El consumo de la coliflor se extiende por todo el mundo y suele prepararse en cremas, rebozada, en ensaladas y por supuesto al horno. Esta hortaliza que se conoce también como Minicoliflores y coliflores, y cuyo nombre científico es Brassica oleracea var botrytis, resulta ser familia del brecol, el berro, rábano y nabo.
El cultivo y consumo de la coliflor comenzó en Italia y de allí se extendería a toda la zona mediterránea durante tiempos del imperio romano, para finalmente ser reconocida en todo el mundo durante el siglo XIX. En sus inicios se consumía cruda y en algunas recetas, y hacia nuestros tiempos modernos, no hay algo que se disfrute más cuando de hortalizas al horno se trata, que de la rica coliflor. Por esta razón te voy a contar como debes prepararla para que la disfrutes con todo su sabor.
Por su aspecto la reconocerás: así debe lucir una buena coliflor
Las más comunes de conseguir en los mercados quizás sean las blancas; sin embargo, estas no son las únicas. Es posible encontrar variedades de color verde, amarillo e incluso moradas o rojas. Eso sí, la más sabrosa y de sabor más dulce es la blanca.
Con relación a su forma, está es muy característica, ya que a simple vista da la impresión de tratarse de un conjunto de flores bien unidas en una gran masa de unos 20 o 30 centímetros de diámetro.

Una hortaliza y muchas formas de disfrutarla
La coliflor cuenta con la particularidad de poder disfrutarse de múltiples formas. Suele comerse cruda cuando se encuentra tierna, mientras que cocida es más frecuente consumirla.
Los métodos de cocción utilizados van desde al vapor, hervida, estofada, asada, frita, rebozada y por su puesto horneado. Indistintamente de cuál sea el método de cocción que elijas, hay unos pasos que debes dar con la coliflor antes de cocinarla, pues no suele preparársele entera.
Estos son los ingredientes que necesitarás para preparar una rica coliflor al horno
Si hay una hortaliza que horneada se disfruta de manera celestial, esta es la coliflor. Con su suave sabor y emblemática consistencia, esta suele degustarse con muy pocos ingredientes, lo cual la convierte en una receta sencilla y fácil de hacer.
Necesitarás: 1 coliflor de tamaño grande, 4 huevos, 150 ml de leche entera, 200 gramos de queso emmental rallado, orégano seco, sal y pimienta.

Ventajas de comerla al horno
Aun cuando se trata de una hortaliza de un sabor suave y agradable, no todos en casa aman precisamente las recetas que contienen coliflor u otro tipo de verduras.
Por esta razón, lo mejor que puede hacerse es escoger este tipo de preparación, con la cual te puedo garantizar que hasta el más difícil de convencer caerá rendido.
Comienza cociendo la coliflor
Lo primero que debes hacer es limpiar la coliflor y despegar los ramilletes. En la medida de lo posible trata de que todos los ramilletes queden del mismo tamaño o que sean muy similares, de esta forma se cocinarán al mismo tiempo.
Lava muy bien los pequeños ramilletes y llévalos a hervir en una olla con suficiente agua y sal. Déjala cocinar por aproximadamente 10 minutos y escúrrela muy bien para cortar la cocción apenas esté lista. Esta es solo una de las maneras de dar la cocción inicial, ya que puedes escoger también alguno de los siguientes métodos para cocinarla antes de hornearla, haciendo que su sabor se conserve al máximo.

Puedes cocinarla en olla de presión
También puedes cocinar la coliflor en olla de presión antes de someterla al proceso de horneado.
Para hacerlo, simplemente pon los ramilletes dentro de la olla y vierte un poco de agua. Coloca la tapa a la olla y ponla al fuego alto. Una vez que salgan las dos anillas calcula 3 minutos y retírala del fuego. Cuando la presión desaparezca abre la tapa y tendrás los ramilletes en su punto perfecto.
Cocción al vapor
Para cocinar la coliflor al vapor pon en una olla un poco de agua, aproximadamente unos 4 centímetros de altura y llévala al fuego.
Apenas el agua comience a hervir monta la olla vaporera o un colador amplio sin dejar que el agua lo toque. Mete los ramilletes de coliflor y deja cocinar por 10 o 12 minutos comprobando el nivel de cocción. Cuando estén listos sácalos de la vaporera.

Una cocción sin olores: hazla en el microondas
Si quieres cocinar la coliflor sin el molesto olor que desprende, una opción maravillosa es usar el microondas para hacerlo y básicamente el resultado será igual al obtenido al vapor.
Pon los ramilletes en un recipiente apto que tenga tapa y colócasela. Introdúcelo en el microondas y cocina por 5 minutos. Para saber si está lista, simplemente pínchala con un tenedor. Debe sentirse tierna, pero no blanda.
Prepara todo para hornear la coliflor
Precalienta el horno a 250° C y mientras se va calentando avanza con los siguientes pasos. En un bol bate los huevos y añádeles la sal, la leche, el orégano, la mitad del queso y la pimienta recién molida. Incorpora todos los ingredientes de la mezcla y resérvala.
En una bandeja o fuente apta para el horno extiende los ramilletes de coliflor ya cocidos y báñalos con la mezcla preparada.

Hornea la coliflor y disfruta de todo su sabor
Espolvorea el resto del queso sobre la coliflor y disminuye la temperatura del horno a 200° C. Introduce la bandeja en el horno y deja gratinar por unos 12 o 15 minutos. Vigila de cerca el proceso de horneado para evitar que se queme.
Si te gusta el sabor de los quesos, una opción es mezclar diferentes tipos de quesos que fundan bien para que la coliflor quede perfecta. Puedes servirla como una deliciosa guarnición para acompañar la proteína de tu elección o para disfrutar con otros vegetales.
Aprovecha que la coliflor está en su mejor momento y disfrútala también con queso y bacon.

















































































































