No se sabe qué es lo que pasa por la mente de una persona condenada a muerte. Pero en Estados Unidos, se tiene la costumbre de servirles una última cena que pueden elegir. No van a poder elegir cómo morir, pero sí qué cenar por última vez. Y estas son algunas últimas cenas.
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James Hudson
James Hudson había asesinado a una pareja de 64 años de edad con una escopeta, y ya tenía antecedentes, pues había disparado al hermano de uno de ellos, dos años antes. Por este motivo, fue condenado a muerte, y para su última cena, escogió algo poco habitual: una galleta cream cracker y seis Coca Colas.
No sabemos si se las bebió todas, pero la verdad es que fue bastante extraño. Puede que ese sabor le recordara a algún momento feliz.
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Ted Bundy
Todo el mundo conoce a Theodore “Ted” Bundy. Fue condenado cuando tenía 43 años de edad, por los delitos de asesinato y violación de hasta 35 personas, además de necrofilia, y fuga de la cárcel. Al hallarse en Florida, fue ejecutado en la silla eléctrica.
Entonces, él no quiso elegir una cena especial, y se le dio una última cena tradicional, como hacen en estos casos: filete poco hecho, huevos fritos, patatas fritas en tiras, tostadas con manteca y jalea, leche y un zumo de naranja.
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John Wayne Gacy
Es un dilema, cuando te hacen escoger tu última comida. Hay quienes quieren probar algo que siempre habían querido probar, pero otras personas, sabiendo que es su fin, se decantan por un plato simple, de la infancia, que les recuerda a aquella época en la que no habían hecho nada malo, y fueron felices, dentro de lo que cabe.
John Gacy fue uno de esos horribles seres que se merecía estar en prisión, ya que violó y asesinó a 33 niños y adolescentes. Fue ejecutado en Illinois en 1994, y esto fue lo que escogió: pollo frito al estilo Kentucky, baked beans, que son las judías cocinadas en salsa dulce, un batido de chocolate, y fresas, que al final, no le pusieron.
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Timothy McVeigh
Cuando alguien se prepara para su ejecución, es habitual que pidan alimentos, pero otros tantos, no quieren cenas demasiado pomposas. Además, suelen tener un presupuesto máximo, que ronda, dependiendo del Estado, de unos 40 dólares
Timothy McVeigh tenía 33 años de edad, cuando fue condenado a pena capital por 168 cargos de asesinato en el estado de Indiana. Finalmente, fue ejecutado con inyección letal en el 2001. Su última cena fue un kilo de helado de menta con trocitos de chocolate.
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Lewis Gilbert
Lewis Gilbert fue acusado de asesinato y declarado culpable, por haber matado a un guarda de seguridad, y a dos personas mayores. Fue ejecutado con un cóctel de drogas, en el año 2003, y lo que pidió fue bastante simple: dos tarrinas de helado, y varios cucuruchos.
Como hemos dicho, normalmente se pide algo que les haga recordar momentos felices, y por eso, muchos alimentos tienen connotaciones infantiles. Aunque no te lo creas, el helado es uno de los alimentos más comunes que se piden como última cena.
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Ronnie Gardner
Algunos presos piden mucho más que una cena. así, por ejemplo, suelen pedir tabaco con cerillas, y ese tipo de cosas que les ayuda a pasar los momentos más duros de su vida. Pero otros piden cosas mucho más raras todavía. Es el caso de Ronnie Gardner.
Ronnie Lee Gardner, 49 años de edad, fue sentenciado a pena de muerte por robar en varias casas y asesinar a dos personas, por lo que fue fusilado en el estado de Utah. Como última cena, pidió una cola de langosta, un filiete de ternera, y pastel de manzana con helado de vainilla. Pero no solo eso, sino que pidió cenar viendo la trilogía de "El señor de los anillos". Vamos, que fue un caso de "yo no me muero hasta haber visto esto".
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Thomas Ivey
Hay personas que deciden tomar un desayuno, y no la comida propia de una cena. Pero en estas ocasiones, todo está permitido. Es el caso de Thomas Ivey, que fue condenado a muerte por matar a un empresario y a un policía en 1993. A los 34 años de edad se le administró una inyección letal en el Instituto Correccional de Broad River en Carolina del Sur, en el año 2006.
Para su última comida, solicitó comida propia de un desayuno un donut y un batido de chocolate.
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Ricky Ray Rector
Una de las cosas que más suelen pedir es carne, por encima del pescado, o de la verdura. Un ejemplo bastante común es el de Ricky Rector, un hombre de de 42 años, que fue condenado a muerte por el asesinato de dos personas.
Fue ejecutado con inyección letal en 1992 en Arkansas. Su cena consistió en un filete de ternera, y varias piezas de pollo frito. Para acompañar un zumo soluble (tipo Tang), con sabor a cereza, y un pasteles de nueces de pecán. Esto último lo reservó, según dijo, "para más tarde".
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Gary Gilmore
Este preso fue acusado de dos asesinatos y varios robos en Utah, y fue bastante famoso, porque fue él mismo el que pidió la pena capital, en los años 70. De hecho, fue fusilado en el año 1977.
Lo que pidió antes de su muerte fue seis huevos duros, pan y café, pero no comió nada, sino que únicamente se bebió el café. Nunca se sabrá por qué. Hay tipos, como ya hemos visto, que solo quieren impresionar, y dejar para la posteridad algo original. Pero bueno, tiene que haber de todo.
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Victor Feguer
Estamos ante una de las cenas más raras que hayamos visto. Victor Feguer, fue declarado culpable de asesinato en Iowa en el año 1963, y condenado a muerte. ¿Qué pidió como cena? Una aceituna. La razón es que esperaba que un olivo naciera de su cuerpo, como un símbolo de paz.
Esperamos que luego no le tomaran el pelo, y la aceituna tuviera hueso, y se la tragara, claro está.