando a mantener la flora intestinal en buenas condiciones y saludable, lo cual influye en la condición física de las personas y por supuesto en el normal desenvolvimiento de la misma en su día a día.
¿Qué son los probióticos?

Los probióticos son bacterias buenas que se encuentran y viven en el intestino, estas ayudan a mejorar la salud, pues estos mantiene la flora intestinal. Los mismos se encuentran presenten en algunos alimentos pero recordemos que la flora intestinal se forma sana y rica en probióticos desde el nacimiento de una persona.
Los probióticos ayudan a fortalecer y mantener saludable la flora intestinal y esto es fundamental, para la salud física como mental. Un estudio previo determinara que microorganismos sea determinados probiótico, se analiza los beneficios que aportan al organismo así como cuanto de el podemos consumir y que infecciones combate.
¿Cuáles son las características de los probióticos?
La encargada de determinar que microorganismos se pueden considerar probiótico es la Organización Mundial de la Salud, y este debe cumplir con las siguientes características:
- Debe ser un microorganismo no tóxico, libre de efectos adversos y que no cause infecciones.
- Debe ser resistente a ser eliminado por la tecnológica y permanecer estable durante la vida útil del producto.
- Que demuestre su eficacia en las personas.
¿Para qué sirven los probióticos?

Los probióticos son capaces de combatir y prevenir enfermedades intestinales como: la colitis, el síndrome del intestino irritable, la enfermedad de Crohn o la inflamación intestinal e incluso otras combaten otras enfermedades como: el cáncer, la candidiasis, las hemorroides o la infección urinaria.
Los probióticos mejoran en gran manera la digestión, ayudando a prevenir los gases e inflamaciones, combaten la acidez, reducen el estreñimiento y controlan la diarrea; todo ello gracias a la regulación del tránsito intestinal. Así como también ayudan a la absorción de nutrientes, en especial la vitamina B, el calcio y el hierro.
Los probióticos ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, ya que aumenta la producción de los macrófagos, las células que ayudan a defender el organismo, ya que impiden el crecimiento de bacterias dañinas en el intestino.
Ellos previenen la obesidad, el colesterol alto, la hipertensión, las alergias e incluso la intolerancia hacia algunos alimentos. Los probióticos ayudan a digerir la lactosa en los intolerantes y de igual manera no permiten el desarrollo de bacterias.
¿Cuáles son los alimentos que contienen probióticos?

Para mantener al flora intestinal sana los médicos recomiendan el consumo de un alimento que contenga probióticos aunque sea una vez al día. Alimentos ricos en probióticos, son:
- El yogur natural bien sea entero y sin aditivos.
- El kéfir es un producto fermentado con levadura y bacterias muy parecido al yogur.
- La leche fermentada y la kombucha (bebida fermentada a partir del té negro).
- El chucrut, una fermentación de las hojas frescas del repollo o de la col.
- El queso blando también contiene bacterias beneficiosas.
- El miso o el chocolate negro.
¿Es bueno consumir en exceso probióticos?

Sabemos que los probióticos ayudan al organismo de muchas maneras manteniendo la flora intestinal en buen estado pero como se dice el exceso no es bueno, consumir alimentos como el yogur, el kimchi, la kombucha, el kéfir o el chucrut es beneficioso pero los problemas comienzan cuando consumimos los mismos en cantidades no adecuada y excesivas.
Conozcamos algunas de las señales que nos indican que estamos consumiendo en exceso los probióticos y así tomemos prevención para equilibrar el ritmo de nuestro organismo:
- Hinchazón abdominal y gases: cuando se abusa con los probióticos, el estómago se llena de gases, causando una sensación de llenura exagerada, lo cual provoca dolor.
Cuando se realiza la digestión se producen gases naturales, con los probióticos se generan más bacterias positivas pero si nos excedemos esto genera más gas.
- Diarrea: la flora intestinal ante cualquier exceso se reciente provocando problemas intestinales y digestivos, entre ellos: las náuseas, el dolor abdominal o la diarrea. Cuando consumimos probióticos en exceso se irrita el intestino causando diarrea.
¿Cómo mejorar los síntomas que se sufren por exceso de probióticos?

Ante la presencia de algunos de estos síntomas por consumir en exceso probióticos, se logran solucionar con la disminución del consumo de los mismos, lo cual ayudara a regularizar el flujo, reduciendo las molestias y los efectos secundarios.
El consumirlos y que nuestro organismo se adapte a los mismos requiere de un tiempo. Incluso la presencia de bacterias beneficiosas en nuestra organismo lleva su proceso, para que esto ocurra de manera natural, estos ajustes tras excesos de probióticos, requiere que la flora intestinal se equilibre y establezca en su orden.
De poco a poco todo vuelve a su lugar, hasta que se normalice la flora intestinal, de manera que lo esencial es mantenerse hidratado, para que evitar así una deshidratación que puede causar una descompensación mayor e incluso sufrir de diarrea. Nada en exceso es bueno aunque su consumo tenga beneficios para el organismo de la persona.
Diferencia entre prebióticos y probioticos

De acuerdo a la Organización Mundial de Gastroenterología, los probióticos son bacterias o levaduras presentes en los alimentos, medicamentos o suplementos dietéticos mientras que los prebióticos son compuestos que no se pueden digerir por el organismo, pero que estimulan en el intestino muy selectivamente el crecimiento y la actividad de las bacterias beneficiosas.
Los prebióticos son fermentados en el tracto gastrointestinal y usados por determinadas bacterias intestinales beneficiosas como alimento, dos de los más conocidos son: la inulina y los fructooligosacáridos, presentes de manera natural en algunos alimentos o agregados por el fabricante para nutrir los alimento de beneficios específicos.

























