Los cementerios españoles tendrán control de aforo el Día de Todos los Santos

Los cementerios de España tendrán controles de aforo el Día de Todos los Santos para evitar aglomeraciones en medio de la segunda ola de la pandemia y en algunos de ellos se limitará el tiempo de estancia dentro del camposanto. Desde algunos obispados hacen un llamamiento para vivir este momento de recuerdo a los familiares fallecidos con la «prudencia» que marcan las restricciones sanitarias.

Además, el Grupo Funespaña ha pedido a las familias que tengan previsto visitar a sus fallecidos con motivo de la próxima festividad de los días 1 y 2 de noviembre que lo hagan los días anteriores para evitar aglomeraciones. También recuerda que es obligatorio el uso de la mascarilla, mantener la distancia de seguridad de 2 metros entre personas y aplicarse geles desinfectantes de manos.

En Madrid, los cementerios dependientes de la Archidiócesis (San Lorenzo, San Sebastián Mártir, San Isidro y San Justo) han adaptado sus horarios para facilitar la visita de los fieles. Asimismo, el domingo 1 de noviembre, el cardenal arzobispo Carlos Osoro presidirá en la capilla del cementerio de la Almudena a las 12.00 horas una Misa funeral por todos los difuntos, que será emitida en directo por Telemadrid.

En Alcalá de Henares, las disposiciones dadas por el Obispado contemplan que se celebren misas el día 1 por los difuntos en los cementerios municipales y en los eclesiásticos, respetando siempre las medidas sanitarias; y en Getafe, las recomendaciones del obispo son: mascarilla, distancia social y aforos reducidos.

Mientras, en Ávila no habrá celebraciones comunitarias en los cementerios ni el día de Todos los Santos ni el de los Fieles Difuntos, aunque allí donde sea posible, el Obispado anima a celebrar la Eucaristía por los fallecidos el día 2 de noviembre en el templo parroquial. También recuerda que «ahora, más que nunca, es obligatorio el uso de la mascarilla y guardar la distancia».

Desde la Diócesis de Segovia explican que la mayor parte de los cementerios son propiedad de los ayuntamientos y en ellos no tienen autoridad de gestión, pero «los sacerdotes están disponibles para rezar en ellos siguiendo las normas sobre el aforo que los ayuntamientos establezcan».

Por su parte, el Ayuntamiento de Salamanca anima a los vecinos de la ciudad a aprovechar los días anteriores para las visitas y además el consistorio procederá a reservar plazas de aparcamiento, limitando los aforos y con controles de la Policía Local a la entrada de los cementerios. El tiempo máximo será de una hora y de tres personas por cada unidad de enterramiento.

En Valladolid, el día 1, como es tradición, el cardenal arzobispo Ricardo Blázquez, acudirá al cementerio del Carmen para rezar por los difuntos y por las víctimas de la pandemia.

También rezarán por la memoria de los fallecidos en las parroquias de Soria donde seguirán «fielmente» las indicaciones de la Junta de Castilla y León, que ha establecido controles de acceso en los cementerios, reducción de aforo a la mitad y límites de tiempo.

Por otro lado, en Gijón, el Ayuntamiento mantiene el horario de visitas a los cementerios durante los días de difuntos pero limitará la afluencia de visitantes, y aunque no establecerá un tiempo de estancia máximo en los cementerios, sí recomienda que sea lo más breve posible.

El Vicario General de la diócesis de Oviedo, Jorge Juan Fernández Sangrador, ha hecho llegar a los sacerdotes un escrito en el que establece que la celebración de actos religiosos en la solemnidad de Todos los Santos será en las iglesias y no en los cementerios.

En el caso de Vitoria, ninguno de sus dos cementerios, ni el Salvador, ni el de Santa Isabel, son de titularidad eclesial siendo su propietario el Ayuntamiento de Vitoria, por lo que el control de aforo y las medidas corresponden al gobierno municipal.

«RECORDAR A LOS FALLECIDOS CON PRUDENCIA»

«En esta ocasión, la primera que vivirá la Diócesis en esta festividad bajo esta situación de pandemia, desde el Obispado hacemos un llamamiento a vivir el recuerdo de los familiares fallecidos con la prudencia que marcan las autoridades sanitarias y acudir a los cementerios respetándolas en todo momento», ha declarado el Vicario General de la Diócesis, Carlos García Llata, insistiendo en «espaciar» las visitas.

La diócesis de Jaca, en Aragón, recuerda a los fieles que en estas dos fiestas hay que ser «exigentes» y «cumplir con rigurosa prudencia las medidas publicadas». Para ello, han establecido más horarios de misas en las que no se podrá superar el aforo del 25% y se aconseja que las celebraciones sean en el exterior.

Mientras, en Valencia, el Cementerio General ofrece ya desde el pasado domingo 25 de octubre y hasta el 8 de noviembre, misas todos los días, para que los fieles acudan de forma escalonada. La capilla del Cementerio acogerá misa a las 11 horas, según informa el capellán Benjamín Zorrilla. El día 1 de noviembre, la eucaristía de las 13.00 horas será presidida por el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, por los sacerdotes fallecidos en el último año.

COORDINACIÓN ENTRE PÁRROCO Y ALCALDE

En Málaga y concretamente, en Manilva, el cementerio parroquial es el más concurrido, según informa la diócesis. Su párroco, José Antonio Melgar, explica que han «coordinado con el alcalde todo el protocolo». «Se abrirá de 8 de la mañana a 8 de la tarde, con aforo de 40 personas, controlado por personal de protección civil y cuidando mucho la limpieza y desinfección», ha indicado.

La novedad es que este año en los cementerios no se van a hacer responsos por quienes allí descansan, para evitar aglomeraciones. «Nuestra intención es que puedan venir a visitar a sus difuntos sin riesgo ninguno», afirma el párroco. Por su parte, Juan Francisco Cardaldas, párroco en Torre del Mar, explica que «el aforo se ha limitado por patios» y «la estancia no puede ser superior a media hora».

En Granada, la Misa del 2 de noviembre la presidirá el arzobispo Javier Martínez y se ofrecerá por las víctimas de la pandemia. «Sentimos de forma muy cercana el sufrimiento y dolor de las personas que padecen el virus, y de quienes sufren la pérdida de sus seres queridos, especialmente en estas circunstancias. Oramos por todos ellos y encomendamos a Dios el consuelo para todos ellos y rezamos por el fin de la pandemia», subrayan desde el Arzobispado.

La Asociación Nacional de Servicios Funerarios (PANASEF), junto a todas las empresas españolas del sector, han realizado este viernes un homenaje a las víctimas de la pandemia y a todos los fallecidos durante este año, a través del lenguaje simbólico de las flores. Además, han querido dar un «merecido reconocimiento» al personal funerario, «el último y en ocasiones olvidado eslabón de la cadena sanitaria durante esta pandemia».