Las cocciones al horno son parte de la variedad de recetas saludables que puedes disfrutar y cuando de obtener buenos sabores con pocos ingredientes se trata, nada mejor que recurrir al sabor de los ricos boniatos, los cuales cuando se preparan rellenos, se convierten en todo un festín de sabores en tu boca.
También conocidos como patata dulce, camote y batata, los boniatos son versátiles y combinan con una gran cantidad de ingredientes y maneras de cocción. Este tubérculo es una fuente de vitaminas y minerales, rico en fibra, bajo en calorías en comparación con la patata y además tiene un efecto saciante que evitara que comas de más. Anímate a preparar algunas de estas opciones con rellenos al horno y no te arrepentirás.
Boniatos rellenos al horno, un plato bueno a cualquier hora del día
El boniato relleno es un plato perfecto para cualquier ocasión; desde un nutritivo desayuno, pasando como plato principal en el almuerzo y como una ligera cena vegetariana, su versatilidad de poder combinarse con diferentes rellenos lo convierten en un plato diferente cada vez que lo prepares.
Son muchos los rellenos que puedes utilizar para darle un sabor diferente cada vez que los prepares. Puedes optar por solo usar vegetales para una comida vegetariana e incluso vegana; pero también, los puedes rellenar con carnes y embutidos para hacer del boniato relleno un plato más completo y pesado. Hoy te traemos varias opciones para que puedas elegir cuál relleno utilizar según la ocasión.

Un ingrediente básico y múltiples formas de disfrutarlo
Por su gran versatilidad, el boniato se ha convertido en el sustituto perfecto de otras verduras. Su característico sabor semidulce que recuerda a la calabaza, pero con ciertas propiedades de las patatas, además de su aporte nutricional, lo hacen un alimento que está presente en diversos platos. Se puede consumir al vapor, al horno, asado y en microondas. Además, es usado para la elaboración de cremas, muffins, tartas y galletas.
Por todo esto, es una base que combina con cualquier ingrediente y de ser un plato principal, puede pasar a ser un exquisito postre. Solo hace falta algo de creatividad a la hora de cocinar los boniatos y podrás disfrutarlos de las más diversas maneras.

Boniato relleno de carne y queso al horno
Este plato lo puedes servir como un aperitivo o una cena y es muy fácil de preparar. Para hacerlo, lava y coloca sobre una bandeja de aluminio dos boniatos con su piel, hornea a 180° C por unos 5 minutos o hasta que estén suaves.
Retíralos del horno y con un cuchillo corta longitudinalmente cada boniato cuidando de que no se separen por completo. Coloca una cucharada de carne guisada o estofado y ralla un poco de queso cheddar. Lleva al horno nuevamente por 10 minutos, retira y deja reposar por 5 minutos. Sirve y agrégale una cucharada de salsa agria y cebollino picado.

Boniato relleno de espinaca y huevo al horno
Lava muy bien los boniatos, y colócalos al horno a 200 grados centígrados por 5 minutos o hasta que se puedan atravesar con un cuchillo fácilmente. Retíralos del horno y corta a lo largo. Separa las dos mitades y con ayuda de una cuchara, saca parte de la pulpa del tubérculo.

Prepara el relleno

Para rellenar estos boniatos, corta en trozos pequeños 100 gramos de espinaca fresca y ponla dentro del orificio que hiciste. Coloca un huevo crudo encima, sazona con ajo en polvo, pimienta, cebolla en polvo y añade queso rallado. Lleva al horno precalentado a 200° C por unos 5 a 7 minutos. Retíralos cuando estén gratinados, espera que enfríen y sírvelos.
Boniatos rellenos de panceta y queso

Lava los boniatos, retira cualquier impureza; sécalos e imprégnalos de aceite de oliva virgen extra y agrégales sal y pimienta. Una vez salpimentados, envuélvelos en papel de aluminio y llévalos al horno precalentado por 40 minutos a 180° C.
Para saber que están listos pincha con un palillo de brochetas, si lo atraviesa sin fuerza, es la señal de estar en su punto. Córtalo de forma longitudinal por la mitad y con una cuchara retira parte de la pulpa. Reserva.
El relleno

En una sartén al fuego medio pon un poco de aceite de oliva virgen extra y añade una cebolla picada en trocitos. Espolvorea una pizca de sal y deja que tome un poco de color. Cuando la cebolla esté pochada, incorpora la panceta cortada en tiras y una vez estén crujientes las retiras del fuego.
Mezcla la pulpa que habías reservado con la panceta y cebolla picada con ayuda de un tenedor tritura la pulpa mientras incorporas el resto de los ingredientes. Agrega una taza de leche para que se torne más cremoso y rellena los boniatos con la mezcla. Añade queso en la superficie y lleva al horno hasta gratinar, retíralos del horno y sírvelos.
Otras opciones de relleno

Los boniatos también combinan estupendamente bien con el sabor y textura de las setas; es por ello, que rellenarlos con unas setas a la plancha con jamón, será todo un acierto para disfrutar en esta temporada.
Para prepararlos, simplemente, sigue los pasos de hornearlos hasta que estén suaves, ábrelos a la mitad, saca la pulpa y tritúrala para mezclarla con las setas a la plancha con jamón. Rellena los boniatos, espolvorea algo de queso y llévalos al horno a 200° C hasta gratinar.
Rellenos dulces: la divina versatilidad del boniato

Los boniatos rellenos al horno no solamente pueden disfrutarse con rellenos salados, sino que también, aprovechando su de por sí, sabor dulce, es posible preparar un rico postre o merienda saludable.
Combina muy bien con cremas dulces, chocolate, frutos secos y miel. No te pierdas los detalles de un relleno dulce que te encantará.
Boniatos rellenos de nueces y miel

Comienza por envolver el tubérculo en papel de aluminio y llévalo al horno precalentado a 180° C por 45 minutos. Mientras se va horneando, prepara un almíbar con agua y azúcar moreno en proporciones iguales. Una vez que notes que comienza a espesar, añade un poco de canela en polvo y retira del fuego.
Añade unos piñones y nueces picadas al sirope y remueve muy bien. Corta los boniatos a la mitad y retira un poco de su pulpa. Báñalos con un chorrito de miel y pon dos o tres cucharadas de los frutos secos con sirope dulce. Espolvorea un poco de canela y sirve. Tendrás un rico y diferente postre para compartir.

























































































































































